EU acepta reforma migratoria

George W.Bush acepta el proyecto de ley que facilitará a los inmigrantes que actualmente viven en EU cambiar su estatus ilegal por legal

Senadores demócratas y republicanos lograron un acuerdo con la  Casa Blanca para una reforma de la ley de inmigración, con un proyecto que agilizará el estatus legal de millones de indocumentados y fortalecerá la protección fronteriza.

El plan propuesto permitirá a los inmigrantes ilegales declarar su situación ante las autoridades y obtener un ''visado del tipo Z'' y -tras el pago de las costas judiciales y una multa de 5,000 dólares- quedarán a la postre en condición de solicitar la residencia permanente, lo que podría demorar entre 8 y 13 años. Los cabezas de familia tendrán que regresar primero a sus países de origen.

Los indocumentados podrán declarar de inmediato su condición ilegal para obtener un permiso provisional de residencia que les permitirá vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos, aunque no podrán iniciar el proceso de residencia permanente o la solicitud de ciudadanía hasta que sea mejorada la seguridad fronteriza y quede completado el sistema de alta tecnología para la identificación de la situación legal de todos los trabajadores extranjeros.

Respecto al nuevo programa de trabajadores temporales tendrá que aguardar hasta que sean activados los ''mecanismos'' de inmigración.

El plan crearía un programa temporal de trabajo para permitir nuevas llegadas profesionales a Estados Unidos. Un programa separado cubriría a los trabajadores agrícolas. La puesta en servicio de los últimos adelantos tecnológicos con fines policiales será requisito obligatorio para verificar que los trabajadores extranjeros residen legalmente en Estados Unidos.

Sin embargo, se acordó dar prioridad a los inmigrantes con elevados niveles de estudios y formación profesional frente a los lazos familiares a la hora de decidir la concesión de los permisos de residencia.

Con el nuevo plan, los lazos familiares no serán ya suficientes para obtener un permiso de residencia- salvo el caso de los esposos extranjeros y los hijos menores de ciudadanos estadounidenses.

Además, serán impuestas nuevas limitaciones a los ciudadanos estadounidenses que intenten traer permanentemente a Estados Unidos a sus padres nacidos en el extranjero.