¿Conviene a empresas los nuevos esquemas de retiro?

La mayoría de las personas no se preocupan por su futuro y los planes pensionarios pueden ser más atractivos si las firmas implementan otras estrategias
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Por Miryam López

Los planes de retiro y pensiones pueden ser considerados como “dolores de cabeza” y en muchas ocasiones las personas no los valoran. En ese sentido, existen retos que las compañías están asumiendo como el impulso a la competitividad y la retención de talento, pero aún descuidan un valor que a largo plazo podría garantizar la atracción de trabajadores más capacitados, como es la implementación de programas privados de pensiones.

Las nuevas generaciones no les interesan los beneficios a largo plazo, por lo que las empresas comienzan a implementar programas sin riesgo que no requieran compromisos extensos, señaló el especialista Jorge Alarcón.

El problema de las pensiones se tiene que ver a nivel personal, “normalmente las personas no piensan en ¿qué pasa si llego a faltar?, ¿qué va a pasar con mi familia?, ¿qué pasa si me llego a invalidar? Y ¿cuántos años vas a llegar a tener como jubilado?”. Así, existen diversos retos y riesgos que enfrentan los trabajadores y empleadores.

Además a esto se le debe de sumar otros retos como la disminución de la deducción fiscal, el registro de la norma de retiro, volatilidad en el ambiente laboral y los planes de retiro, pues “al momento en que suben las tasas de interés, te aseguro que cuando veas tu estado de cuenta de la Afore vas a ver una minusvalía”, reiteró el especialista.

“En México lo que realmente funciona son los planes privados de pensiones, porque son los que permiten motivar la participación de la gente y ser mucho más eficiente en la forma en que se selecciona el tipo de inversión, los rendimientos que la gente requiere son eficientes fiscalmente en la salida, disminuyen el esfuerzo. En ese sentido, tenemos una perspectiva de lo que piensan los empleados y los empleadores”, indicó.

También se pueden implementar programas mucho más tangibles para la gente joven. Para todo este tipo de situaciones existen alternativas de esquemas voluntarios acordes a la edad, modelos de ahorro de corto, mediano y largo plazo y establecer programas que permitan tener algún beneficio al momento del fallecimiento, puntualizó.

En conclusión, los programas que implementen las empresas requieren atender  las pensiones con una visión prospectiva desde las firmas en la que “contablemente no infarte al momento que lo implementes” reduciendo el impacto de lo que no es deducible con la intención de que los programa se orienten al desempeño de los trabajadores y su permanencia.