En un entorno de mayor supervisión regulatoria, las empresas enfrentan un nivel de comprobación más alto por parte de autoridades fiscales, instituciones financieras y socios comerciales. En este contexto, el compliance fiscal permite identificar riesgos asociados al incumplimiento tributario y fortalecer la confianza entre empresas.
En entrevista para IDC, Rodrigo Ramírez, Regional Product Manager de CIAL Dun & Bradstreet, explicó que el cumplimiento corporativo evolucionó en los últimos años hasta convertirse en un elemento estratégico para la sostenibilidad empresarial.
“El compliance corporativo dejó de ser únicamente un tema legal y se convirtió en un pilar estratégico para las empresas, porque permite operar conforme a la normativa vigente y reducir riesgos legales, financieros y reputacionales”, señaló.
Cumplimiento fiscal impacta acceso a crédito y relaciones comerciales
Actualmente, instituciones financieras y grandes empresas analizan con mayor detalle el comportamiento fiscal y financiero de las compañías antes de otorgar financiamiento o establecer relaciones comerciales. Para evaluar a una empresa, los bancos y proveedores revisan indicadores que permiten medir su estabilidad financiera y su nivel de cumplimiento normativo.
Entre los principales elementos que se analizan se encuentran:
- probabilidad de incumplimiento de pago
- historial de morosidad
- solidez financiera
- cumplimiento fiscal y regulatorio
Estos indicadores permiten determinar si una empresa representa un riesgo para operaciones comerciales o financieras.
“El objetivo es entender si una empresa va a pagar y si lo hará en tiempo. Para ello se utilizan indicadores que miden la probabilidad de incumplimiento y la capacidad financiera”, explicó Ramírez.
Cuando una empresa presenta incumplimientos fiscales o financieros, puede enfrentar restricciones para acceder a crédito o incluso quedar fuera de cadenas de suministro formales.
Listas del SAT y cumplimiento de CFDI elevan riesgos fiscales
Uno de los aspectos más relevantes del compliance fiscal es la verificación del cumplimiento tributario de clientes y proveedores. Las empresas deben asegurarse que sus socios comerciales cumplan con sus obligaciones ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), especialmente en materia de emisión de comprobantes fiscales y estatus de su RFC, de los contrario, corren el riesgo de aparecer en listas del artículo 69-B del Código Fiscal de la Federación.
Esto se debe al objetivo de combatir EFOS, es por ello que al detectarse alguna empresa facturera es indispensable desvirtuar los CFDI en los plazos establecidos por la autoridad, para así evitar la suspensión del Certificado de Sello Digital (CSD). En este artículo te explicamos en qué consisten las auditorías exprés y las consecuencias para tu empresa.
“Cuando una empresa aparece listada como facturera o presenta irregularidades fiscales, lo recomendable es suspender la relación comercial hasta que se aclaren esas condiciones”, mencionó Ramírez.
Incumplimientos ante IMSS e INFONAVIT también generan alertas
Además de las obligaciones fiscales, el cumplimiento ante autoridades laborales y de seguridad social se convierte en otro indicador relevante para evaluar el riesgo empresarial. Las empresas también deben monitorear si sus socios comerciales presentan incumplimientos ante instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT).
Estos incumplimientos pueden derivar en demandas, créditos fiscales o procedimientos administrativos que afecten la estabilidad financiera de la empresa.
“Hoy existen herramientas que permiten detectar en minutos si una empresa presenta incumplimientos ante autoridades como el IMSS o el INFONAVIT”, indicó Ramírez.
Este tipo de información permite a las empresas identificar riesgos que podrían afectar su operación o el cumplimiento de pagos. De acuerdo con Ramírez, muchas empresas cometen el error de revisar a sus proveedores únicamente al inicio de la relación comercial, sin considerar que el nivel de riesgo puede cambiar con el tiempo.
Tres pasos para fortalecer el compliance fiscal
Para las empresas que buscan fortalecer su estrategia de cumplimiento, el especialista recomienda iniciar con un proceso estructurado basado en tres acciones principales.
- el primer paso consiste en realizar un diagnóstico para identificar los riesgos de cumplimiento existentes dentro de la empresa
- el segundo paso implica definir políticas y procedimientos claros para evaluar a clientes, proveedores y socios comerciales. Estas políticas deben establecer qué información se debe solicitar, qué indicadores se deben revisar y quién será responsable de supervisar el cumplimiento
- el tercer paso es implementar procesos de monitoreo continuo apoyados en herramientas tecnológicas que permitan analizar grandes volúmenes de información
“La automatización y el monitoreo son fundamentales. Sin datos confiables y procesos automatizados es muy difícil mantener un control efectivo del cumplimiento”, concluyó Ramírez.
De esta manera, en un entorno empresarial donde las autoridades, los bancos y las grandes corporaciones exigen mayores niveles de transparencia, el compliance fiscal se consolida como un elemento clave para la gestión de riesgos y la competitividad empresarial.