Las tecnologías de la información son usadas por delincuentes para llevar a cabo ilícitos que menoscaban la estabilidad del comercio electrónico
La suplantación de identidad es considerada como uno de los ilícitos de más rápida expansión en los últimos años, pues en el primer semestre de 2015 se incrementó 40% con respecto al mismo periodo de 2014, al pasar de 20,168 a 28,258 casos.
La senadora independiente Martha Angélica Tagle Martínez, advirtió que los esfuerzos por detener esta conducta son dispersos y con mínimas adecuaciones a los códigos penales para la tipificación y sanción a nivel federal de algunos casos.
En ese contexto, la legisladora presentó en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión una iniciativa para atender este vacío jurídico en el Código Penal Federal e incorporar a este ordenamiento dicha figura.
La reforma plantea que comete el delito de suplantación de identidad el que utilizando cualquier medio, se apropie y utilice de manera ilícita datos e información personal que legítimamente pertenezcan a otra persona, ya sea con consentimiento o sin consentimiento de ella.
Y su penalidad tenga de dos a seis años de prisión y de 500 a 700 días del Valor diario de la Unidad de Medida y Actualización.
El argumento principal fue que el robo de identidad es el motor para la comisión de fraudes al consumidor en las transacciones en Internet, y “puede causar efectos depresivos en la economía, elevar los costes del crédito y reducir la confianza en el comercio electrónico”.
Los montos reclamados por los usuarios -en el primer semestre del año pasado- ascendieron a 118 millones de pesos, (19% más respecto al mismo período de 2014), y de este monto el saldo abonado fue de 69 millones de pesos, es decir 58%.