Cómo impacta el empleo a la competitividad de un país
Michelle Cascardo
Gerente de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica Habla Hispana en Deel
- 2023-06-30
La pandemia puso a prueba la adaptabilidad de las empresas y forzó un cambio necesario hacia un modelo remoto
Durante el 2022, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) lanzó su Índice de Competitividad Internacional y fue difícil ignorar que México mantuvo el puesto 37 en el ranking que enlista a un total de 43 países, colocándolo dentro de los 7 países con baja competitividad. El rubro de “Economía” experimentó un retroceso como consecuencia de la inflación y la pérdida de libertad económica, habría que preguntarnos ¿qué tan relacionado está este rubro con la generación de empleos en el país?
De acuerdo con la ley empírica de Okun, un mayor crecimiento económico da lugar a un menor desempleo, aunque no ocurre de forma contraria, por lo tanto, una mejor economía es requisito para aumentar el número de empleos en un país. Aunque han ocurrido excepciones interesantes a esta ley, como lo fue el caso de España durante el 2021 en el que el crecimiento del empleo superó el crecimiento del PIB, lo que impactó de manera favorable el rendimiento de la economía del país.
Este 2023, si bien la cifra de creación de empleos en México ha sido la mejor desde 1998, el banco BBVA, en su Informe ‘Situación México’ correspondiente al primer trimestre del año, advirtió que debido a la dinámica económica prevista se condiciona una menor creación de empleo durante este año. Lo anterior podría traducirse en un golpe directo al bienestar del trabajador y por ende al nivel de competitividad mexicano, pues el empleo está sujeto al estado de la economía de todo un país.
Ante este panorama, la democratización del empleo como resultado de la globalización se convierte en una herramienta poderosa tanto para el trabajador mexicano como para el país. Un individuo puede incrementar sus posibilidades de encontrar un empleo si las oportunidades laborales no solo se limitan a su país de residencia. El talento está en cualquier parte del mundo y las empresas son cada vez más conscientes de ello.
Asimismo, el talento puede aspirar a mejores oportunidades económicas que le permitan generar una mayor derrama en su país de origen. Un claro ejemplo de esto es el caso específico de los ingenieros de software en México, que de acuerdo a datos de Glassdoor, llegan a ganar, en promedio, entre 15 y 65 mil pesos al mes, un 42% menos de lo que podrían llegar a ganar trabajando para empresas del exterior, de forma remota. De acuerdo con los datos de la plataforma de recursos humanos de Deel, para estos casos se han observado salarios promedio de hasta 74,400 dólares al año (aproximadamente 1,295,380 pesos al año) destinados para ingenieros y desarrolladores de producto latinoamericanos que trabajan desde su país de origen para empresas de Estados Unidos u otros países.
La pandemia puso a prueba la adaptabilidad de las empresas y forzó un cambio necesario hacia un modelo remoto, para posteriormente mezclar modalidades y dar lugar al trabajo híbrido. Asimismo, nuevas herramientas en línea se fueron desarrollando para complementar el esquema de trabajo, siendo Deel, una plataforma de recursos humanos, de las primeras en plantearse: si el talento está en cualquier parte, pero la oportunidad no, ¿qué pasaría si quitamos las fronteras que separan ambas variables a través de la tecnología? Y en tan solo 4 años ha facilitado la contratación a más de 150 empresas y startups internacionales que buscan un equipo abierto, diverso y global.
Si un país poco competitivo se encuentra falto de oportunidades es vital acercar las opciones a los trabajadores para que puedan considerar que la oferta de empleos no se limita a su sola localización geográfica. El hecho de que los mexicanos abran su panorama, no sólo los beneficia individualmente, también puede impactar el rumbo de la economía y competitividad mexicanas.