En 2015 se registraron 40,436 quejas por este delito
¿Qué es?
El robo de identidad o usurpación, es cuando una persona obtiene, transfiere, utiliza o se apropia de manera indebida de los datos personales de otra sin su autorización, usualmente con el fin de cometer un fraude o delito.
Los datos personales que pueden ser usurpados son nombre, teléfono, domicilio, fotografías, huellas dactilares, números de licencia y de seguridad social, incluyendo información financiera o médica, así como cualquier otro dato que permita identificar a una persona.
Cabe destacar que en 2015, 2 de cada 100 reclamaciones imputables de la Condusef fueron por posible robo de identidad y de enero a septiembre de ese año, se registraron 40,436 quejas por este delito; esta cifra convirtió dicho delito en el segundo más frecuente después de fraude.
En muchos casos el ladrón de identidad utiliza la información ilegalmente adquirida para contratar productos y servicios financieros a nombre de la víctima.
En caso de que seas víctima de este delito, ¿qué hacer?
- Acudir a la CONDUSEF puedes presentar la reclamación y recibir la asesoría necesaria para bloquear tu buró de crédito e iniciar la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público de la localidad.
- Llama a aquellas instituciones financieras o establecimientos comerciales en los que tienes cuentas e informa de tu situación para evitar mayores daños.
- Solicita tu Reporte Especial de Crédito. Si identificas algo anormal notifícalo de inmediato a la Sociedad de Información Crediticia (SIC).
Asimismo, la Condusef te guiará en la elaboración del escrito formal donde se destacan las cuentas afectadas o los créditos contratados a tu nombre que no reconoces.
• Acompaña tu escrito con una identificación oficial vigente, estados de cuenta y notificaciones que te hayan llegado de las operaciones que no reconozcas, entre otros.
• De no contar con un reporte especial de crédito actualizado, CONDUSEF lo tramita para que también se notifique a la SIC de las inconformidades que hayan surgido.
• Si dentro de tus cuentas afectadas, alguna corresponde a un establecimiento comercial, te canalizaremos a la Profeco.
Una vez concluido el proceso de reclamación con la o las instituciones financieras, la dependencia notificará al SAT tu caso para los posibles efectos fiscales que procedan.