De acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Turismo, la Ciudad de México mantiene una coordinación permanente y absolutamente alineada con FIFA México, HostCity, el Estadio Banorte, el sector hotelero y con las autoridades federales y locales para garantizar la correcta operación del hospedaje durante el torneo.
Con base en el estudio “Travel Insights: Football’s biggest event in 2026” de Amadeus, las búsquedas de viajes para el periodo previo al inicio del Mundial aumentaron un 35%; se prevé que el porcentaje incrementará conforme se acerque el inicio de los partidos.
La Secretaría de Turismo afirmó que la capital del país cuenta con más de 63,000 habitaciones en alrededor de 800 hoteles, lo que garantiza capacidad suficiente para recibir a los visitantes durante la justa deportiva.
Asimismo, el Mundial 2026 será el más grande en la historia, con 13 partidos programados en México, lo que posiciona a la CDMX como uno de los protagonistas de dicho evento global, el cual tendrá efectos en diversos sectores, entre ellos, el inmobiliario.
¿Cómo afectará el Mundial 2026 al sector inmobiliario?
Desarrolladora del parque, empresa inmobiliaria, aseguró que el Mundial 2026 se perfila como una coyuntura clave para el sector de vivienda que generará un incremento en la demanda temporal, presión sobre la oferta hotelera y nuevas oportunidades para modelos de renta de corta estancia, especialmente en zonas con alta conectividad y vocación turística.
La llegada masiva de visitantes no solo detonará la ocupación en el corto plazo, sino que también podría traducirse en incrementos de plusvalía en corredores estratégicos de la capital.
De acuerdo con especialistas del sector, la capital enfrentará el evento con una capacidad hotelera limitada frente al volumen esperado de visitantes. Se estima que millones de personas llegarán a México durante el torneo, lo que generará una demanda extraordinaria en hospedaje durante un período de tres a cuatro semanas.
“Lo que vamos a ver es un fenómeno puntual: durante el Mundial habrá precios extraordinarios tanto en hoteles como en rentas de corta estancia. Incluso veremos a familias adaptando espacios en sus viviendas para aprovechar esta demanda”, explicó el Co-Director de desarrolladora del parque, Enrique Téllez.
Sin embargo, los expertos coincidieron en que no se convertirá en un cambio permanente, sino que eventualmente regresará a la normalidad. “Muchos inversionistas aprovecharán este momento para mejorar o sumar unidades, pensando más allá del evento”, señaló el Regional Partner MX-Centro de 4S Real Estate, Federico Jiménez.
Claves para enfrentar el impacto inmobiliario en el Mundial 2026
Los expertos de desarrolladora del parque brindaron algunas de las claves sobre el impacto inmobiliario que se presentará en el Mundial 2026:
- Pico de demanda turística y presión en hospedaje. Millones de visitantes en un período concentrado de tres a cuatro semanas impulsarán tarifas y ocupación en hoteles y rentas de corta estancia
- Oportunidades de inversión con impacto en plusvalía. Zonas céntricas como Reforma, Roma, Condesa y Polanco concentrarán la demanda, fortaleciendo el valor de activos bien ubicados
La Ciudad de México no sólo enfrenta una limitada capacidad hotelera para eventos de gran escala, sino también un rezago en la creación de nueva oferta, derivado de factores como permisos, costos de suelo y tiempos de desarrollo.
“El Mundial llega en un momento donde ya existe un déficit de oferta. Eso convierte a la vivienda en renta de corta estancia en una oportunidad estratégica para inversionistas, particularmente en zonas urbanitas”, destacó Enrique Téllez.
Además, las nuevas generaciones optan por rentar antes de comprar, lo cual genera que las empresas se enfoquen en invertir en viviendas rentadas, principalmente en zonas “céntricas” o bien localizadas. Por ejemplo, unidades de una recámara en zonas como la colonia Juárez, registran ocupaciones cercanas al 64% en plataformas digitales.
“Eventos como el Mundial no solo generan picos de demanda, sino que reposicionan a la ciudad a nivel global. Para el mercado inmobiliario, esto se traduce en mayor dinamismo, atracción de inversión y una oportunidad clara para activos bien ubicados de capturar valor en el tiempo, más allá de la coyuntura”, concluyó Enrique Téllez.