Mujeres tienen necesidades específicas de vivienda
Una vivienda adecuada requiere una ubicación pensada para acceder a opciones de empleo, servicios de atención sanitaria, escuelas, centros de guardería y otras instalaciones sociales
Seguridad Social
Los derechos a la tierra, la propiedad y la vivienda son esenciales para la igualdad y el bienestar de las mujeres, no obstante existe una brecha importante de género para que ellas puedan adquirir casa propia.
Aquellas que tienen la posibilidad, buscan inmuebles con características que mejoren su calidad de vida y el espacio donde van a vivir, como es el equipamiento urbano o el tamaño de las casas, de acuerdo con un estudio realizado por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
LEE: ¿MUJERES NO COMPRAN CASA?
“Una vivienda adecuada requiere una ubicación pensada para acceder a opciones de empleo, servicios de atención sanitaria, escuelas, centros de guardería y otras instalaciones sociales” refirió ONU Mujeres.
En un comunicado la firma aseguró que las diferencias de género al momento de elegir vivienda pueden deberse a la configuración familiar y al nivel de educación, por eso, además de las condiciones del entorno o las dimensiones de los inmuebles, también consideran las siguientes variables:
sobre el tipo de vivienda, las mujeres que adquieren un patrimonio con su crédito Infonavit prefieren comprar un departamento en condominio en lugar de una casa habitación, a pesar que esta elección pueda considerarse como una de un bien inferior. El 18% de las acreditadas destinan sus hipotecas a la adquisición de un departamento en condominio, seis puntos porcentuales más que lo registrado en los hombres con el mismo nivel salarial
sienten preferencia por las viviendas nuevas en lugar de existentes, así como por los espacios que cuenten con caseta de vigilancia y un alto nivel de infraestructura alrededor, no obstante, conforme aumenta la edad, existe una mayor preferencia por viviendas que posean caseta de vigilancia, excepto en acreditadas de 35 a 44 años, así como mujeres mayores de 60 años
las mujeres con ingresos medios y altos adquieren viviendas con mayor superficie construida, en promedio 3 m2 mayor que las elegidas por los hombres; y más recámaras respecto a los hombres de ingresos medios