Dólar le pega a empresas mexicanas

Consorcios precisaron que el aumento de precios en 2016 será inevitable
 Reglas de la ley en contra del lavado de dinero  (Foto: Redacción)

Por Yussel González

El tipo de cambio comenzó a aumentar continuamente entre mayo y junio, por lo que la preocupación de los empresarios fue cada vez mayor. Por la naturaleza de los negocios, un dólar más caro significa mayores costos en la fabricación y en la venta de sus productos.

“Vimos que estaba subiendo y se estaba quedando a nivel alto”, dice Jiménez, director general de B. Braun Aesculap, una firma alemana de dispositivos médicos que importa 95% de los productos que vende en México, y que también fabrica algunos de ellos en el país.

“Eso lo estoy viendo desde abril, mayo, que empecé a meterme más y a buscar identificar cómo va a estar el tipo de cambio para el próximo año, qué vamos a hacer y cómo lo vamos a manejar”, reiteró el ejecutivo.

Desde 2014, el dólar se ha fortalecido frente a prácticamente todas las monedas del mundo ante la posibilidad de un alza de tasas de la Reserva Federal.

Como consecuencia, el tipo de cambio interbancario comenzó a tocar máximos históricos: de haber comenzado el año en 14.81 pesos, para el 28 de agosto había llegado a un récord de 17.16 pesos, aunque para el 3 de noviembre había bajado a 16.73 según cifras del Banco de México.

Este aumento fue un golpe para las empresas que utilizan insumos importados cotizados en dólares, o para las que traen del exterior los productos que venden en México.

Varias empresas que compran insumos cotizados en el billete verde comenzaron a aumentar sus precios, entre ellos, los competidores de B. Braun, explica Jiménez.

 “Vimos que no hay una variación tan clara de a dónde van el dólar y el euro, por eso nosotros mantuvimos todavía los precios, estamos absorbiendo las pérdidas y lo que estamos haciendo a nivel central para limitar las pérdidas es el tema de la cobertura (un mecanismo financiero para asegurar el tipo de cambio a valor presente para realizar operaciones futuras)”, agrega.

A pesar de esto, asegura que para 2016 un aumento de precios será inevitable.

El sector de dispositivos médicos al que pertenece B. Braun Aesculap, que en 2013 alcanzó una producción en México equivalente a 14,360 millones de dólares, es sólo una de las muchas industrias donde se sintió el golpe de la fuerte depreciación del peso frente al dólar que se ha mantenido durante gran parte de 2015.

La industria textil, petroquímica, de bienes de capital, las panificadoras y las automotrices, entre otras, tuvieron que enfrentar un dólar más fuerte en sus costos.

“Si sacaras lo que es la depreciación (del dólar), ese es el impacto (en nuestros costos)”, dice Patricio Gutiérrez, presidente de la Asociación Nacional de la Industria Química.

“Aún nos espera el agotar los inventarios que habían estado con poca movilidad este año”, explica Rodrigo Alpízar, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación.

Las firmas agrupadas en la Cámara Nacional de la Industria del Vestido afrontaron el alza en el tipo de cambio a través de las coberturas que contrataron sus proveedores, reduciendo sus márgenes y compartiendo descuentos con el comercio organizado a fin de mantener la producción.

Sin embargo, después de casi nueve meses, y con el dólar fortalecido frente al peso, ya no quedó mucho espacio para seguir conteniendo un alza en los precios.

Con una depreciación de más de 12% del peso frente al dólar en lo que va del año, los analistas han estado atentos a un posible traspaso del aumento de los precios a los consumidores.

Sin embargo, el Índice de Precios al Consumidor ha tocado mínimos históricos durante varios meses. Hasta la primera quincena de octubre, la inflación general llegó a una tasa anual de 2.47%, una cifra inferior al objetivo del Banco de México.

Aunque muchas industrias vieron un alza en el costo de los insumos relacionados con el tipo de cambio, se beneficiaron de la caída en el precio de otros rubros.

“No ha habido un aumento en la inflación por distintos factores: la economía todavía presenta algunas debilidades, y en ese contexto de demanda agregada (la suma del gasto total que están dispuestos a realizar los consumidores, las empresas y el gobierno) relativamente débil es difícil para los comerciantes traspasar el aumento en precios”, dice Carlos Serrano, economista en jefe para México de bbva.

Con información de CNN Expansión