Sin buen equipo, el buen jugador no ve éxito

Los equipos de alta velocidad están integrados por personas que tienen un sentido de identidad en común, el de la organización

Las organizaciones deben considerar que tener equipos bien estructurados, en los que cada uno de sus integrantes se desarrollen, y estén adecuadamente liderados, será en su beneficio, ya que serán más competitivas. Por ello Roberto Mourey, presidente y fundador del Instituto Mettaliderazgo aborda los aspectos primordiales para lograr un equipo de alta velocidad.

¿Un equipo de alta velocidad?

Es algo más que un simple grupo de personas trabajando juntas. Un equipo de alta velocidad se crea cuando sus miembros comparten intensamente un profundo sentido de identidad, de ser un solo equipo, con visión, valores, propósito y objetivos compartidos.

Gracias a su elevada inteligencia emocional colectiva, logran que las diferencias sean bienvenidas, que las fortalezas se capitalicen, se complementen y se transformen en sinergias. Así, las debilidades se vuelvan irrelevantes, por lo que logran los resultados más rápidos.

Un equipo de alta velocidad tiene claro que el bien común está por encima del bien personal; es decir, primero el interés del equipo y después el individual. Asimismo,  es una nueva mentalidad, en la que nos dejamos de ver como grupos, silos o áreas separadas. Dejamos de hablar de “ellos” (mercadotecnia o ventas, o cualquier otro departamento) y consistentemente expresamos “nosotros”.

También se considera como una reunión de muchas cabezas y manos, pero un solo corazón que late armónicamente gracias a las acciones de cada uno de sus integrantes, y construye una alta cohesión (gran fuerza de atracción que mantiene unidas las moléculas de un todo) entre cada uno de sus miembros. No se habla del headcount (número de cabezas en el equipo), sino de heartcount (número de corazones).

Tenemos que reconocer que el cariño, la pasión y el compromiso que cada colaborador aporta al equipo hace que todo se vuelva más fácil, más rápido y más agradable.

Colaboración efectiva y alineación

Si queremos ganar en este nuevo contexto competitivo, de cambios profundos, de alta velocidad y complejidad, la mejor estrategia es construir un contexto colaborativo que logre que toda la organización se adueñe de sus resultados, desarrolle procesos eficaces que construyan su ventaja competitiva y se adapte rápidamente. Pero sobre todo, una cultura donde se promuevan internamente los cambios que se requieren para alcanzar los resultados deseados.

En esta nueva cultura se crea una gran alineación entre las personas, sus valores y comportamientos, la estrategia de negocio y los resultados esperados. El entorno generado por esta novedosa propuesta es el que va a calibrar la nueva cultura y la forma de ser de la organización. Esta alineación producirá una aceleración en la velocidad de la organización.


Conformar el equipo

Uno de los principales retos para trabajar en equipo, es que el líder cree que ya tiene uno, pero en realidad es una colección de personas. Hay que reconocer, primero, que el trabajo en equipo es una competencia que debe desarrollarse en cada uno de los miembros, y después, construirse un equipo por diseño; esta última es otra competencia y responsabilidad del líder.

Para confeccionar un equipo por diseño, primero se define para qué se requiere, qué resultados deberá alcanzar, qué competencias necesitará, qué roles requerirá, qué reglas y normas tendrá, a qué retos se va a enfrentar y bajo qué valores se tomarán las decisiones; a partir de ahí comienza su conformación.


Equipo de alta velocidad es un grupo ganador y en crecimiento

Para que un equipo de alta velocidad sea ganador y se mantenga en crecimiento, deben considerarse tres conceptos: equipo, ganar y crecimiento.


EQUIPO

Siempre que iniciamos un diagnóstico, preguntamos a los participantes si consideran que trabajan en equipo o son, más bien, un grupo de personas trabajando juntas. La respuesta que consistentemente recibimos es que entre el 70 % y el 80 % se considera como un grupo y no como un equipo.

Un equipo de alta velocidad es aquel donde los miembros comparten los mismos resultados, valores, propósito y reconocen las diferencias, las aceptan y las celebran, construyendo sinergias sobre ellas para lograr los resultados rápidamente, y al mismo tiempo lograr el crecimiento personal y del equipo.

Un equipo de alta velocidad es donde todos los miembros se reconocen como un solo equipo, donde todos ganan o pierden, juntos. Dentro del mismo, no existe “ellos”, solamente un “nosotros”. ¿Quieres conocer qué tan fuerte es la cohesión de un equipo? Solo basta con escuchar cuántas veces usan el “yo” y el “ellos” y cuántas el “nosotros”, así nos damos una buena idea de qué tan unido es.

Los jugadores de un equipo de futbol soccer se conocen tan bien, que: saben con la pura mirada para dónde mandar la pelota; qué tan rápido es cada uno; sienten si están jugando en armonía o fuera de tiempo. Y si por alguna razón el defensa no está corriendo lo suficientemente rápido, el medio baja a asistir para apoyarlo mientras se recupera.


GANAR

Es alcanzar lo que te propongas. Algunas de las definiciones que nos da la Real Academia Española son “lograr o adquirir algo” y también “mejorar y prosperar”, que es realmente el significado que buscamos.

Para nosotros, en el Instituto Mettaliderazgo, la máxima ganancia, el mayor éxito que podemos alcanzar, es que todo el ecosistema de la organización logre ser felizmente exitoso. En otras palabras, es estar en un lugar de trabajo, disfrutando lo que se hace mientras se alcanzan los resultados esperados junto con personas que les ocurre lo mismo.

Ganar implica una alta autodisciplina a nivel personal y como equipo: se trata de fuerza interna y de voluntad, resiliencia que nos ayuda a enfrentar los obstáculos, y que después de habernos equivocado y caído nos podamos levantar de nuevo para dar el máximo esfuerzo hasta lograr lo que queremos como equipo.


CRECIMIENTO

Al ganar, se presupone que todos los miembros crezcan como personas, profesionales y como equipos, que la organización incremente en sus resultados, en sus capacidades y ayude a los proveedores, la sociedad, las autoridades, los clientes y el planeta a seguir prosperando. Crecer es ganar todos y ganar es crecer todos. Si algunos decrecen o se ven afectados, realmente no se está ganando.

Para lograr que el equipo se eleve a la alta velocidad se requiere de un terreno fértil en el que esta triple combinación de el resultado. Por ello, es tan imprescindible conectar este concepto con el de las culturas de alta confianza y rendimiento, las cuales soportarán el calibre de los colaboradores y líderes que están convencidos de ser felizmente exitosos.

Y tú, ya ¿tienes un equipo de alta velocidad? Probablemente ya respondiste a esta pregunta en los párrafos anteriores. Tener un grupo de trabajo es el primer requisito para ir hacia la consolidación de equipos de alta velocidad.