Actualización del TLCAN o renegociación a petición

EU definió los temas que van a llevar a la mesa de negociaciones, México está trabajando sobre las líneas de acción

Primera ronda de negociaciones

Alma de los Ángeles Ríos Ruiz
Catedrática e investigadora de la UNAM

A 23 años de estar operando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), próximamente iniciarán las rondas de renegociaciones en las que habrá grupos de trabajo de los representantes de México, Canadá y los Estados Unidos de América (EU) que se encargarán de revisarlo, replantear lo que debe integrarse, reescribirse o reformularse. 

En cuanto a los procesos protocolarios, México concluyó a finales de julio pasado el periodo de consultas públicas entre el sector público-privado y actores relevantes para recibir comentarios y propuestas que ayudarán a definir las prioridades para alcanzar el particular; y a principios de agosto presentó al equipo comisionado de las negociaciones. EUA y Canadá hicieron lo propio. Todo está listo para la primera ronda de renegociaciones, a celebrarse del 16 al 20 de agosto de 2017, en Washington, D.C.

Pues bien, desde que se difundió la noticia de la renegociación se han suscitado una serie de declaraciones que versan sobre los temas que deberían ponerse a la mesa, con sus respectivos pros y contras; incluso de las acciones que tomarían los gobiernos de acuerdo a sus intereses.

Al respecto es más que sabido que el mandatario de los EU adelantó 22 objetivos que pretende implementar para modernizar este instrumento comercial, los cuales siguen causando suspicacia entre los importadores, exportadores, organismos internacionales y expertos, es por ello que, previo a la ronda de negociaciones, los siguientes especialistas opinan sobre algunas de esas líneas de acción, de lo que podría cambiarse para su optimización, etc., todo ello, en apego a la realidad de las operaciones comerciales.

Los temas materia de renegociación que llevará EUA, son:

  • comercio de mercancías
  • medidas sanitarias y fitosanitarias
  • obstáculos al comercio
  • buenas prácticas regulatorias
  • comercio en servicios, incluye telecomunicaciones y servicios financieros
  • inversión
  • propiedad intelectual
  • transparencia
  • empresas estatales o controladas por el estado
  • política de competencia
  • trabajo
  • medio ambiente
  • comercio digital de bienes y servicios y flujo de datos transfronterizos
  • anticorrupción
  • aduanas, facilitación del comercio y reglas de origen
  • remedios comerciales
  • adquisiciones gubernamentales
  • medianas y pequeñas empresas
  • energía
  • solución de diferencias
  • provisiones generales, y
  • tipo de cambio

Dicho análisis se complementa con las prioridades de México en las negociaciones.

Obstáculos al comercio

El TLCAN ha formalizado la creciente interdependencia asimétrica entre México y los EUA. Desde esta perspectiva, este país se ha consolidado como nuestro principal socio comercial, al ser el mercado de destino de las tres cuartas partes de las exportaciones y el mercado de origen de las dos terceras partes de las importaciones, que efectuamos.

Con este tratado se esperaba realizar tales transformaciones, ya que ampliaría el mercado e incentivará una mejor asignación de recursos en función de la dotación de factores, que nos favorecerá en los procesos productivos intensivos en mano de obra e impulsará la complementariedad de las economías. Tal proceso es un resultado lógico, por un lado del propósito del gobierno mexicano de atraer capitales al país y de alcanzar una inserción en el ámbito internacional, y por otro lado, responde a las necesidades de expansión y de restructuración de la economía de los EUA. Por consecuencia, como lo señala J. S. Odell, al depender el crecimiento de la industria cada vez más de las exportaciones como de la inversión extranjera directa, el proceso de apertura externa pasa a ser funcional para ello. De ahí la importancia del TLC para permitir e impulsar el crecimiento industrial a través del incremento de exportaciones y de facilitar la entrada de la inversión.

El TLCAN ha representado la construcción de un marco institucional que facilitó el acceso de bienes elaborados en México a los mercados de Canadá y EUA. Se redujeron y eliminaron una cantidad considerable de aranceles, cuotas compensatorias y obstáculos fitosanitarios. El establecimiento de ventanas agrícolas, el reconocimiento de productos distintivos –así como de áreas libres de plagas–, consintieron el inicio de exportaciones de productos que durante largo tiempo estuvieron prohibidos en el mercado estadounidense. Uno de los casos más emblemáticos fue el del aguacate, antes del TLCAN las restricciones que enfrentó fueron prácticamente insalvables.

