Presupuesto para salud está estancado

De acuerdo con México Evalúa las transferencias en materia de salud podrían prestarse a la simulación

Pese a que el presupuesto estimado para 2024 para el rubro de salud será el mayor en la historia, con 962 mil millones de pesos (mmdp), los subsidios en esta materia se encontrarán en su peor momento en ese año, advirtió México Evalúa

La firma destacó la promesa del gobierno de hacer el gasto en salud más grande que se tiene registro también sucedió en 2021 y 2022, pero apenas hubo una mejora si se toman en cuenta los recursos que el Fondo de Salud y Bienestar (Fonsabi) regresó a la Tesorería de la Federación (Tesofe). 

"Hemos detectado que han existido diferentes mecanismos para inflar el gasto en salud, el cual, nos referimos principalmente a las transferencias que se daban del Insabi (Instituto de Salud para el Bienestar) hacia Fonsabi, clasificando esas transferencias como un gasto en salud y posteriormente sacando esos recursos del Fonsabi hacía la Tesofe", destacó Jorge Campos, 

Lo anterior maquilla el hecho de que el gasto en salud siempre se ha quedado por debajo de lo estimado y la cifra está estancada. Pudiendo considerarse esta práctica además como un esquema de simulación

Asimismo, la organización destacó que a pesar del aumento de presupuesto para este rubro, las personas sin seguridad social recibirían la menor parte de ese aumento, y se mantiene la posibilidad de simular el gasto a través de fideicomisos.


El presupuesto de las instituciones que atienden a los sectores más desfavorecidos, como la SSA o el IMSS-Bienestar, crecerá 2.2% (8 mmdp) frente a 2023, pero los recursos del IMSS, ISSSTE, Sedena y Marina, que atienden a la población asegurada, aumentarán 7.8% (45 mmdp). Este crecimiento dispar provocará que el gasto en salud orientado a las personas con seguridad social sea 68% mayor frente al de las no aseguradas. Se trata de la mayor brecha desde 2007.

Medido en términos per cápita, el gasto por paciente en las instituciones de la seguridad social será de 28,925 pesos, 57% superior al gasto por paciente de las personas que potencialmente se atienden en la SSA o IMSS-Bienestar (15,507 pesos). 


"Con esta perspectiva, la ‘apuesta oficial’ por garantizar el derecho humano a la salud para toda la población luce como un despropósito. El IMSS-Bienestar contará con 128.6 mmdp, 14.5% (16 mmdp) más de lo que tuvo el Insabi (su antecesor) en 2023, pero tendrá menos recursos frente a lo gastado en 2021 y 2022", destacó el informe. 

Agregó que como porcentaje del PIB, el presupuesto en salud asciende a 2.8%, lo que representaría el segundo monto más alto de todo el sexenio, ligeramente por debajo del observado durante la pandemia (2.84%). Si descontamos las transferencias a la Tesofe, entonces el gasto en salud desciende a 2.63%, nivel que aún se encuentra muy lejos de representar el 6.0% del PIB que, de acuerdo con la OMS, debe gastar un país en su sistema de salud público. Para alcanzar el nivel de 6% del PIB, sería necesario destinar al sector salud 2 billones de pesos adicionales.

Atención universal de salud, ¿una utopía?

México Evalúa explicó que 

2020 se desmanteló el Seguro Popular, para ser sustituido por el Insabi. El proyecto duró muy poco, y a mediados de 2023 se decretó la desaparición del Insabi para ser sustituido por el IMSS-Bienestar.

"Aunque hay una ligera mejoría en términos del monto de los recursos, la nueva apuesta no luce ganadora", advirtió. 

Detalló que en 2024 el IMSS-Bienestar contará con 127 mmdp, 13.7% (15 mmdp) más que el Insabi en 2023, pero inferior a lo logrado por el Seguro Popular en 2013. Además, recordemos, se mantiene la instrucción de regresar recursos del Fonsabi a la Tesofe. Si el siguiente año se simula un gasto de alrededor de 56 a 66 mmdp a través de transferencias al Fonsabi, el gasto efectivo del IMSS-Bienestar sería de casi la mitad del ejercido en cualquiera de los años del Seguro Popular durante el sexenio pasado.

Agregó que  en la transición del Insabi al IMSS-Bienestar es que el programa de Atención a la Salud desaparece, y es sustituido por el programa de Atención a la Salud para Personas sin Seguridad Social, el cual, de momento, no cuenta con Reglas de Operación (ROP). Es posible que se publiquen las ROP en los siguientes meses; sin embargo, el hecho de que no existan aún entorpecen la evaluación del programa y su gobernanza misma. 

(Foto: Cuartoscuro)
 .  (Foto: Cuartoscuro)

Destacó que si tomamos a su población objetivo de 71 millones de personas, obtenemos que el gasto per cápita del IMSS-Bienestar será de 1,812 pesos en 2024, una reducción de 4% (77 pesos) frente al último año del Seguro Popular, o de 27% (654 pesos) frente al máximo de 2012. Como lo explicamos anteriormente, con la creación del Insabi se dejó de asignar un presupuesto en función del número de afiliados, lo que ha repercutido en un menor presupuesto per cápita.

Cabe destacar que el gasto per cápita del IMSS-Bienestar podría aumentar hasta los 5,163 pesos si se consideran las Transferencias Federales en Salud para las personas sin seguridad social. Sin embargo, no todas las entidades participan en el programa del IMSS-Bienestar; es decir, no han cedido la administración de estos recursos al Gobierno federal. En cualquier caso, el gasto por afiliado (o población objetivo) del IMSS-Bienestar será inferior a los 6 mil pesos del IMSS.