Cuál es problema con el empleo en México

Si bien la desocupación se ubicó en un mínimo histórico de 3.1% en diciembre, la precariedad laboral llegó a una tasa de 18.8%; 2.1 millones de trabajadores empeoraron sus condiciones de empleo

 .  (Foto: iStock)

Valeria Torres

El desempleo en México quizá no es el problema más grave en materia laboral, sino qué tipo de trabajos se están creando para cubrir la demanda local. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en el transcurso del 2019 aumentaron aquéllos en condiciones precarias.

En diciembre pasado, del total de la población que está en edad de trabajar, 3.1% no tenía trabajo y está buscando uno. Desde el 2005 el país no había registrado un nivel de desempleo tan bajo para el último mes del año. En el 2018, para esas fechas la tasa era de 3.6% de la Población Económicamente Activa (PEA).

“Una cifra tan baja de la tasa de desempleo para diciembre fue una gran sorpresa, no solo porque representa una desviación importante de la reciente tendencia de deterioro del mercado laboral, sino porque tuvo lugar en un contexto de estancamiento económico a lo largo de 2019”, explicó Alberto Ramos, analista de Goldman Sachs.

En el mismo mes del 2018, el desempleo había alcanzado un porcentaje de un 3.6% de la PEA en cifras desestacionalizadas.

“Hay dos factores que inciden en esta disminución: la primera es la informalidad. Al final del día los mexicanos que no encontraron empleo formal —como lo permite ver el empleo asegurado en el Instituto Mexicano de Seguridad Social— lo tuvo que hacer en la informalidad”, explicó el economista José Luis de la Cruz. Lo anterior porque para diciembre, el IMSS reportó la destrucción de 382,210 puestos de trabajo.

El registro de personas ocupadas en algunos de los programas del gobierno, como Jóvenes Construyendo Futuro, también puede estar incidiendo en la tasa de desocupación, según el también director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, IDIC. “Algunas de las personas que encontraron pues no un empleo formal, sino una ocupación, pues estén siendo registradas en este programa y muy probablemente esto permite explicar que haya disminuido la tasa de desocupación”, agregó De la Cruz.

Condiciones precarias, a la alza

Así como se recortó el nivel de desempleo, también aumentó la precariedad laboral. El indicador que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) llama “condiciones críticas de ocupación” subió 3.5 puntos en su comparativo anual. En diciembre del 2019 esta tasa se ubicó en 18.8% de la población ocupada, al cierre del 2010 estaba en 15.3 por ciento. Este indicador al laboral alcanzó sus niveles máximos históricos el año pasado.

Según el Inegi la tasa de condiciones críticas de ocupación mide el tiempo, el ingreso o una combinación de ambos. Toma en cuenta a quienes laboran menos de 35 horas a la semana por razones ajenas a ellos; a quienes laboran más de esa jornada, pero que el año pasado ganaron menos de 3,121 pesos mensuales (1 salario mínimo), y a los que trabajando más de 48 horas semanales reciben no más de 6,242 pesos mensuales (2 salarios mínimos). En esta condición están 10.3 millones de trabajadores.

En la tasa de subocupación también se observa un repunte. Ésta se refiere al porcentaje de la población que tiene la necesidad y disponibilidad para trabajar más tiempo. En diciembre del 2019 este indicador llegó a 7.7 % de la población ocupada, mientras que en el mismo mes de 2018 fue de 7.3 por ciento.

El año pasado, el ingreso laboral de casi 40% de los hogares era insuficiente para comprar una canasta básica, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Es decir, a pesar de que en ellos hay personas que trabajan, no obtienen lo suficiente. Por ello o más miembros de la familia se ven obligados a trabajar, o quienes lo hacen se ven obligados a laborar más tiempo o necesitan obtener un empleo con mejor sueldo.

La informalidad laboral también registró un avance modesto. La proporción de ocupados en esta situación pasó de 56.8 a 56.1% de diciembre 2018 al mismo mes del 2019. Aún con la ligera reducción de informales, la cifra continúa superando a la mitad de la población ocupada convirtiéndose en una de las principales problemáticas del mercado laboral mexicano.

Este nivel de informalidad implica que en el país sólo 44 de cada 100 trabajadores tienen garantizados los derechos mínimos laborales como prestaciones, seguridad social y contratos formales.

*Con información de Factor Capital Humano 

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