Importación por mensajería ¿deducible?

No son deducibles las importaciones por mensajería realizadas con pedimentos que utilicen el procedimiento simplificado
 .  (Foto: IDC online)

Somos objeto de una visita domiciliaria por parte de la autoridad fiscal, respecto del ISR correspondiente al ejercicio 2008. Los visitadores nos  comentan que las mercancías compradas vía Internet  a un proveedor extranjero, cuyo despacho aduanero fue realizado por una empresa de mensajería, no son deducibles, al no haberse solicitado un pedimento personalizado para el contribuyente, ¿es correcta la indicación?

Para las autoridades hacendarias, y bajo un criterio conservador, la erogación no es deducible. El último párrafo del artículo 88 de la Ley Aduanera y la regla 2.7.4. de las Reglas de Carácter General en Materia de Comercio Exterior 2009 disponen que no serán deducibles las importaciones por mensajería a través de agente o apoderado aduanal en aquellos pedimentos que utilicen el procedimiento simplificado.

Por otra parte, la fracción XV del artículo 31 de la LISR, prevé que los bienes de importación serán deducibles cuando se compruebe el cumplimiento de los requisitos legales para su importación.

Las autoridades tributarias interpretan armónicamente ambas disposiciones y señalan la improcedencia de la deducción, al considerar que al utilizar este medio se está tomando una serie de beneficios, al determinarse y pagarse las contribuciones al comercio exterior conforme a un factor aplicable a todas las mercancías, en lugar de la correspondiente a la tasa general de importación establecida en la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación, además de que el pedimento ampara diversas mercancías propiedad de diferentes sujetos, y sobre todo que quien importa es la empresa de mensajería no el contribuyente (incluso no hay pedimento a su nombre).

A pesar de la lógica del señalamiento anterior, existen argumentos en contra de esta posición, incluso de orden constitucional, aun cuando todavía no existe una posición firme por parte de los tribunales federales en este sentido.