El mercado de pagos internacionales para pequeñas y medianas empresas (PyMES) en México muestra una oportunidad que pueden aprovechar las Fintech frente a modelos tradicionales que están enfocados a grandes empresas.
De acuerdo con el estudio Radiografía de pagos y cobros internacionales, presentado por EFEX, las empresas que participan en comercio exterior enfrentan limitaciones estructurales que impactan directamente su capacidad operativa y financiera.
Un mercado clave con acceso limitado a soluciones especializadas
En México existen más de 173,000 empresas mid-market, un segmento que sostiene el crecimiento económico, el empleo y la competitividad. Sin embargo, a diferencia de los grandes corporativos, estas empresas no cuentan con acceso a infraestructura financiera sofisticada para operar internacionalmente.
Mientras las grandes compañías pueden utilizar herramientas como coberturas cambiarias, cuentas en el extranjero o soluciones de tesorería avanzadas, las PyMES suelen depender de servicios estandarizados que no responden a la complejidad de sus operaciones.
Esta brecha se traduce en menores capacidades para escalar, absorber riesgos o competir en mercados internacionales.
“Las empresas necesitan mayor visibilidad, control y agilidad para integrarse al mercado internacional con mayor fluidez”, señaló Dimitri Zaninovich, cofundador y CEO de EFEX.
Banca tradicional domina, pero no resuelve
A pesar del crecimiento de soluciones fintech, la banca tradicional sigue siendo el principal canal para pagos internacionales en este segmento. El estudio señala que 64% de las empresas utiliza banca tradicional, mientras que 73% reporta insatisfacción con estos servicios
Esta dependencia responde más a la inercia operativa y al desconocimiento de alternativas disponibles. En la práctica, las empresas continúan operando con procesos que implican múltiples intermediarios, tiempos prolongados y poca claridad sobre el estado de sus transacciones.
Entre los hallazgos más relevantes es la falta de visibilidad en el movimiento del dinero, 79% de las empresas identifica la trazabilidad como su principal problema. Esto implica que, una vez realizado un pago internacional, las empresas no tienen certeza sobre dónde está dinero, cuál fue el tipo de cambio que se aplicó y cuál será el monto por recibir.
Esta opacidad complica la planeación financiera, genera incertidumbre y puede afectar la relación con proveedores y clientes.
Volatilidad y costos ocultos presionan la operación

Dimitri Zaninovich, cofundador y CEO de EFEX
Además de la falta de visibilidad, las empresas enfrentan riesgos financieros derivados del entorno cambiario, pues el 76% está preocupada por la volatilidad del tipo de cambio, a esto se suman:
- costos poco transparentes
- diferencias cambiarias inesperadas
- dificultades para implementar coberturas
En gran parte de los casos, las PyMES no utilizan instrumentos financieros para mitigar estos riesgos, como son lo forwards de tipo de cambio, un contrato financiero que fija hoy el precio de una divisa para una operación en una fecha futura, eliminando la incertidumbre cambiaria, lo que deja expuestas a fluctuaciones que pueden impactar directamente sus márgenes de ganancias.
Un entorno regulatorio más exigente
El contexto operativo también se volvió más complejo por cambios regulatorios que incrementan la carga administrativa.
Entre los principales ajustes se encuentran:
- monitoreo más estricto de transferencias por parte del SAT
- nuevos requisitos como biometría y depósitos referenciados
- restricciones futuras para pagos entre cuentas no plenamente identificadas
Estos cambios, aunque buscan mayor control y seguridad, implican más procesos, validaciones y tiempos para las empresas.
Fintech vs banca: un mercado en transición
El avance de las fintech abre nuevas posibilidades para las PyMES, especialmente en términos de mayor trazabilidad, procesos ágiles, interfaces más simples e integración tecnológicas. No obstante, la adopción aún es limitada, ya que 38% de las empresas apenas explora alternativas, y 30% no considera cambiar de proveedor. Es así que las principales barreras siguen siendo la confianza, la seguridad y la falta de información clara sobre estas soluciones.
El estudio también apunta a un cambio en la forma en que las empresas pueden operar internacionalmente, es por ello que surgen modelos que buscan simplificar este proceso, donde permiten a las PyMES abrir cuentas bancarias en otros países clave para sus operaciones. De esta manera, es más fácil recibir pagos, realizar transferencias y gestionar distintas monedas desde una ola plataforma.
Además de operar estructuras más ligeras basadas en tecnología como EFEX, se puede reducir costos frente a la banca tradicional, mismo ahorro que se refleja en las “comisiones” que pagan las empresas al momento de recibir su dinero, ya que el tipo cambiario puede promediarse a la mitad de lo que cobra la banca, sin mencionar el tiempo para recibir los recursos que suelen acreditarse el mismo día o al siguiente día hábil según los horarios de operación.