Vulnerabilidad de los portafolios tradicionales
El modelo dominante de asignación de activos que rigió durante las últimas décadas se construyó sobre un conjunto de pilares que parecían inamovibles: crecimiento económico global estable, inflación estructuralmente baja, apertura comercial, libre circulación de capitales y un respaldo implícito de los bancos centrales ante cualquier señal de dislocación.
En ese contexto, los portafolios tradicionales —basados en combinaciones de renta variable desarrollada, bonos de largo plazo, dólar estadounidense y exposición tecnológica— generaron retornos excepcionales, con una percepción generalizada de bajo riesgo estructural.
Sin embargo, el nuevo régimen geopolítico y macroeconómico ha comenzado a erosionar esos cimientos, revelando una fragilidad estructural en muchas de las estrategias que antes parecían incuestionables.
Hoy, la economía global está definida por una dinámica distinta: menor coordinación internacional, tensiones inflacionarias persistentes, rivalidad geoestratégica creciente y una fragmentación financiera que desafía los supuestos tradicionales sobre cobertura, liquidez y refugio. En este entorno, las estrategias de inversión heredadas corren el riesgo de quedarse desalineadas frente a las nuevas realidades del sistema global.
Una de las vulnerabilidades más evidentes es el enfriamiento del motor de crecimiento global, que ya no responde únicamente a los ciclos económicos tradicionales, sino a decisiones de política industrial, subsidios estratégicos, guerras tecnológicas y reasignación forzada de cadenas productivas.
En este contexto, las proyecciones de crecimiento se han vuelto menos homogéneas, más volátiles y crecientemente politizadas. Las grandes economías enfrentan presiones internas (fiscales, laborales, energéticas) que limitan su margen de maniobra, mientras que el bloque emergente muestra señales mixtas, con algunos países capturando oportunidades de relocalización y otros siendo desplazados por guerras de subsidios.
Proyecciones de crecimiento % del PIB por región (2025-2027)
Simultáneamente, el papel de los bancos centrales como amortiguadores del riesgo sistémico ha perdido parte de su eficacia. El entorno actual impone un dilema que no existía en la era de inflación baja: recortar tasas para estimular la actividad puede alimentar nuevas presiones inflacionarias, especialmente en sectores expuestos a shocks de oferta, conflictos geopolíticos o restricciones regulatorias. Esto ha debilitado lo que durante años se conoció como el put de la Fed: la expectativa de que cualquier corrección de mercado sería contenida rápidamente por intervenciones monetarias. Hoy, las tasas reales permanecen en terreno positivo, incluso en medio de señales de desaceleración, lo que genera condiciones menos favorables para múltiples clases de activos apalancadas.
Brecha entre inflación core y tasa real efectiva (2000–2025)
En este nuevo entorno económico, marcado por un menor dinamismo global y políticas monetarias con un margen de maniobra más limitado, los portafolios tradicionales enfrentan un riesgo estructural de desalineación. La sobreexposición a activos que prosperaron bajo un modelo globalizante, y la expectativa de que los bancos centrales puedan siempre amortiguar las caídas, ya no son supuestos válidos. En lugar de depender de fórmulas que funcionaron en el pasado, los inversionistas deberán recalibrar sus estrategias para navegar un entorno caracterizado por mayor incertidumbre, divergencia económica entre regiones y un menor respaldo monetario. La necesidad de replantear las bases de asignación y cobertura nunca ha sido más urgente.
Aceleración tecnológica como motor de transformación productiva
La revolución tecnológica en curso, liderada por la inteligencia artificial (IA), representa un cambio de paradigma comparable a momentos históricos como la llegada de la electricidad o Internet. A diferencia de ciclos anteriores, esta disrupción no está acotada a un sector específico, sino que está permeando transversalmente a toda la economía: desde la automatización de tareas repetitivas hasta la generación de contenido, la optimización logística, la asistencia médica y la toma de decisiones financieras, entre muchos otros.
Lo más relevante no es solo el avance exponencial de la tecnología, sino su adopción acelerada y el abaratamiento radical de su uso. De acuerdo con el AI Index 2025, el costo de inferencia de modelos avanzados como GPT-3.5 cayó de 20 USD a solo 0.07 USD por millón de tokens en menos de dos años. Esta reducción de más del 99 % está democratizando el acceso a herramientas de IA de alto desempeño, permitiendo que empresas de todos los tamaños —y gobiernos— las incorporen como parte de su operación diaria. El número de organizaciones globales que reportan uso activo de IA pasó del 55 % en 2023 al 78 % en 20248.