En las tres últimas décadas, las exportaciones mexicanas se han multiplicado más de 18 veces al pasar de 21 mil 800 mdd a casi 397 mil mdd entre 1986 y 2014, y diversificado de manera significativa. A principios de los años ochenta el petróleo y sus derivados representaban 70 % del valor exportado; hoy el sector manufacturero contribuye con más de 86 % de las exportaciones totales. Igualmente, las importaciones mexicanas se multiplicaron 33 veces al pasar de 12 mil mdd a más de 399 mil mdd en los mismos años. De las importaciones totales que realiza México, 75 % son insumos y 11.5 % equivale a la maquinaria y equipo que se utilizan para mantener una plataforma de exportación competitiva.1

Para nuestra nación es de vital importancia, la renegociación del TLCAN porque: 2

  • el 26.5 % de la riqueza nacional es resultado del 81.2 % de las exportaciones que dirigimos a los EUA
  • en el periodo 1994-2016, las exportaciones a nuestro vecino del norte crecieron en 469.56 %
  • la producción manufacturera de siete entidades federativas, se dirigen a ese mercado
  • las empresas IMMEX (6 mil 107 firmas) colocan en el mercado estadounidense el 79 % del total de las ventas manufactureras y agroindustriales de su oferta
  • las dos cadenas globales de valor más importantes afincadas en territorio nacional, armadora-automotriz y autopartes-componentes, exportan el 92 % de su producción al vecino del norte, y
  • de la IED que nuestro país atrajo en 2016 (27 mil 381 mdls), el 93 % provino de EUA

Apreciaciones sobre los temas planteados por Trump

Dra. Laura Coronado Contreras
Investigadora Adscrita al Centro Anáhuac de Relaciones Internacionales

Comercio de mercancías
Al ser el primer consumidor del mundo y sin convertirse en el principal proveedor de los bienes que adquiere su mercado, Trump culpa a nuestro país de los resultados de las propias políticas estadounidenses aplicadas durante décadas. Efectivamente, tiene un déficit en su balanza comercial: México representa casi el 14 % de sus importaciones y Canadá alrededor del 13 %. No obstante, la estrategia es errónea: su verdadero desafío es con China quien posee el 21 % de las importaciones y cuyo único freno hasta ahora ha sido su ubicación geográfica y no contar con un acuerdo de libre mercado con ninguno de los miembros de América del Norte.

Medidas sanitarias y fitosanitarias

Con alrededor de 572 millones de habitantes en la región, es indispensable contar con reglas claras para garantizar el cumplimiento de medidas sanitarias y fitosanitarias. Sin embargo, EUA ha sido el principal obstaculizador del intercambio de bienes a nivel regional aduciendo la seguridad de su población. Si contamos con compromisos transparentes al respecto, la relación trilateral se verá robustecida.

Aduanas, facilitación del comercio y reglas de origen

En los 23 años que tenemos del TLCAN, ha existido triangulación, subfacturación y otro tipo de operaciones ilícitas indeseables. Una actualización de las normas de origen sería óptima si realmente facilita el comercio regional aunque pareciera que la postura estadounidense se inclinará por segmentar aún más la certificación de origen. Lamentablemente, EUA buscará fortalecer su mercado bajo premisas proteccionistas como “Buy American” que hemos sufrido en distintos momentos y en sus diversas modalidades.

Obstáculos al comercio

Son muchas las controversias comerciales que podrían derivarse de una mala renegociación del TLCAN en este punto porque, gradualmente, la sofisticación de las reglamentaciones de carácter técnico han implicado barreras innecesarias en las relaciones comerciales.

Buenas prácticas regulatorias

De la mano con el aspecto anterior, una regulación armónica de la región garantizará procesos mucho más eficientes y el bienestar de la población.

