Ciberdelincuentes y terroristas ¿similares?

Uso indebido de las tecnologías de la información y el abuso de las personas caracteriza a ambos grupos
 (Foto: Getty Images)  (Foto: Redacción)

Por  Jesús Coronado

Recientemente el uso que los terroristas han dado a las tecnologías de la comunicación e información, en especial después de ataques como los acontecidos en París, Bélgica y Niza ha desatado un intenso debate.

Asiste a nuestro Foro IDC y descubre los “Retos legales del mundo digital

Un estudio de la compañía de seguridad Trend Micro titulado “Dark Motives Online: An Analysis of Overlapping Technologies Used by Cybercriminals and Terrorist Organizations” que se enfoca en analizar el comportamiento de los ciberdelincuentes con las organizaciones terroristas, concluye que la  diferencia principal entre ellos, es la motivación; ya que mientras los delincuentes buscan por lo general beneficios económicos; los terroristas, por una parte tienen propósitos ideológicos en el sentido propagandístico de difundir sus ideas y conseguir nuevos adeptos a su causa y por otro destructivo, encaminado a propagar e infundir terror en la población.

Pese a que cuentan con objetivos totalmente diversos, eso no significa que sus métodos también lo sean. Ambos grupos emplean las plataformas tecnológicas para concretar sus fines. Dentro de las semejanzas está que buscan conservar el anonimato debido a la naturaleza ilegal de sus actos.

En muchas ocasiones, ocultan su verdadera dirección IP para evitar cualquier posible rastreo de los servidores que emplean; los terroristas inclusive adoptan y distribuyen guías para mantener el anonimato, que originalmente son utilizadas por periodistas y activistas políticos que por su seguridad buscan reservar su información.

También comparten el empleo de correo electrónico, foros clandestinos en la Deep Web y redes sociales, aunque es en este punto donde es palpable la distinción de sus objetivos. Los terroristas usan estos medios para coordinar posibles ataques e intercambiar datos principalmente; en tanto que los ciberdelincuentes los emplean para obtener información y cometer sus ilícitos literalmente.

No obstante, los primeros buscan interactuar con un número significativo de personas para cumplir fines propagandísticos y encontrar potenciales simpatizantes; mientras que los segundos lo que intentan es tener un contacto limitado para no ser descubiertos.

Los terroristas difunden su propaganda por medio de sitios web;  redes sociales como Facebook y Twitter, este último inclusive ha tomado medidas al respecto, cerrando cuentas que apoyan abiertamente la propaganda terrorista; medios audiovisuales como fotos y vídeos que representan sus actividades como positivas y no como ilegales e incluso dichos materiales los distribuyen también por tarjetas SIM y dispositivos USB, como una alternativa para evadir los controles.

Por lo que hace a las sanciones según el estudio, las conductas de estos dos grupos son considerados actos ilícitos; sin embargo, las medidas punitivas para los terroristas son muchas más estrictas, e incluso las legislaciones de determinados países contemplan la pena de muerte.