Evolución de la inversión privada en IA por región (2013 – 2024)

Sin embargo, esta transformación también viene acompañada de riesgos de reasignación abrupta de valor. Las ventajas competitivas tradicionales están siendo rápidamente erosionadas por nuevos modelos de negocio, capacidades automatizadas y algoritmos que optimizan decisiones antes reservadas para expertos humanos.
Asimismo, la cadena de captura de valor económico está en plena redefinición: no queda claro si los mayores beneficios recaerán en quienes desarrollan los modelos, en quienes controlan los datos, en los integradores industriales, o en los proveedores de infraestructura.
Adicionalmente, el avance de esta tecnología ocurre en un contexto de fragmentación geopolítica, lo que ha desatado una carrera global por el control de capacidades críticas como semiconductores, supercómputo y entrenamiento de modelos fundacionales. China, Estados Unidos y Europa han intensificado inversiones estratégicas en estos sectores, y la regulación del uso ético y comercial de la IA está comenzando a generar fricciones internacionales.
Conclusión
Al comenzar 2026, el entorno económico y geopolítico global sigue marcado por altos niveles de complejidad, fragmentación y cambio estructural. Los tres grandes vectores analizados en este informe —el viraje hacia un mercantilismo moderno, la vulnerabilidad de los portafolios tradicionales y la aceleración de la inteligencia artificial— no son fenómenos pasajeros, sino señales de una reconfiguración profunda del modelo económico global. En este contexto, la gestión patrimonial no puede seguir operando con los supuestos del pasado.
La lección más importante es que la protección del patrimonio requiere adaptabilidad estratégica. No basta con mantener una diversificación sectorial; se necesita diversificación geográfica, de divisas, de vehículos y de riesgos. Asimismo, conviene privilegiar activos tangibles —como el oro o ciertos bienes raíces— que históricamente han demostrado resiliencia en ciclos inciertos, así como mantener liquidez suficiente para aprovechar ventanas de oportunidad cuando los mercados corrijan.
Desde WFO, recomendamos que los patrimonios familiares realicen una revisión integral de sus estructuras actuales, contrastando su composición con los riesgos emergentes. La estabilidad ya no proviene de lo conocido, sino de la preparación ante lo imprevisible. En lugar de replicar portafolios del pasado, es momento de construir estrategias que integren criterios de seguridad jurídica, protección intergeneracional y generación de valor real en entornos cambiantes.
Estamos convencidos de que este nuevo ciclo exige acompañamiento cercano, interdisciplinario y profundamente personalizado. Desde nuestro rol como family office, seguiremos alineando nuestros esfuerzos a una sola prioridad: preservar y fortalecer el patrimonio de nuestras familias, en un mundo que seguirá transformándose.
Referencias:
- Bridgewater Associates – Navigating Through a Time of Extraordinary Change (Agosto 2025)
- Banco Mundial – World Development Indicators
- Fondo Monetario Internacional (FMI) – World Economic Outlook Update, July 2025
- Organización Mundial del Comercio (OMC) – Global Trade Outlook and Statistics 2025
- Global Fragmentation Index – Fernández-Villaverde et al. (2023–2024), https://geopol-fragmentation-index.com
- U.S. Bureau of Labor Statistics (BLS) – Consumer Price Index – All Urban Consumers (CPI-U)
- Federal Reserve Economic Data (FRED) – Effective Federal Funds Rate
- Stanford University – AI Index Report 2025
- Center for Security and Emerging Technology (CSET) – AI Investment & Geopolitics Reports
- Statista – Private AI Investment by Country 2013–2024
- McKinsey Global Institute – The Economic Potential of Generative AI: The Next Productivity Frontier (2023)
- Brookings Institution – Industrial Policy and the New Economic Order (2024)
- OECD – Government at a Glance: Public Investment by Sector and Country
- Council on Foreign Relations (CFR) – U.S. Tariff Policy and Global Trade Realignment
- International Monetary Fund – Fiscal Monitor Database: Public Investment Trends
- Harvard Business Review – Global Economic Fragmentation and Strategic Investment Planning (2024)
- Goldman Sachs Asset Management – Geopolitical Risk Monitor & Portfolio Strategy Notes (2025)
- Statista – Inflation Rate vs Federal Reserve Interest Rate (2000–2025)
- World Economic Forum – The Future of Growth and Resilience in a Fragmented World (2025)