Comercio en servicios, incluye telecomunicaciones y servicios financieros

Tras décadas de su implementación, estamos frente a la oportunidad extraordinaria de adecuarnos a los cambios tecnológicos de los últimos años. Tras las reformas realizadas por México, pareciera que el atractivo de nuestra nación será aún mayor para esos vecinos del norte.

Comercio digital de bienes y servicios y flujo de datos transfronterizos

Idealmente, el TLCAN debería convertirse en un referente en materia de e-commerce y otros derechos que se desarrollan constantemente en el ciberespacio. Hasta el momento, la postura del gobierno estadounidense simplemente se ha constreñido a vigilar a los usuarios de Internet sin promover efectivamente normas eficientes para crear un mercado regional o global a partir de las nuevas tecnologías de la información y comunicación.

Propiedad intelectual

Al momento de ser parte de las negociaciones del TLCAN, tuvimos que reestructurar gran parte del sistema jurídico, adaptándose a temas tan relevantes como la propiedad intelectual. Estamos frente a una gran oportunidad de ajustarnos nuevamente a las necesidades del mercado y actualizar el marco legal en una de las materias más dinámicas del comercio internacional.

Trabajo

Una de las fortalezas más señaladas de México es su “mano de obra barata”. Una buena renegociación podría garantizar más y mejores derechos a los trabajadores mexicanos, ya que se equipararían las condiciones laborales a las del resto de la región pero, indudablemente, sería un “arma de doble filo” si no se implementa de manera armónica para no restarnos competitividad.

Medio ambiente

Indiscutiblemente, tendría que incorporarse al texto del TLCAN; toda vez que hasta ahora ha sido un acuerdo complementario el que rige este aspecto trascendental del comercio regional. El contar con un marco jurídico adecuado garantizaría que no se utilizará como un obstáculo encubierto al intercambio comercial de EUA con el resto de los miembros como lo ha hecho hasta ahora con controversias tan largas como el “embargo atunero”.

Anticorrupción

El gran “dolor de cabeza” de los mexicanos. Sin duda los negociadores estadounidenses tratarán de aprovechar esta desventaja de nuestro país para excluirlo de los temas que les parecerán “sensibles”.

Remedios comerciales

El mandatario americano intenta dejar sin uno de sus grandes avances a nuestra área de libre comercio, pues uno de los sobresalientes logros siempre ha sido el contar con paneles independientes formados por expertos en cada una de las controversias. Evidentemente, su importancia es tal que Canadá denunciaría el compromiso internacional. México deberá mostrar una postura firme porque el escenario planteado por la administración estadounidense actual sería sumamente perjudicial para los productores y comercializadores mexicanos.

Energía

Hacia 2035 la demanda energética global se incrementará en un 30 % aproximadamente. Esto implica que tendremos que ser, no solo más productivos, sino más eficientes al momento de extraer y utilizar los recursos no renovables. Es así que, la transferencia de tecnología y conocimientos será un factor determinante para asegurar el abasto energético de cada uno de los miembros del TLCAN. De lograrse una profundización de las relaciones en la región de América del Norte en el sector energético, estaremos frente a la región generadora de más energía a nivel global. Ello, ciertamente, transformaría de forma total el equilibrio energético del mundo y la posición de otros países dentro de la comunidad internacional.

Solución de diferencias

De no obtenerse una renegociación que sea beneficiosa para cada una de las partes, aún contamos con el marco jurídico establecido en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en donde ya hemos llevado a cabo controversias comerciales no solo con nuestros socios comerciales norteamericanos. No obstante, un bloque sólido a nivel comercial sería lo ideal para todos.

Propuestas de EU

Mtro. Gerardo Jaramillo Vázquez
Director de la División de Negocios y Relaciones Internacionales de la Universidad de las Américas

Comercio de Mercancías

El objetivo de la actual administración de los EU es reducir el gran déficit comercial que tiene, no solo con los países del TLCAN, sino con otras naciones de otras partes del mundo, señaladamente China.

Es claro que este déficit se ha venido acumulando a lo largo de varias administraciones federales en ese país, por lo que pretender aliviar este problema en el corto plazo, es lógicamente imposible. Es un tema, que, para que se entienda cabalmente, debe apreciársele desde dos ópticas: la mexicana y la estadounidense.

