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INPC 143.0420
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RECARGOS FEDERALES 2.07%
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El IMCO presentó el Índice de Competitividad Regional 2026, el cual evidenció profundas brechas entre regiones del país, donde destaca la informalidad laboral y la inseguridad como principal obstáculo
El Índice de Competitividad Regional 2026, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), introduce una nueva forma de evaluar el desempeño económico del país al agrupar a las entidades en seis regiones con características productivas, sociales y geográficas compartidas. El objetivo es medir su capacidad para atraer y retener talento e inversión, más allá de los límites estatales tradicionales.
El enfoque parte del supuesto de que la competitividad no se construye de manera aislada. Por ello, el índice considera 40 indicadores agrupados en cuatro subíndices, que permiten identificar fortalezas, debilidades y retos comunes entre estados vecinos.
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¿Qué factores frenan la competitividad regional?
Uno de los principales hallazgos del estudio es que ninguna región del país presenta condiciones plenamente favorables para un desarrollo competitivo sostenido. En este sentido, el IMCO identificó cuatro obstáculos estructurales recurrentes:
- alta informalidad laboral, que reduce la productividad y limita la atracción de talento calificado
- menor inversión extranjera directa, lo que restringe la expansión de proyectos industriales
- inseguridad, que incrementa costos operativos y desalienta la permanencia del capital
- desigualdad salarial, que dificulta retener trabajadores especializados
Estos factores generan entornos regionales donde el crecimiento económico no siempre se traduce en bienestar ni en competitividad de largo plazo.
¿Qué regiones lideran y cuáles enfrentan rezagos?
El índice muestra diferencias marcadas entre regiones del país:
- Región Noreste, encabeza el ranking general. Su desempeño se explica por mayores niveles de productividad, infraestructura, empleo formal y certidumbre operativa, factores que favorecen la atracción de empresas y talento
- Región Noroeste presenta avances en percepción de seguridad, pero mantiene retos asociados a tasas elevadas de homicidios, lo que afecta la retención de capital humano
- Región del Bajío destaca en innovación y generación de patentes, aunque enfrenta una limitada disponibilidad de mano de obra altamente calificada
- Región Centro, pese a concentrar talento y cobertura educativa, enfrenta dificultades para retener trabajadores debido a altos costos de vivienda y baja disponibilidad habitacional
- Regiones del Istmo y Maya muestran importantes rezagos en infraestructura logística, energía, exportaciones e inversión extranjera, además de elevados niveles de informalidad laboral
Competitividad y efecto de vecindad
El IMCO subrayó que la competitividad regional tiene un efecto de vecindad, pues los avances o retrocesos de una entidad impactan directamente en los estados colindantes. Es por ello, que la infraestructura compartida, mercados laborales interconectados y cadenas productivas regionales hacen que la competitividad sea un fenómeno colectivo.
Este enfoque implica que las políticas públicas deben diseñarse con una visión interregional, promoviendo coordinación entre estados para fortalecer corredores económicos, logísticos y de talento.
¿Por qué importa el Índice de Competitividad Regional?
El índice permite identificar desequilibrios que no siempre son visibles en los indicadores nacionales agregados. Regiones con crecimiento económico pueden no ser competitivas si carecen de seguridad, infraestructura adecuada o empleos formales suficientes.
Para el IMCO, medir la competitividad regional es clave para responder a una pregunta central ¿qué condiciones permiten que una región genere bienestar sostenido y aproveche sus ventajas productivas en conjunto con sus vecinas?
Los resultados del índice ofrecen una ruta de acción para distintos actores:
- gobiernos locales y estatales pueden coordinar esfuerzos en seguridad, infraestructura y educación técnica
- empresas pueden identificar regiones con mayor potencial para integrar cadenas productivas y atraer talento
- autoridades federales pueden orientar incentivos y programas de desarrollo regional hacia proyectos que impulsen empleo formal y productividad, como son los polos de bienestar o parques industriales
El Índice de Competitividad Regional 2026 muestra que México enfrenta el desafío de transformar su crecimiento económico en desarrollo regional equilibrado. Reducir la informalidad, mejorar la seguridad y fortalecer la inversión serán factores clave para que las regiones rezagadas puedan integrarse de forma más competitiva a la economía nacional y global.
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