Brecha de género en ciberseguridad

Solo el 20% de los cargos de TI los ocupan las mujeres, en el sector financiero únicamente el 8%, y a medida que los puestos son más altos el porcentaje es menor

 .  (Foto: Valeria Torres)

Valeria Torres

Para tener un combate idóneo de crímenes informáticos y ciberneticos es indispensable que haya diversidad en los equipos técnicos encargados de esto, afirmó la CISO de BBVA Bancomer, Erika Mata Sánchez.

Actualmente el 50% de las empresas asegura tener vacantes en ciberseguridad y estas tardan hasta seis meses en ser ocupadas y quienes las cubren suelen no tener un perfil completo, es decir, no cumplen con todos los requisitos para desarrollar sus funciones.

Esta demanda de expertos va en crecimiento y se espera que en los próximos años haya 3.5 millones de déficit de profesionales del área.

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De aquellos puestos que ya están cubiertos solo el 20% los ocupan las mujeres, en el sector financiero únicamente el 8%, y a medida que los puestos son más altos el porcentaje es menor.

En menos del 8% de las áreas de tecnología hay igualdad de posiciones entre hombres y mujeres, destacó el presidente de ISACA, Roberto Hernández.

"El porcentaje de participación es muy bajo“, advirtió Erika Mata Sánchez, durante la conferencia de prensa llevada a cabo por Darktrace.

La especialista explicó que esto se debe por una parte a una brecha de género que no es exclusiva del sector, sino que se vive de manera general en todo el mundo.

Destacó que como en muchos ámbitos, las mujeres ganan hasta 30% menos que sus compañeros, tienen un techo de cristal que les impide ascender, especialmente cuando su superior es un hombre.

Por otra, a una falta de capacitación y empoderamiento de las técnicas en todo el mundo y a la demanda de horario que tienen los puestos ejecutivos, que imposibilitan que las trabajadoras equilibren la economía de cuidado con su carrera profesional.

Para erradicar esta brecha Mata Sánchez afirmó que es necesario promover esquemas de capacitación para desarrollar las habilidades de dirección de las mujeres, empoderarlas y “coachearlas” para que se arriesguen a aceptar posiciones que suelen concebirse como exclusivas de hombres.


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