Negociaciones colectivas

La variación en la inflación y los incrementos salariales han sido un parámetro importante de lo que enfrentarán las empresas en 2010
Lic. Luis Manuel Guaida Escontría -

Panorama 2009

No es necesario enfatizar que vivimos en el 2009 la peor crisis en la economía nacional e internacional de los años recientes. Los efectos y las limitaciones abarcaron desde una contracción de los mercados, restricción del crédito y caída en las ventas, hasta las altas tasas de desempleo, las más severas experimentadas tanto en nuestro país como en los Estados Unidos.

Las exportaciones a los Estados Unidos cayeron por falta de mercado y tal contracción afectó a las empresas con mercados internacionales. Nuestro Producto Interno Bruto, es decir, el índice de la creación de nuestra riqueza, cayó de manera importante y fue el pricipal indicador de la gravedad de nuestra economía.

Como parte de este escenario, la variación en la inflación y los incrementos salariales han sido parámetros importantes que nos revelan, de diferentes maneras, los efectos y las consecuencias que han tenido que enfrentar las empresas y las personas en lo individual.

Todo parece indicar que cerraremos este año con una inflación alrededor de un 4.25%, lo que es un resultado positivo y extraordinario, dadas las consecuencias de la crisis. El trabajo desarrollado por el Banco de México ha sido técnicamente el adecuado y además, al contraerse gravemente la demanda, los precios tuvieron que conservarse para lograr obtener una parte de ese mercado retraído.

El costo de mantener los precios fue de pérdidas para las empresas y consecuentemente la reducción de todos sus costos, incluyendo el laboral, lo que generó despidos en gran escala.

Los trabajadores y sus sindicatos, así como las autoridades laborales, tanto locales como federales, percibieron y entendieron la situación, y actuando en consecuencia, las negociaciones colectivas se mantuvieron durante todo el año dentro de rangos viables y manejables, porque el objetivo primordial era preservar los empleos y la precaria salud financiera de las empresas, antes que aumentos substanciales. Así las cosas, la banda sobre la cual se ubicaron la generalidad de las revisiones contractuales fueron de entre el 3.5 y 4.5% de incremento, aunque la mayoría se instaló en la parte baja de tal banda.

Expectativas para 2010

Esperamos (en el doble sentido de anticipo y esperanza?) para este año un ligero repunte y mayor actividad en la economía de los Estados Unidos. Existen señales, aún débiles, que la confianza del consumidor y los índices de ventas inician con una leve pero valiosa recuperación, lo que traería una reactivación de nuestra economía, aunque llegaría de una manera desfasada.

Sin embargo, el Banco de México anticipa que la inflación en el 2010 va a ser mayor que la que experimentamos en este año, por un punto adicional, ubicándose entre 4.75 y 5.25%. Proyección que está muy por encima de la estimada por el Gobierno Federal en su presupuesto, porque el porcentaje considerado tanto por el Ejecutivo como Congreso fue de sólo 3.3%, es decir, 1.7% menos, lo que es una diferencia muy importante en términos presupuestales, porque de un presupuesto aprobado del orden de 3,180 billones de pesos, la mencionada diferencia implica una reducción de aproximadamente 54,000 millones de pesos.

Estas circunstancias repercutirán en la negociación colectiva y en general, al incremento de los salarios, empezando por el mínimo, el cual se revisó y negoció en diciembre de 2009. Si bien el Gobierno Federal buscaba una fijación del orden del 3.5%, tal objetivo parecería ahora poco real. Podría ser superior y seguramente para cuando este análisis sea publicado.

Por otro lado, recordemos que el Gobierno Federal es el mayor empleador en el país, y que los aumentos salariales a sus trabajadores tienen un alto costo presupuestal, y que un punto porcentual de incremento conlleva cantidades millonarias en su erogación.

Los sindicatos por su lado buscarán, dentro de lo posible, mejorar los incrementos salariales a través de sus negociaciones de contratos colectivos. El impacto mayor en la inflación será un factor instrumental, aunque estarán siempre las limitaciones de la capacidad económica de las propias empresas, las que en el mejor de los casos, y bajo una visión optimista, verán una ligera recuperación hasta el segundo semestre del año.

Las decisiones y los eventos acontecidos alrededor de la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y el práctico debilitamiento del Sindicato Mexicano de Electricistas, tendrán también un efecto en la negociación colectiva. Los sindicatos, mejor dicho, los dirigentes sindicales, estarán atentos y serán sigilosos de no incurrir en excesos, pues las circunstancias no les son favorables.

Nuestra proyección de los niveles de incrementos salariales en la negociación colectiva en el 2010 la ubicamos entre la banda del 4 al 5%, dependiendo de la empresa, la región geográfica, y muy especialmente, la situación financiera de la primera.

La economía de México requiere del esfuerzo y de la contribución de todos para apoyar nuestra propia recuperación, y salir delante de la mejor manera, lo más pronto posible. Así las cosas, es nuestra responsabilidad y oportunidad tomar las decisiones y realizar las acciones adecuadas a las circunstancias y coyunturas.