Impuestos a gasolina merman menores ingresos petroleros

Uno de los principales factores para determinar el precio de referencia es el tipo de cambio
 (Foto: Getty Images)  (Foto: Redacción)

El impuesto a combustibles funciona como alternativa de recaudación ante los ingresos perdidos en México a causa de los bajos precios internacionales del crudo, por lo que la necesidad de subsidiar los precios de gasolinas se canceló con la caída del valor petrolero en 2013, aseguró el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) en un estudio.

Aunque actualmente el monto de IESPS se mantiene constante, el precio final de la gasolina puede fluctuar, pues depende de factores externos -como el precio de referencia- e internos -como los costos de logística y el margen de ganancia de las estaciones de servicio-. Sin embargo,  ésta fórmula será válida hasta que cada entidad federativa alcance la fecha de liberación de precios y los precios comenzarán a moverse, por primera vez, por las condiciones diarias de oferta y demanda.

De acuerdo con un trabajo del investigador Adrián García del CIEP, anteriormente el precio de los combustibles en México estaba sujeto a factores externos e internos que modificaron su valor.

Los datos muestran que, en años en donde el precio del petróleo fue alto, la gasolina era subsidiada en México. Y no fue hasta 2015, cuando disminuyó el precio de la gasolina debido a los bajos precios internacionales que  se obtuvo una recaudación por medio del IEPS.

La investigación explica que actualmente, para fijar el precio de las gasolinas, el principal factor externo es el precio de referencia, que depende del precio internacional del petróleo, y del tipo de cambio.

En el caso mexicano, los impuestos que gravan los combustibles son el IESPS y el IVA, que son el segundo factor con más peso en la fijación de los precios.

Como ejemplo, se usó el precio promedio de la gasolina magna en la Ciudad de México, de 16.32 unidades por litro, del cual se puede concluir que:

  • Al sumar el IESPS e IVA, y restando el estímulo fiscal, los impuestos representan el 35.9% del precio final, equivalente a 5.87 pesos por litro de gasolina magna. Es decir, entre el precio de referencia y los impuestos a pagar, se acompleta el 79.5% del precio promedio del tipo de combustible.
  • El restante 20.5% dependerá del costo de abastecer la gasolina a las estaciones de servicio de la capital
  • y por lo tanto, indirectamente depende de la infraestructura disponible para hacerlo
  •  del margen de utilidad que fije la estación de servicio (que dependerá de condiciones de oferta y demanda)
  • y de los ajustes de calidad que se hagan a los combustibles

Cabe mencionar que será el 30 de marzo del año en curso que comience la apertura gradual del mercado nacional de gasolinas y diesel.