Para su economía no es sano un déficit tan pronunciado porque tiene un impacto sobre el tipo de cambio y las tasas de interés, que, como ha ocurrido en el pasado, se refleja en el financiamiento y a la larga en el empleo, por lo que, la idea original de aplicar un BAT (Border Adjustment Tax), parecía lógica, en términos macro, pero inapropiada en el ámbito micro, razón por la que se ha desechado.

Lo que si es posible que ocurra, en la renegociación del tratado que se dará a partir de agosto, y meses subsecuentes, es que se apliquen aranceles a las importaciones definitivas (de las temporales se habla en el punto siguiente), de bienes de origen mexicano y canadiense al territorio estadounidense, lo que generaría un importante cambio en la estrategia comercial, debido a que desde 1999, y más aún desde 2004, prácticamente todos los bienes que se intercambian en la zona están exentos de impuestos.

Asimismo, existe la posibilidad de que, a partir del año próximo se haga del uso común en el lenguaje del comercio internacional, la palabra “salvaguarda”, que es una figura jurídica que existe desde tiempos remotos, pero poco usada en la práctica, y que consiste en la aplicación de un impuesto a las importaciones, cuando se demuestre que con motivo de una desgravación arancelaria, pre-existente y negociada, han aumentado de manera directa y considerable las compras de ciertas mercancías. Vale la pena mencionar que lo que debe regularse y clarificarse es el procedimiento jurídico-operativo que se usaría para implementar tales medidas de remedio comercial.

Por otra parte, para la economía mexicana, esta estrategia del gobierno estadounidense (la de reducir déficit y mejorar balanza comercial), no es conveniente por obvias razones, en el contexto de sectores que exportan a los EU y que no están empresarialmente vinculados a compañías americanas, dado que aumentará la carga fiscal, pero será de manera sectorizada, por lo que habrá que estar atentos a las fracciones arancelarias que se renegocien, y a la cadena de valor.

Aduanas, facilitación del Comercio y Reglas de Origen

Es un momento idóneo para re-estructurar tres asuntos en relación con esta propuesta del gobierno estadounidense:

revisar la manera en que se determinan las reglas de origen al amparo del TLCAN, básicamente a través de salto arancelario y Valor de Contenido Regional, lo que se traduciría en re-definir los porcentajes de contenido regional en general y para algunos sectores en particular (automotriz, por ejemplo)

ajustar los procedimientos de certificación de origen, asignando, según el sector, el tipo de certificación; es decir, para sectores sensibles a la incorporación de insumos extra-zonales, exigir certificación previa por parte de autoridad (luce negativo, pero evitaría infinidad de costos que se generan después, derivados de auditorías de origen), y mantener el sistema tradicional en el caso de sectores que no encuadren en el supuesto anterior, y

clarificar, de una vez por todas, el artículo 303 del tratado (que castiga a quienes importen temporalmente insumos extra-zonales para transformación y posterior exportación a alguno de los países miembros, con el pago de cierto porcentaje de arancel) a través de normativas nacionales, claramente la regla 8.2 de las disposiciones en materia aduanera del TLCAN, para hacerla entendible, ágil y operativa

Es un buen escenario para arreglar algo que desde el 2001 no ha funcionado de manera eficiente.

Asimismo, es una excelente oportunidad para el gobierno mexicano para recordarle a su símil estadounidense que el Acuerdo para la Facilitación del Comercio de la OMC, ya entró en vigor, y este, al lado de dicha institución, se erige como una buena alternativa de negociación, en términos de opción jurídica y administrativa dentro de los negocios internacionales.

Trabajo y medio ambiente

Los asuntos laboral y ambiental siempre han sido temas delicados, porque invaden terrenos que van más allá de lo comercial.

De manera que sobre estos tópicos, valdría la pena plasmar dos comentarios concretos:

primero, debe formalizarse la naturaleza jurídica de los llamados hasta hoy, Acuerdos Paralelos, para medir su efecto vinculante en un tratado que abarca muchas aristas, pero que es eminentemente de comercio internacional, y

segundo, el pretender regular aspectos de índole laboral, por ejemplo, incidiendo en normativas salariales o de protección y seguridad social, acentúa en costos y competitividad de países en desarrollo como México, y en beneficio de los desarrollados como EUA

Vale la pena reflexionarlo. 


