Marketing en redes sociales y web, ¿benéficas?

Conforme crezca la población joven, las estrategias tendrán que digitalizarse y brindaran atención directa y personalizada
 .  (Foto: Getty)

En países como México la desventaja de usar las redes sociales e Internet como estrategia de mercado aún no tiene la penetración suficiente, ya que hay quienes consideran que no se “llega” a mucha gente, pues solo hay 59 millones de internautas y el resto de la población (61 millones) no tiene acceso a la web, afirmó el académico de la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la UNAM, Javier Cervantes Aldana.

Anteriormente, para propiciar que la gente hablara de los productos y los consumieran, se publicitaban a través de anuncios o comentarios de boca en boca; “hoy decimos que comercializamos de tecla en tecla porque también lo hacemos de manera electrónica”, pero, para tener éxito en la oferta digital se debe lograr su viralización para que las personas por si mismas lo repliquen en sus cuentas.

Alcanzar este propósito depende de factores como el contenido que las marcas publicitan, lo que implica un problema, pues para aumentar la credibilidad es necesario emocionar y despertar el interés de los consumidores, explicó.

No obstante, se sabe que dos terceras partes de los internautas tienen menos de 35 años, y en medida que la población joven deje de ver televisión, las estrategias de mercadotecnia tendrán migrar a las redes sociales; “no totalmente, pero poco a poco cobrarán mayor importancia”.

Una característica de esta nueva forma de mercadeo es que se permite “el empoderamiento del consumidor”, pues a diferencia del pasado, la gente tiene el derecho de réplica y puede dar su opinión, al grado de convertirse en un consumidor capaz de boicotear alguna marca o producto.

En el caso de México, los medios tradicionales se adaptaron a las características de su público y buscaron interactuar con éste a través de las redes sociales, lo que significa mayor inversión en las nuevas tecnologías sin dejar de lado los medios tradicionales (radio, televisión y publicidad).

Dichas estrategias son más utilizadas por pequeñas y medianas empresas, y “eso es importante porque hoy muchas personas se ven en la necesidad de autoemplearse (…) y para ellas esta publicidad es ideal, porque sin gastar mucho se comunican con un público específico” llevando a los consumidores una nueva atención directa y personalizada.