Mujeres podrían aumentar el 34% del PIB si no hubiera
brecha de género
Créditos de la imágen: Imagen generada por la IA de Gemini
Los empleos ocupados por mujeres enfrentan un riesgo de automatización tres veces mayor que los de los hombres.
Las mujeres siguen siendo el sector de la población que más retos enfrenta a lo largo de su vida; desde que comienzan a estudiar hasta que incursionan en el mundo laboral. Por esta razón, empresas y organismos buscan la manera de reducir las brechas existentes entre hombres y mujeres.
De acuerdo con Laboratoria, organización enfocada en el crecimiento laboral de las mujeres, 2026 ha probado ser un año de cambios con un impacto en el ámbito económico que, junto a la Inteligencia Artificial (IA), ha modificado el panorama laboral de México, Latinoamérica y el mundo. Sin embargo, esta situación ha tenido un impacto mayor sobre las mujeres, que son afectadas por la brecha de género, la agenda de cuidados y la informalidad.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora el 8 de marzo de cada año, las mujeres de todas las edades organizan marchas para exigir que las condiciones de salud, seguridad y económicas mejoren para su género.
Laboratoria expresó que hoy existen 48 millones de mujeres en América Latina en situación de desempleo o subempleo: solo el 52% de las mujeres cuentan con un empleo formal, frente al 76% de los hombres.
Con la implementación de la IA, ha surgido un nuevo desafío para el género femenino; los trabajos ocupados por mujeres tienen un riesgo de automatización tres veces mayor que los de los hombres.
Sin el acceso a habilidades digitales, redes de contacto y confianza, la brecha de género corre el riesgo de incrementar tras la adopción de la tecnología.
“Si logramos cerrar estas brechas e insertar a estas mujeres en el ámbito laboral formal, el PIB regional podría aumentar hasta un 34%...No es solo un tema de justicia social, estas mujeres son el motor económico que América Latina necesita”, expresó la directora de Laboratoria para México, Ursula Quijano.
Por otro lado, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) informó que las mujeres siguen estando en gran medida excluidas de las oportunidades de crecimiento en sectores tecnológicos.
A nivel mundial, las mujeres representaban sólo el 30% de la fuerza laboral en IA, aunado a que también tienen baja participación en los empleos de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas.
Además, la OIT expresó que la IA no es neutral. Las tecnologías se diseñan, entrenan y despliegan dentro de estructuras sociales y económicas preexistentes lo que genera que reproduzcan sesgos y discriminación.
“Se ha demostrado que los sistemas de IA entrenados con datos sesgados o incompletos pueden perjudicar a las mujeres en procesos de contratación, decisiones salariales, evaluación crediticia y acceso a servicios. Estos riesgos se agravan para las mujeres que enfrentan formas múltiples e interseccionales de discriminación, incluso por motivos de raza, origen étnico, discapacidad o estatus migratorio” agregó la Organización.
Entre las principales demandas de las mujeres, se encuentran las relacionadas al tema laboral, como la brecha salarial. BBVA explicó que en 2025, las mujeres ganaron 20% menos que los hombres y trabajan (formalmente) menos horas a la semana, debido a que dedican más tiempo a cuidados y tareas domésticas.
Por su parte, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), el 46.5% de las mujeres económicamente activas percibieron un salario mínimo, mientras que solamente el 34.1% de hombres recibían el mismo sueldo.
Otra brecha que persiste a lo largo de los años es la informalidad. El 55% de las mujeres trabajan en el sector informal y en la mayoría de los casos, esto significa que no reciben prestaciones de ley. De dicho porcentaje, sólo se tiene el registro del 8% que trabajan en labores domésticas remuneradas, aunque de acuerdo con la CEPAL, nueve de cada 10 mujeres se dedican al hogar, es decir, el 90% de ellas no reciben un pago por su trabajo.