Colunching: empleo con aroma de café

Este método es para todos aquellos que pasan la jornada laboral frente a su computadora sin cruzar palabra con nadie
Revalora el contacto personal
 Revalora el contacto personal  (Foto: Redacción)

Por increíble que parezca hoy en día todavía pueden encontrarse formas de vincular la oferta y demanda de empleo sin necesidad del Internet.

En Francia el envío de currículums por correo electrónico o el rastreo compulsivo por la red ha dejado de ser la única forma de contacto de los candidatos-trabajadores con sus potenciales patrones.

Ahora, los cafés, restaurantes y hasta las discotecas francesas se han transformado en foros de búsqueda de empleo y networking, a través del colunching, el cual es una mecánica que consiste en agendar citas “gastronómicolaborales” para teletrabajadores, es decir, juntas de sobremesa en donde los freelance y emprendedores cuya oficina es su hogar aprovechan para relacionarse y cruzar propuestas con otras personas mientras comparten un bocadillo.

El colunching ha sido todo un éxito por aquellas latitudes e incluso se ha creado un portal electrónico, a través del cual se organizan las citas. Por ejemplo, cuando una compañía requiere determinada persona que está buscando empleo, ingresa a dicha página para inscribirse, para que a ambas partes les sea agendando un “café empleo” y acudan a una cita en territorio neutral: una cafetería.

Este método para todos aquellos que pasan la jornada laboral frente a su computadora sin cruzar palabra con nadie, es una manera de recordar que somos humanos y necesitamos hacer contactos e intercambiar información personalmente. Asimismo, permite que el candidato exponga directamente sus aspiraciones sin intermediarios, lo cual hace a la entrevista más cercana y directa.

En el país Galo se dice que esta novedosa fórmula ha tenido éxito porque las entrevistas dejan de ser intimidatorias y los potenciales patrones prefieren evaluar a aspirantes más espontáneamente. De ahí que no estaría mal tomarse un cafecito con su futuro colaborador, ¿no lo cree así estimado lector?