La demanda de espacios de trabajo que prioricen el bienestar aumentó en los últimos años, particularmente aquellos que incorporan elementos naturales y principios de sostenibilidad. Este tipo de oficinas busca mejorar la salud mental de los trabajadores, reducir el estrés y generar condiciones que favorezcan la productividad.
En este contexto, los espacios de coworking evolucionaron como una alternativa frente a las oficinas tradicionales. Por ello, Marianne Coruzzi, cofundadora de Inhouse, señaló en entrevista para IDC, que este modelo no solo contribuye a mejorar el bienestar laboral y productividad, también permite reducir costos operativos en comparación con esquemas convencionales, al mismo tiempo que promueve el uso eficiente de inmuebles y la conservación del valor de las colonias donde se ubican, ya que los espacios de trabajo compartido resurgen de la remodelación y adaptación de casonas, lo que genera un ambiente cercano al hogar.
¿Cómo un coworking sostenible impacta en la salud mental de los trabajadores?

Las oficinas con enfoque sostenible incluyen características como muros verdes, terrazas, patios interiores y espacios de trabajo al aire libre. También consideran la mejora del ambiente mediante el uso de vegetación que contribuye a la calidad del aire y genera una atmósfera más equilibrada.
De acuerdo con investigaciones del Tecnológico de Monterrey, la presencia de plantas en el entorno laboral puede mejorar el estado de ánimo, aumentar la energía reducir la fatiga mental.
Asimismo, un estudio de la universidad de Illinois, identificó que los empleados que trabajan en ambientes de luz natural experimentaron un incremento de 46% de su productividad y una reducción del 63% en síntomas de estrés.
Además, estos entornos suelen ser percibidos como más agradables, para posibles clientes o proveedores que visiten las instalaciones de las empresas, lo que genera una mayor empatía y posibilidad de generar alianzas.
Coworking redefine el uso de oficinas en modelos híbridos
Ante este enfoque que están adoptando las empresas, Marianne Coruzzi, explicó que el coworking también modificó el significado de acudir a la oficina, ya que empresas con esquemas híbridos o completamente remotos utilizan los espacios para fomentar la convivencia y la colaboración entre equipos. De esta forma, la presencia se convierte en una experiencia orientada a la interacción entre trabajadores más que en una obligación laboral.
Otro cambio que se identificó en el comportamiento de las empresas, fue que antes de la pandemia, la demanda de coworking estaba dominada principalmente por startups. Sin embargo, actualmente empresas de mayor tamaño incorporaron estos espacios como parte de su estrategia laboral.
Dicho cambio responde a la necesidad de adaptarse a nuevas formas de trabajo, en las que la flexibilidad, el bienestar y la optimización de recursos se convirtieron en factores relevantes para la toma de decisiones al momento de elegir un centro de trabajo.