¿Importar combustibles es más barato que comprarle a
Pemex?
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Un análisis sobre costos de importación revela que gasolina premium y diésel importados ya llegan a México con precios más competitivos que los combustibles vendidos por Pemex
La importación de combustibles en México dejó de ser una alternativa secundaria para convertirse en varios casos, una opción más barata que adquirir gasolina y diésel directamente en terminales de Pemex. Así lo reveló un análisis realizado por Ramsés Pech, analista y asesor de la industria energética, el cual advierte que la diferencia de precios es visible, incluso considerando costos logísticos, almacenamiento y de transporte.
En la publicación de Grupo Caraiva – Grupo Pech Arquitecto a través de energíahoy, se indica que el combustible importado legalmente y bajo las nuevas disposiciones de trazabilidad puede ingresar al país con costos menores que los combustibles comercializados por Pemex, particularmente en gasolina premium y diésel.
De acuerdo con el análisis, el costo base del combustible importado se ubica en:
A estos montos se suman costos relacionados con internación, almacenamiento, mermas y financiamiento, lo que deja el precio final en tanque portuario en:
En comparación, los precios mayoristas de Pemex en Terminales de Almacenamiento y Reparto (TAR) se ubican en:
La diferencia es mínima en gasolina regular, con apenas siete centavos menos. Sin embargo, en premium y diésel el diferencial supera 1.9 pesos por litro.
Precio combustible importado | Precio combustible de Pemex |
Magna: 18.62 pesos L | Magna: 18.69 pesos L |
Premium: 19.54 pesos L | Premium: 21.47 pesos L |
Diésel: 19.75 pesos L | Diésel: 21.76 pesos L |
El análisis atribuye esta ventaja principalmente a la eficiencia logística privada y a los altos costos operativos de refinación nacional. Incluso agregando el costo de transporte por ducto desde Tuxpan hacia terminales cercanas, el combustible importado mantiene ventajas importantes en 19.72 pesos por litro para Premium y 19.93 pesos por litro para diésel. En estos escenarios, el ahorro frente a Pemex ronda entre 8% y 9%.
Aun agregando costos que conlleva mover combustible por transporte terrestre mediante autotanque a distancias de 100 a 300 kilómetros, la gasolina premium y diésel importados continúan siendo más competitivos al quedar en 20.74 pesos por litro en gasolina “roja” y 20.95 pesos por litro en diésel, solo la gasolina regular pierde competitividad a grandes distancias.
En este sentido, los costos portuarios representan apenas algunos centavos por litro, mientras que el verdadero problema se encuentra en el costo de producción nacional derivado de la baja utilización de refinerías, paros no programados, problemas operativos y costos crecientes de refinación
Se advierte que el hallazgo tiene implicaciones importantes para Pemex, debido a que aproximadamente 45% de sus ingresos proviene de la venta de gasolina y diésel en terminales.
“El corazón comercial de la empresa no está en refinar barato, sino en vender combustibles terminados. Y si ese combustible puede conseguirse importado a menor precio, la presión ya no recae solo sobre el mercado: también golpea la base financiera de la petrolera”, señala Ramsés Pech en su análisis.
A ello se suma el impacto fiscal relacionado con el IEPS, en donde se estima que México dejó de recaudar más de 35 mil millones de pesos en apenas diez semanas debido a estímulos fiscales aplicados para contener el precio de los combustibles.
“Pemex vende caro porque producir en México sigue siendo caro. Si importar permite traer combustibles con un menor costo base, también abre la puerta a ofrecer precios más bajos sin castigar tanto la recaudación”, indicó.
El estudio aclara que la importación no necesariamente significa renunciar a la producción nacional, sino adoptar una estrategia más pragmática mientras las refinerías mexicanas no logren operar con costos competitivos.
Actualmente, premium y diésel importados mantienen ventajas de entre 3% y 9%, dependiendo de la distancia y el tipo de transporte utilizado. Por ello, una oportunidad para mejorar el panorama debe combinar refinación nacional con importaciones eficientes que permitan garantizar abasto, estabilidad y mejores precios.