Conveniente analizar otorgamiento de concesiones y efectividad de procedimientos

Lic. Carlos Aguirre Cárdenas
Director General de LIT Consulting Group,

Comercio de Mercancías

La reducción del déficit en su comercio con México debe ser analizada en función a aspectos que van más allá del ámbito de regulación del TLCAN, incluyendo la política de industrialización de los estadounidenses, el efecto en la competitividad de la región del tratado con otras, en caso de la eliminación de preferencias arancelarias y el incremento de precios al consumidor en la región, debiendo abordarse cuestiones como el ambiente laboral en Norteamérica

Aduanas, facilitación del comercio y reglas de origen

En mi opinión, la adopción de nuevas normas de origen en el marco del TLCAN no debe de partir de exigir la incorporación de materiales originarios exclusivamente de los EUA en la producción de bienes en la región, en la negociación se pueden adoptar criterios de origen similares a los que EUA, Canadá y México negociaron en el TPP, incluyendo el método de valor focalizado que garantiza el empleo de materiales producidos en la región, lo que contribuiría a alcanzar el objetivo de fomentar la utilización de materiales, insumos y componentes producidos en la región.

Con independencia de las reglas de origen que se adopten, será conveniente revisar los mecanismos que el TLCAN estableció para evitar que las concesiones del acuerdo se otorgaran a países no partes, como es el caso del artículo 303, así como la efectividad de los procedimientos de verificación de origen.

Comercio digital de bienes y servicios y flujo de datos transfronterizos

Como parte de la modernización del acuerdo, deben de adoptarse disposiciones que reflejen la evolución del comercio internacional, como lo son las relativas al comercio electrónico.

Medianas y pequeñas empresas

Se trata de una disciplina que no formó parte de las materias reguladas por el TLCAN. En los acuerdos comerciales modernos, se han incorporado disposiciones respecto de pequeñas y medianas empresas (ejemplo de ello, Alianza del Pacífico o el propio TPP), fundamentalmente, para permitir a dichas unidades de negocio el acceso de información relativa a disposiciones legales, trato nacional y contratación pública. Considero que la regulación que se adopte en el acuerdo debe de incluir la mejora en el ambiente regulatorio para dicho tipo de empresas.

Promover el cumplimiento de las disposiciones y protección de productores

Dr. Óscar Cruz Barney
Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y ex presidente del INCAM

Aduanas, facilitación del comercio y reglas de origen

Las reglas de origen son fundamentales para el buen funcionamiento de una Zona de Libre Comercio, en el caso del TLCAN el certificado de origen lo expide el productor/exportador bajo un esquema de confianza que requiere de procedimientos de verificación por parte de las autoridades aduaneras. Dichos procedimientos existen y se utilizan frecuentemente. Tiene que promoverse el cumplimiento estricto de las disposiciones aplicables a dichas visitas y asegurar los plenos derechos de los productores/exportadores visitados, incluso el derecho de defensa de los importadores.

Comercio en servicios, incluye telecomunicaciones y servicios financieros

En el caso de los servicios profesionales deben crearse los registros correspondientes para los consultores jurídicos extranjeros. Al no existir colegiación obligatoria de la abogacía en México nos encontramos en franca desventaja respecto de los socios comerciales. Debe encargarse dicho registro a los colegios de abogados en conjunto con la Dirección General de Profesiones de la Secretaría de Educación.

Inversión

El mecanismo de solución de controversias en materia de inversiones contenido en la Sección B del Capítulo XI del TLCAN ha funcionado razonablemente bien. Debe considerarse el abrirlo para los inversionistas nacionales a la luz de las nuevas disposiciones constitucionales en materia de derechos humanos.

Remedios comerciales

Se trata de un mecanismo único, un logro de la mayor importancia en la negociación comercial del TLCAN. Debe preservarse y defenderse el Capítulo XIX del TLCAN, su modernización y fortalecimiento es desde luego deseable. Sus plazos, listas de árbitros y mecanismos de nombramiento son perfectibles desde luego.

