IA en juicios: Tribunales fijan límites y reglas
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Dos jurisprudencias delimitan el uso de inteligencia artificial en juicios de amparo; analizamos sus alcances, límites éticos y qué implican para órganos jurisdiccionales y abogados
La inteligencia artificial (IA) forma parte de la vida cotidiana de muchas personas. Se utiliza para organizar agendas, hacer cálculos financieros, comparar información, traducir textos o automatizar tareas que antes requerían más tiempo y esfuerzo.
Esta presencia creciente de la IA también ha llegado al ámbito jurídico para apoyar el trabajo diario de los tribunales. Ante esta realidad, los órganos jurisdiccionales han tenido que pronunciarse sobre una pregunta cada vez más frecuente: ¿Es válido que un juzgador utilice herramientas de IA dentro de un proceso judicial? Y, en su caso, bajo qué límites puede hacerlo sin afectar derechos humanos ni el debido proceso.
Para atender esta problemática recientemente los tribunales han emitido dos jurisprudencias que delimitan en qué tipo de tareas pueden los órganos jurisdiccionales apoyarse en la IA y en qué condiciones.
En diversos recursos de queja y de revisión promovidos en incidentes de suspensión de amparo, se impugnó el monto de las garantías fijadas por los juzgados de distrito. Los argumentos sostenían que:
las cantidades determinadas carecían de parámetros objetivos
no se había justificado de manera clara la metodología empleada
no se tomó en cuenta la capacidad económica de la persona quejosa, y
el monto resultaba desproporcionado frente a los posibles daños
Para resolver estos señalamientos, el tribunal colegiado recurrió al uso de herramientas de IA como apoyo para realizar los cálculos necesarios para la fijación de la garantía, lo que dio lugar a analizar si esta práctica era válida y, en su caso, bajo qué límites debía operar.
A través de la jurisprudencia de rubro INTELIGENCIA ARTIFICIAL APLICADA EN PROCESOS JURISDICCIONALES. CONSTITUYE UNA HERRAMIENTA VÁLIDA PARA CALCULAR EL MONTO DE LAS GARANTÍAS QUE SE FIJEN EN LOS JUICIOS DE AMPARO con registro digital: 2031639, se estableció que las herramientas de IA pueden emplearse válidamente para calcular el monto de las garantías en los juicios de amparo, siempre que su utilización no sustituya la función jurisdiccional.
Y es que para el tribunal el cálculo de una garantía implica operaciones técnicas y numéricas —como actualización de valores, aplicación de tasas de interés y consideración de lapsos procesales— que no forman parte del núcleo decisorio jurisdiccional; es decir, no implican interpretar la norma ni resolver el fondo del asunto.
Desde esta lógica, el uso de IA se considera legítimo porque:
apoya el razonamiento aritmético necesario para motivar la resolución
reduce el margen de error humano en cálculos complejos
permite mostrar de forma clara cómo se obtiene el monto final, y
favorece la consistencia entre resoluciones en casos similares
El criterio deja claro que la persona juzgadora no delega su decisión, sino que se apoya en una herramienta técnica para realizar una labor auxiliar.
La segunda jurisprudencia de rubro INTELIGENCIA ARTIFICIAL APLICADA EN PROCESOS JURISDICCIONALES. ELEMENTOS MÍNIMOS QUE DEBEN OBSERVARSE PARA SU USO ÉTICO Y RESPONSABLE CON PERSPECTIVA DE DERECHOS HUMANOS. con registro digital: 2031640, no se centra en la validez del cálculo, sino en las condiciones mínimas que deben cumplirse cuando se utilizan herramientas de inteligencia artificial en procesos jurisdiccionales.
Ante la ausencia de una regulación específica en México, el tribunal sostiene que las personas juzgadoras deben actuar con autocontención y observar principios mínimos que aseguren una aplicación compatible con los derechos humanos. Estos elementos son:
proporcionalidad e inocuidad: la IA solo debe emplearse en la medida necesaria para cumplir un fin legítimo, como facilitar cálculos numéricos, sin intervenir en la interpretación o aplicación de normas jurídicas
protección de datos personales: el uso de la herramienta no debe comprometer la información contenida en el expediente judicial
transparencia y aplicabilidad: la persona juzgadora debe informar que utilizó una herramienta de IA y explicar la metodología empleada, los datos considerados y la forma en que se llegó al resultado
supervisión y decisión humanas: la herramienta opera únicamente como apoyo. La deliberación, valoración y decisión final permanecen en el ámbito humano
Los recientes criterios no aparecen aislados. Mientras los tribunales comienzan a definir cómo puede utilizarse la IA dentro de los juicios, en el Congreso de la Unión ya se discuten las primeras propuestas para darle un marco jurídico a estas tecnologías. Aunque todavía no existe una ley vigente en la materia, el tema dejó de ser una conversación lejana y hoy forma parte del debate jurídico actual.
Como se observa, el uso de la inteligencia artificial ya empieza a plantear nuevas preguntas sobre responsabilidad, transparencia y límites éticos dentro del ejercicio del derecho. Si los tribunales dejaron claro que puede emplearse como herramienta de apoyo —pero no para resolver el fondo de un asunto—, la reflexión inevitable es si ese mismo alcance debería trasladarse al trabajo cotidiano de quienes litigamos: ¿hasta dónde resulta válido utilizar estas herramientas para preparar demandas, escritos o estrategias procesales?
Más allá de una respuesta definitiva, todo indica que será un tema que continuará desarrollándose en los órganos jurisdiccionales, conforme la tecnología siga integrándose a la práctica jurídica y a los procesos judiciales.