Proponen limitar intereses de casas de empeño

Legisladores buscan que el interés máximo mensual quede en 8.33% y el anual en 100%
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Fijar en la Ley Federal de Protección al Consumidor límites máximos en los intereses mensual y anual de las casas de empeño, es una de las propuestas que lanzaron legisladores en la Cámara de Diputados, esto debido a que son “disparatados” y así se impedirían abusos contra la población.

La priista Flor Estela Rentería Medina explicó que mediante reformas al artículo 65 Bis 6 de la Ley Federal de Protección al Consumidor se pretende establecer como tope máximo de interés mensual de 8.33% y 100% en el de interés anual.

Es decir, en si los intereses acumulados equivalen en valor al monto original prestado, la entidad podrá disponer del objeto en prenda a modo de pago parcial, y considerar cualquier depreciación del objeto de la cual no sea responsable directamente; a partir de ello, el interés que podrá cobrar la casa de empeño por las cantidades adeudadas será el interés legal.

No obstante, cada organismo podrá establecer los costos de administración, almacenamiento y resguardo de los bienes a cada cosa, siempre que estos sean informados con anterioridad y los cuales no podrán gravarse con interés alguno y deberán ser cubiertos en su totalidad junto con el préstamo original para que se pueda entregar el bien.

El motivo de la propuesta, es que según datos de la Condusef las tasas de interés anual en estas instituciones oscilan entre un 36% y hasta 371% lo cual “lejos de beneficiar a la gente, la orillaría a perder la propiedad de su prenda y la deja permanentemente endeudada”.

A diferencia de los créditos normales, un préstamo solicitado a las casas de empeño es que conllevan gastos de administración, almacenamiento y resguardo de los bienes otorgados en prenda; sin embargo consideró que “no justifica que se impongan tasas de interés `disparatadas´ que tienen como único propósito obtener un lucro a todas luces inmoral”.

Refirió que las 6,485 instituciones de este tipo que operan en el país y acreditadas en el Registro de Casas de Empeño de la Condusef trabajan bajo su propio esquema de reglas con base en la competencia y la necesidad, pero no “no es excusa para permitir que se caiga en usura”.