Los exportadores de los tres países no pueden perder este mecanismo de defensa de sus exportaciones: es objetivo, imparcial y al alcance de los particulares cuya desaparición sería una pérdida irreparable para la región y afectaría gravemente su capacidad de defensa.

Argumentos a las propuestas de Donald Trump

Lic. Rogelio Cruz Vernet
Coordinador de la Comisión de Derecho Aduanero INCAM

Comercio de mercancías

La insistencia de la Administración Trump en equilibrar la balanza comercial y reducir el supuesto déficit es una falacia que ha apostado a la desinformación del pueblo norteamericano ajeno a la dinámica de su comercio internacional, pues no repara en el hecho de que una porción muy importante de las exportaciones mexicanas a los EUA representa la gran oportunidad que tienen sus firmas de generar valor en un ámbito de mayor seguridad y certeza jurídica, especialmente por lo que hace a la protección de marcas y tecnología, pues es del conocimiento general, que la fabricación de algunos productos y mercancías en el lejano oriente pone en riesgo las ventajas competitivas y tecnológicas de sus propios productos. México es en realidad un catalizador económico que permite a los estadounidenses integrar productos con alto contenido regional de Norteamérica. Por otra parte el verdadero ingreso y ganancias que generan estas exportaciones repercute en última instancia en beneficio de la economía del vecino del norte, pues la plusvalía del aprovechamiento de la mano de obra mexicana se localiza precisamente en sus empresas, al fabricar a precios convenientes mercancías que de otra forma estarían lejos del alcance de una buena parte de los consumidores estadounidenses que hoy adquieren esos productos.

Finalmente, contrario a lo expuesto por la administración de Trump, el mejor interés de la economía estadounidense debe estar en el fortalecimiento de la región donde cuenta con socios amigables con los que se comparten intereses sociales, políticos, y desde luego económicos, en mucha mayor medida que con los países asiáticos emergentes.

Medidas sanitarias y fitosanitarias

Este objetivo no es perseguido exclusivamente por EUA, sino por México y Canadá como socios estratégicos comerciales, en búsqueda de consolidar no solo el mejor desarrollo agrícola de los EUA, sino del de toda la región. Nuestra nación debe defender su industria agrícola y buscar las mejores condiciones para que en el ámbito de la renegociación, también se vea favorecido el campo mexicano.

Aduanas, facilitación del comercio y reglas de origen

Paradójicamente estos objetivos tienen que redundar en el fortalecimiento de los tres países miembros del TLCAN. La facilitación aduanera, debe ser un principio rector de las relaciones de los tres países. La revisión de las reglas de origen tendrá que ser suficientemente cuidadosa para que el término “genuinamente norteamericano” no resulte al final del día en un obstáculo mayor para el desarrollo de las partes del tratado. Naturalmente es deseable integrar en mayor medida el valor de contenido regional de las mercancías fabricadas en América del Norte, pero también es cierto que hoy día gran parte de los suministros industriales provienen de Asia, cosa que hay que reconocer para que esa mayor integración regional sea lo suficientemente paulatina y no paralice nuestras industrias.

Obstáculos al comercio

Debe reforzarse el principio de trato más favorecido en los tres países, de tal suerte que exista una competencia sana y se maximice el beneficio de las actividades comerciales entre la región del tratado.

Buenas prácticas regulatorias

Desde luego México debe apostar por facilitar la actividad regulatoria del comercio exterior, de tal suerte que en cumplimiento de los propósitos de seguridad y protección a la población no se generen cargas burocráticas innecesarias, y por el contrario se hagan más expeditos los procedimientos administrativos correspondientes.

Comercio en servicios, incluye telecomunicaciones y servicios financieros

Esperamos que México se ciña a este objetivo y abra a una mejor competencia en el mercado de telecomunicaciones.

Comercio digital de bienes y servicios y flujo de datos transfronterizos

Este capítulo llega justo a tiempo para abrir la discusión sobre una regulación eficiente y moderna de comercio electrónico en nuestro país.

Remedios comerciales y solución de diferencias

Por ningún motivo México debe de aceptar la derogación del capítulo XIX del TLCAN. Este ha representado la posibilidad de apelar cualquier decisión dada por los órganos de justicia tanto administrativa como judicial mediante un procedimiento confiable e imparcial.

