¿Por qué quieren regular el uso de celulares en las
escuelas de México?
Créditos de la imágen: Imagen generada por la IA de Gemini
Especialistas expusieron en la conferencia matutina de la Presidenta que la sobreexposición a pantallas altera el sistema de recompensa y reduce el tiempo de concentración a solo 47 segundos.
La Presidenta Claudia Sheinbaum anunció que durante los siguientes lunes, a partir del 20 de julio, durante las conferencias matutinas se abordará un proceso de concienciación y diálogo sobre el impacto de la tecnología en niñas, niños y adolescentes.
En la mañanera del lunes 20 de julio, el Secretario de Educación Pública, Mario Delgado, planteó la iniciativa de reflexionar sobre la presencia de dispositivos en las aulas y en los hogares, subrayando la urgencia de atender esta práctica para que no afecte en el desarrollo infantil.
Posteriormente, en la conferencia matutina del lunes 27 de julio, el Secretario de Educación reiteró que los algoritmos de las plataformas obedecen al mercado y subastan la atención en tiempo real, favoreciendo la intolerancia y el ensimismamiento.
Asimismo, al preguntarle a la presidenta Sheinbaum sobre la posible resistencia de las familias, mencionó que estudios y encuestas mostraron que cerca del 70% de las madres y padres de familia están de acuerdo con restringir los celulares en los centros escolares. No se busca imponer una prohibición aislada, sino lograr un consenso basado en la evidencia científica para proteger a la infancia en una etapa de desarrollo fundamental.
En la conferencia del 27 de julio, asistieron la maestra Tania Jiménez García, Directora General en Concieo y la doctora Lucía Magis Weinberg, Directora del Centro de Juventud Digital de la Universidad de Washington, quienes expusieron los efectos neurológicos y conductuales que genera la sobreexposición a las pantallas para los niños.
La maestra Tania Jiménez García detalló cómo el uso constante de redes sociales y videojuegos altera el sistema de recompensa del cerebro mediante sobreestímulos de dopamina.
“Ante esta sobreestimulación de dopamina, el cerebro se protege, se modifica, dejando de producir este neurotransmisor y escondiendo sus receptores”, añadió la Directora General en Concieo.
Como consecuencia de lo anterior, las actividades cotidianas que antes generaban placer, como hacer ejercicio o completar una tarea, dejan de ser gratificantes, modificando el funcionamiento cerebral y derivando en conductas caracterizadas por la pérdida de control, la tolerancia y el malestar o irritabilidad por abstinencia.
Por su parte, la doctora Lucía Magis Weinberg, explicó cómo funciona el desfase madurativo del cerebro adolescente al compararlo con un automóvil donde "tenemos un acelerador muy potente y un freno todavía en desarrollo".
También precisó que la región límbica (el acelerador) madura hasta los 15 años, mientras que la corteza prefrontal (el freno de control cognitivo) lo hace entre los 20 y 25 años. Esta brecha de diez años provoca que los jóvenes sean más propensos a la presión de pares, las adicciones y las distracciones.
Estudios con imágenes cerebrales presentados en la conferencia mostraron que un mayor tiempo frente a la pantalla en la adolescencia genera un adelgazamiento en distintas zonas del cerebro y provoca una "erosión de nuestra atención", haciendo que los jóvenes pasen de concentrarse dos minutos y medio en una tarea a distraerse cada 47 segundos.
Al reducir la sobreestimulación que genera el uso de celulares, redes sociales o videojuegos, se aprovecha la neuroplasticidad cerebral, permitiendo que el cerebro se reorganice y recupere su capacidad de sentir satisfacción con actividades saludables fuera del entorno virtual.
La regulación de uso facilitará que los estudiantes recuperen el control sobre su atención y reduzcan los niveles de estrés digital, al mismo tiempo que disminuirá la frustración que provocan las interrupciones constantes y el cambio drástico de tareas durante las horas de clase y estudio.
Del mismo modo, establecer límites en las escuelas favorece la protección del desarrollo adolescente, tales como el sueño reparador, la actividad física diaria y el aprendizaje presencial.
La doctora Magis Weinberg destacó que al reducir el uso de pantallas, los jóvenes disponen de "tiempo pleno para aprender" y para construir una identidad propia, lejos de algoritmos que provocan la creación de usuarios homogeneizados.
Respecto al ámbito social, la Presidenta Sheinbaum y el Secretario Mario Delgado enfatizaron que la regulación acordada entre escuelas, familias y gobierno fomentará la convivencia cara a cara, fortalecerá a los docentes como guías y promoverá una cultura digital saludable que permitirá tener una vida plena a las nuevas generaciones.