Cómo proteger la marca en negocios electrónicos

Las marcas son un valor intangible importantísimo y de gran valor, porque garantizan colocal el producto o servicio
 (Foto: IDC)  (Foto: Redacción)

Lic. Adriana Bracho Alegría, Jefe de Unidad de Capacitación en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación

Desde el principio de la humanidad el hombre ha tenido la capacidad de abstraer de su mente ideas y concretarlas. En ese entendido, surgieron la propiedad industrial y el derecho de autor, como ramas jurídicas encargadas de velar por las creaciones del intelecto humano.

El derecho de la propiedad intelectual es el privilegio de usar en forma exclusiva y temporal las creaciones y los signos distintivos; su naturaleza asemeja a cualquier otro referente a la propiedad, al permitir que el creador o titular se beneficie de la obra.

Según la legislación nacional, la marca es todo signo visible que distingue productos o servicios de otros de su misma especie o clase en el mercado; no obstante, la exclusividad en su uso se obtiene mediante su registro en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. La inscripción referida tiene una duración de 10 años renovables.

“La marca te da más información que un nombre. Si ya la consumido, sabes de qué se trata, y si no, es por la labor de la mercadotecnia. También se conoce a las marcas por las referencias de otros consumidores, sobre todo en los servicios”.

“Los productos y los servicios se distinguen por sus nombres; eso son las marcas”. Estas son propiedad de las empresas y son un valor intangible importantísimo; muchas veces las compañías valen más por sus intangibles, pues aseguran la colocación en el mercado porque el público consumidor ya los identifica”.

”Si se busca exportar, es importante empezar a buscar que en ese país no exista una marca similar, para evitar alguna demanda o perder la mercancía, lo que puede suceder aun cuando se comercialice de buena fe”.

Entonces, es importante protegerla, porque al no hacerlo, sé es vulnerable a que cualquier otro se beneficie con la marca. Esta salvaguarda también debe abarcar toda la publicidad y las campañas de mercadotecnia, sobre todo cuando se opta por trasladar los productos a la web.

“El nombre del dominio es el nombre de su página web, por lo que se debe buscar no perjudicar a un tercero que sea titular de la marca; para hacerlo, es menester acudir a uno de los proveedores de dominio”.

Cuando en el nombre de dominio existe una colisión de derechos, se tienen dos vías para remediarlo: la local, que es complicada, tediosa y larga, y una internacional, a través de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

“La OMPI surgió mediante los convenios que pusieron reglas internacionales para las marcas y su comercialización. Hay un tratado que protege los derechos de propiedad intelectual en la red, que busca ir contra la piratería”.

“Al respecto, tiene un mecanismo de solución de controversias muy eficaz. El afectado mete la demanda; se corre traslado al demandado para que conteste. Se le dan 15 días al arbitro o árbitros para que revisen el expediente, y se resolverá en 60 días”.

Es posible finalizar el procedimiento de tres formas:

  • se quita el nombre del dominio al pirata
  • no existe razón en el demandado, o
  • se le puede dar al demandado, porque la página web tiene tanto éxito que es justificable el traslado

Existe un daño moral que se ve en el patrimonio, pues el pirata se ve beneficiado con la explotación de una marca que no es suya; pero, en este procedimiento no se repara, por ende si se busca, hay que acudir a las vías legales ordinarias: ir país por país.

El beneficio del procedimiento de la OMPI es su rapidez y la facilidad para acreditar las pruebas, porque se diseñó específicamente para las marcas; los árbitros involucrados dominan la materia. Optar por él no restringe las vías locales, por ello es posible utilizar ambas, sobre todo, porque en el primero no existe la reparación del daño, y su resolución no se estima como cosa juzgada.

Como puede observarse la propiedad intelectual debe protegerse, ya que se alienta la inversión de recursos adicionales en la innovación, se estimula el crecimiento económico de las empresas, se generan nuevos empleos y además se evitan conflictos legales. Las compañías más exitosas, competitivas y de mayores ingresos son titulares de un gran número de derechos de propiedad intelectual, porque son una herramienta indispensable para competir en el mercado.