Pensiones deben ser públicas y privadas: OIT

Es deseable que se cuente con un pilar de prestación universal financiado con impuestos y otro administrado por el Estado
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 .  (Foto: iStock)

Los sistemas de pensiones que sólo están basados en fondos privados de retiro, como las administradoras de fondos para el retiro (afores), magnifican la desigualdad entre los trabajadores y desfavorecen especialmente a las mujeres, indicó Helmut Schwarzer, especialista principal en Protección Social y Desarrollo Económico de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“El sistema de cuentas individuales ha demostrado en los 30 países donde se ha implementado que magnifica las diferencias individuales. Las personas que están en el sector formal de la economía y con ingresos elevados pueden obtener buenos resultados de este sistema, pero para las personas que tienen trabajos inestables los resultados son bastantes débiles”.

En entrevista, expuso que la situación para las mujeres es aún peor, pues tienen más interrupciones en su historial de contribuciones por cuestiones como la maternidad, lo que les lleva a obtener una pensión muy baja.

“Las mujeres enfrentan una discriminación laboral y tienen salarios menores. Y si su pensión sólo depende de su ahorro individual, va a resultar mucho más baja que la de los hombres, a pesar de que tenga el mismo tiempo de contribución”.

De acuerdo con el estudio La Reversión de la Privatización de las Pensiones: Reconstruyendo los Sistemas Públicos de Pensiones en los Países de Europa Oriental y América Latina (2000-2018), en algunos países de Latinoamérica, la tasa de desempleo de las mujeres es el doble que la de los hombres y el salario promedio regional de las mujeres es 30% más bajo que el de los hombres.

En dicho estudio, se menciona que los sistemas públicos de pensiones tradicionalmente compensan las desigualdades de género y de ingresos, y también promueven la solidaridad intergeneracional, desde los trabajadores más jóvenes hasta las personas adultas mayores más vulnerables.

Sistemas mixtos

Para enfrentar dichas situaciones, Schwarzer consideró que se debe contar con un sistema mixto, es decir, si bien se puede tener un sistema de fondos de pensiones, también se debe contar con un sistema de fondos públicos.

Detalló que el sistema de pensiones deseable es que se cuente con un pilar de prestación universal, financiada con impuestos y de un pilar administrado por el Estado a través de un régimen de reparto de riesgo y, además, un pilar complementario que pueda ser administrado por el sector privado, como el sistema de cuentas individuales o capitalización.

“La OIT no está en contra de los fondos de pensiones privados ni del régimen de capitalización, lo que es importante es tener un pilar público relevante que cumpla con las funciones de los sistemas de pensiones, que pague prestaciones, que eviten la pobreza y que sea viable financieramente en el largo plazo”.

A su parecer, el problema que enfrentan muchos países como México es el crecimiento de la población longeva, por lo que deben preocuparse por realizar reformas paramétricas a los sistemas públicos de pensiones y no sólo una privatización.

“Dos tercios de los países que conforman la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos tienen fondos de pensiones complementarios, es decir, por un lado, cuentan con modalidades de ahorro privadas, que son buscadas por aquellas personas que quieren ingresos superiores a lo que la seguridad pública les da, y está el fondo público que apoya a las personas más vulnerables”.

Reformas, de acuerdo con las necesidades de cada país

El representante de la OIT remarcó que las reformas que se busquen hacer en cada uno de los países que enfrentan un crecimiento de la poblacional de la tercera edad, deberán hacerse con base en sus necesidades.

“Ésa es la visión que la OIT tiene en general para todo el mundo; cada país debe desarrollar un modelo de pensiones que más le convenga de acuerdo con su cultura y preferencias”.

En el estudio, se menciona que en el caso mexicano, que también hizo su reforma de pensiones en 1997, las metas de seguridad social no se lograron, pues la tasa actual de cobertura del sistema de pensiones es de 64%, inferior al promedio de Latinoamérica.

Se calcula que las pensiones de los trabajadores sean apenas entre  16 y 26% de su último salario.

“En este contexto, existe un consenso cada vez mayor en cuanto a que el nuevo gobierno debe implementar una reforma del sistema de pensiones, que se espera incluya una pensión pública universal”.

Con información de El Economista