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RECARGOS FEDERALES 1.47%
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UMA 113.14
La facilidad para comprar y financiar productos desde plataformas digitales incrementa el consumo impulsivo, pero eleva el riesgo de endeudamiento si no se establecen límites claros
El crecimiento del crédito digital transformó como las personas acceden a bienes y servicios, ya que hoy es posible contratar préstamos, pagar a meses o adquirir productos con pocos clics.
Sin embargo, esta accesibilidad también abrió la puerta a decisiones financieras poco planeadas. Ante este panorama, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), a través de su revista Proteja su Dinero, advirtió que el uso inconsciente del crédito puede convertir gastos cotidianos en problemas financieros de largo plazo.
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¿Cuáles son los riegos de usar un crédito exprés?
Actualmente, el entorno digital reduce las barreras para contratar financiamiento al estar inmerso en promociones, pagos diferidos y procesos automatizados facilitan que las personas adquieran compromisos sin analizar si realmente pueden asumirlos. Una de las principales amenazas del crédito digital es que normaliza el endeudamiento como extensión del ingreso, lo que distorsiona la percepción del dinero disponible.
Entre los comportamientos más comunes asociados al uso poco estratégico del crédito digital y préstamos exprés se encuentran:
- Comprar sin revisar el presupuesto mensual
- Aceptar financiamientos rápidos sin analizar el costo total
- Responder a estímulos emocionales como ofertas, presión comercial o gratificación inmediata
- Estas prácticas pueden derivar en pagos acumulados que superan la capacidad real de los ingresos
Consecuencias del sobreendeudamiento en entornos digitales
El sobreendeudamiento no se limita a deber dinero, tiene impacto directo en la vida financiera y personal de quienes lo enfrentan. La Condusef señaló que el uso descontrolado del crédito suele derivar en:
- Incremento de deudas con intereses, que encarecen significativamente productos y servicios
- Afectaciones al historial crediticio, lo que dificulta acceder a financiamientos futuros en mejores condiciones
- Presión financiera constante, que impacta la toma de decisiones, el bienestar emocional y la capacidad de ahorro
Además, cuando las obligaciones se acumulan, se reduce la posibilidad de responder ante imprevistos y genera mayor vulnerabilidad económica.
Claves para usar crédito digital sin comprometer tu estabilidad
Ante este panorama, el organismo subrayó la necesidad de adoptar hábitos financieros que permitan aprovechar las herramientas digitales sin poner en riesgo el equilibrio económico. Entre las principales recomendaciones destacan:
- Construir un presupuesto realista, que contemple gastos fijos, variables, ahorro y pago de deudas
- Diferenciar entre necesidad y deseo, antes de utilizar cualquier línea de crédito
- Evitar financiar consumos impulsivos, especialmente aquellos que no aportan valor duradero
- Revisar siempre condiciones de contratación, como tasas de interés, comisiones, plazos y penalizaciones
- Registrar cada gasto y cada deuda, para mantener visibilidad sobre el nivel real de compromisos financieros
Estas prácticas permiten recuperar el control del dinero y tomar decisiones basadas en capacidad de pago y no en la facilidad de acceso.
Si bien, los créditos inmediatos no son negativos por sí mismo si se utilizan para enfrentar emergencias, realizar inversiones personales o adquirir bienes duraderos. El riesgo aparece cuando se convierte en un recurso automático para cubrir gastos cotidianos o emocionales. Por ello, invitó a que las personas evalúen cada financiamiento como una decisión de largo plazo, considerando su impacto en el presupuesto, el ahorro y la estabilidad futura.
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