¿Blindarán el salario mínimo?

Establecer la inflación como el piso para el aumento del salario mínimo es el primer paso para recuperar su poder adquisitivo, expone Martí Batres
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 .  (Foto: Getty)

Recuperar el poder adquisitivo del salario mínimo implica dar un primer paso: blindarlo. Así lo considera el senador Martí Batres Guadarrama (Morena), pues el problema es que no se ha establecido un piso para determinar su incremento. Eso se logrará al definir la inflación como el referente básico para sus ajustes anuales en la Ley Federal del Trabajo (LFT).

“Es para proteger el salario mínimo. Es con el objetivo de que se establezca el piso mínimo. Así como hay una medida para que haya un salario máximo en la administración pública, es decir, nadie puede ganar más que el presidente de la República; análogamente, en el ámbito privado el salario mínimo no puede estar por debajo de la inflación, es como un tope hacia abajo”, explica Batres Guadarrama en entrevista con El Economista.

La segunda etapa es incrementarlo, pero por lo pronto se debe proteger para que no continúe perdiendo su valor. Además, de esta manera se le otorgan facilidades al gobierno para implementar políticas para aumentarlo, expone el senador.

La propuesta del senador va en linea con el compromiso hecho por el presidente Andrés Manuel López Obrador con la Cámara de Representantes de Estados Unidos para que el aumento del salario mínimo esté por arriba de la inflación cada año, como una de las garantías ofrecidas para la aprobación del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Aumento prudente, pero real

Martí Batres asegura estar consciente de que el incremento debe ser gradual. “No puede ser de un año para otro”, los aumentos se deberán ir procesando con el sector empresarial para evitar efectos negativos. Por ello, afirma que es conveniente que su iniciativa se dictamine antes de concluir este período legislativo para empalmarse con la revisión que realiza la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami).

El senador es promotor de una reforma a la LFT para establecer que el incremento al salario mínimo esté siempre por arriba de la inflación, esto significa un aumento real. En cuatro décadas el salario mínimo ha perdido cerca de su poder adquisitivo porque los incrementos eran rebasados por la inflación.

“Los incrementos que hubo al salario mínimo durante décadas no eran incrementos reales. Lo que pasa, es que la inflación era mucha, pero si la inflación era de 20% y se aumentaba el salario mínimo en un 12%, evidentemente que el salario no aumento, sino que disminuyó. Así sucedió durante muchos años”, detalla.

En un mundo ideal, en el que el salario mínimo no hubiese perdido su poder adquisitivo, hoy estaría cerca de los 12,000 pesos mensuales. Pese al incremento —el más grande en décadas— que se realizó en enero de este año, en la actualidad se ubica en 3,121.47 pesos al mes. “Quedó como una medición que está por debajo del mínimo de dignidad humana, nadie vive con 3,000 pesos al mes, menos una familia”, dice Martí Batres al respecto.

En relación a las iniciativas que proponen que el salario mínimo esté por arriba de la Línea de Bienestar establecida por el Coneval, el senador opina que es una mata importante, “estamos a la mitad de la línea de bienestar, en el caso del salario mínimo”, pero para llegar a ello es necesario fijar un piso porque llegar a ese objetivo implica duplicar el salario mínimo. Por el momento, la tarea es que el salario nunca esté por debajo del índice inflacionario, un supuesto que no está previsto en la Ley.

En ese sentido, Batres Guadarrama considera que aún hay tiempo para dictaminar y discutir su propuesta en el Senado. Por otra parte, reconoce que, de todas sus iniciativas, la que más le interesa que se apruebe es ésta, “la que tiene un mayor significado”.

El senador no descarta que su iniciativa pueda tener cambios para mejorar, pero lo que no podría modificarse es la protección en relación al incremento por arriba de la inflación, pues la meta es que el salario mínimo tenga el poder adquisitivo de 1976, cuando alcanzaba para dos canastas alimenticias.

*Con información de Factor Capital Humano