Con el uso y avance de la tecnología, las actividades diarias se han facilitado y disminuido, sin embargo, tras esta adaptación, no todo ha sido positivo. La sensación de estar “todo el tiempo” conectado o usando la Inteligencia Artificial ha generado estrés, ansiedad y malestar en general en los trabajadores.
De acuerdo con la profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la falta de habilidades para manejar y trabajar con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), así como su uso excesivo, pueden llevar a las personas a sufrir de tecnoestrés.
Además, de acuerdo con la catedrática, este trastorno se presenta en todas las personas que por su trabajo o actividades cotidianas están en contacto con el uso de las TIC, siendo la población joven la más afectada.
El sitio PubMed Central aseguró que los problemas asociados con el uso de la tecnología pasaron de ser físicos, como la inflamación del túnel carpiano, a problemas de salud mental. Las personas comenzaron a padecer nomofobia (miedo a estar sin teléfono), insomnio, ansiedad, estrés e incluso, adicción a los teléfonos inteligentes.
¿Qué es el tecnoestrés?
Indeed, plataforma para buscar empleo, explicó que el término fue utilizado por primera vez en 1984 por el psicólogo estadounidense Craig Brod en su obra “Tecnoestrés: El coste humano de la revolución informática” y se definió como la incapacidad para adaptarse o afrontar las nuevas tecnologías de manera saludable.
Existen diferentes variantes relacionadas a este padecimiento, como la dependencia excesiva de dispositivos (tecnoadicción), el miedo a que fallen (tecnoansiedad) y el agotamiento por su uso o exposición saturada (tecnofatiga).
La UNAM aseveró que el tecnoestrés se deriva de un desajuste entre las demandas laborales y los recursos personales, pues depende de las habilidades de los trabajadores para manejar la tecnología y los cambios constantes.
Al no tener estas habilidades, se genera una alteración que puede provocar ansiedad, cansancio, dolores de cabeza, fatiga mental y física, dolores musculares, temor, aburrimiento, entre otras conductas que pueden desgastar al trabajador.
Por otro lado, según un estudio de Mitofsky, en México, ocho de cada 10 personas cuentan con un teléfono celular y lo utilizan en su mayoría para enviar o recibir mensajes (94.7%) y uso de redes sociales (91.1%), lo cual demuestra la dependencia y constante uso de la tecnología en la vida diaria.
¿Cómo afecta el tecnoestrés a los trabajadores?
“Las personas con niveles altos de tecnoestrés se sienten menos satisfechas en su trabajo y tienen un peor rendimiento. Además, pueden experimentar miedo, tener una visión negativa de sí mismas y, en ocasiones, padecer ansiedad, depresión y burnout, lo que genera un impacto negativo en su salud y en el rendimiento de las organizaciones”, manifestó AfforHealth, empresa experta en riesgos psicosociales.
Por su parte, Indeed detalló que la sensación de estar disponible 24/7 es algo que permea a lo largo del tiempo, ya que para muchas personas el responder un correo, mensaje de texto o hacer una llamada fuera del horario laboral puede significar solo un par de minutos, sin embargo, puede convertirse en un hábito y una obligación que terminará cobrando facturas a nivel físico y psicológico.
Aunado a lo anterior, se suma la saturación de tecnología día a día; tener múltiples canales de comunicación puede causar saturación y hasta cierto punto, dependencia a los dispositivos, ya que genera ansiedad por revisar el teléfono o la computadora constantemente.
El director de Indeed México, Nelson Gómez, señaló que: "Aunque la tecnología ha facilitado muchos procesos y potenciado otros tantos, no se debe descuidar al personal y la salud propia. Una buena práctica es no enviar mensajes o correos electrónicos después del horario laboral, aunque pueda ser algo muy rápido, se trata de una acción que se transformará en un límite para respetar el tiempo libre y la desconexión".