Qué Beneficios trae acelerar negociaciones del TLCAN

Para KPMG la renegociación del acuerdo internacional tiene que concluir en el primer trimestre de 2018
 .  (Foto: iStock)

Canadá, México y Estados Unidos tienen razones particulares para no dejar que la renegociación se extienda más allá del próximo verano, de acuerdo con análisis de KPMG y Grupo Eurasia.

“Para México, así como para Estados Unidos y Canadá, la renegociación del TLCAN debería realizarse de la manera más ágil y conciliatoria posible, con la finalidad de que esta se concluya durante el primer trimestre de 2018. Es muy relevante conservar los logros y beneficios que a la fecha se han obtenido con el tratado para considerarlos como piedra angular del desarrollo del nuevo TLCAN”, comenta César Buenrostro, Socio Líder de Comercio Internacional y Aduanas de KPMG en México.

Por otra parte, Grupo Eurasia afirma que una pronta conclusión podría hacer que el equipo de Trump abandone algunas de las metas más controversiales, pero los beneficios de hacerlo superan los costos.

En general, Trump y su equipo buscan encontrar un equilibrio, haciendo cambios reales a un acuerdo comercial que consideran que debería beneficiar más directamente a los trabajadores de su país, sin alterarlo de forma que afecte sus negocios.

Para Canadá y México, el objetivo principal es la conservación del TLCAN. El tratado ha sido de gran ayuda para ambos países, particularmente para México, que ha capitalizado años de crecimiento. Las dos naciones tienen asuntos que quisieran ver resueltos en las pláticas, tales como controversias con respecto a productos lácteos y madera blanda en el caso de Canadá, y la apertura del sector energético en México.

En este sentido, el análisis considera que los aspectos más importantes a considerar sobre la negociación son:

  • Mecanismos de resolución de controversias del capítulo 19: la administración Trump quiere eliminarlo, pero los gobiernos mexicano y canadiense desean conservarlos.
  • Reglas de origen: reforzar las reglas es algo que Estados Unidos considera que haría al sector manufacturero más competitivo; sin embargo, hacerlo podría ser disruptivo para las cadenas de valor existentes y, por lo tanto, un tema sensible en las negociaciones
  • Objetivos de reducción del déficit comercial: los negociadores mexicanos no pueden aceptar objetivos excesivamente ambiciosos y onerosos.
  • Normas laborales: el gobierno mexicano está dispuesto, en principio, a analizar modificaciones a sus leyes laborales y al posible incremento del sueldo mínimo con la finalidad de satisfacer las exigencias de Estados Unidos; sin embargo, su margen de maniobra estará limitado tras la aprobación de una reforma laboral al inicio del mandato del presidente Enrique Peña Nieto.