Tipo de cambio

México ha mantenido políticas sanas en materia cambiaria, por lo que este punto no resulta una amenaza para la negociación.

Postura de México en la mesa de renegociación del TLCAN

IDC online


Objetivos
Acciones para lograrlo (a implementar, establecer, fomentar, etc.)
Prioridades

Fortalecer la competitividad de

América del Norte


Avanzar hacia un comercio regional inclusivo y responsable

Aprovechar las oportunidades de la economía del siglo XXI

Promover la certidumbre del comercio y las inversiones en América del Norte

Posicionar a México como plataforma de producción y exportación; promoviendo la participación de más industrias y empresas en las cadenas globales de valor y robustecer la proveeduría regional

Aprovechar la oportunidad para que más emprendedores y Pymes se incorporen competitivamente al comercio internacional; e incluir disposiciones en materia laboral, de medio ambiente y género

Ante el desarrollo de nuevas tecnologías y acceso a recursos, fortalecer la integración, propiciar una mayor integración de la infraestructura de telecomunicaciones y fortalcer el marco regional de protección a la propiedad intelectual

Mantener y promover disposiciones que contribuyan a hacer más previsibles las operaciones de comercio exterior y las inversiones

  • Acceso preferencial para los bienes y servicios nacionales en los mercados del TLCAN; en particular, de los productos agropecuarios, buscando reglas claras, procedimientos expeditos y la eliminación de las barreras al comercio
  • comercio más predecible, ágil y transparente procurando mejores procedimientos aduaneros
  • medidas que eviten que las normas, reglamentos y regulaciones constituyan barreras injustificadas u obstáculos encubiertos al libre comercio
  • buenas prácticas en el proceso de planeación, emisión, implementación y revisión de regulaciones
  • trato no discriminatorio y de conformidad con estándares internacionales para los inversionistas mexicanos
  • mayores categorías para el acceso temporal de personas de negocios, mejorar los tiempos, transparencia y procesos para su ingreso, e innovadores de movilidad laboral, y
  • mecanismos de cooperación regional que promuevan el diseño e implementación de programas de desarrollo de competencias laborales y nuevos modelos educativos, para facilitar la adaptación de los trabajadores a los nuevos requerimientos del mercado laboral


  • Mayor participación en las cadenas de proveeduría 
  • aplicación de disposiciones nacionales y compromisos internacionales en materia laboral
  • medidas contra los actos de corrupción que afecten el comercio e inversiones
  • cooperación y diálogo en materia de comercio y medio ambiente 
  • mejora de la infraestructura fronteriza, y
  • perspectiva de género en algunas disposiciones del tratado


  • Disposiciones sobre energía, actualizadas
  • desarrollo de la economía digital, el comercio electrónico y la provisión de servicios financieros vía plataformas digitales
  • acceso a los mercados de EUA y Canadá para los prestadores de servicios financieros e inversionistas mexicanos
  • integración de los mercados de telecomunicaciones, y
  • protección de la propiedad intelectual, en equilibrio entre el interés público e innovadores


  • Consolidación del régimen legal de las empresas productivas del Estado que les permitan una operación comercial eficiente
  • mecanismos de solución de controversias (inversionista-Estado, Estado-Estado, incluso en materia de cuotas antidumping y compensatorias, y servicios financieros), ágiles, transparentes y eficaces
  • libre competencia, mejorando la cooperación y el intercambio de información entre las autoridades del TLCAN, para mantener la eficiencia de los mercados y la protección de los derechos de los consumidores, y
  • certidumbre jurídica a los proveedores mexicanos en procedimientos de contratación pública en la región de América del Norte


Comentario final

Queda claro que las dudas sobre los aspectos que se renegociarán o actualizarán del TLCAN, o si se aceptan o no las medidas previstas por los gobiernos miembros de dicho instrumento comercial, están en el aire y solo se disiparán una vez que se lleven las rondas, cuyos resultados se estarán monitoreando y dando a conocer oportunamente por IDC, Asesor Fiscal, Jurídico y Laboral, a través de sus diferentes medios de difusión (servicio de Infoflash, página electrónica www.idconline.mx Twitter).