Inteligencia Artificial: Así operará el nuevo plan de
México
Créditos de la imágen: Imagen generada con Chat GPT
Se plantean reglas para el uso responsable de nuevas tecnologías, formación de talento, desarrollo de soluciones públicas y mayor infraestructura de cómputo en el país
La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) dio a conocer el Plan Nacional de Inteligencia Artificial 2026, que define la ruta con la que el gobierno federal busca impulsar el desarrollo y uso de esta tecnología en México.
La propuesta parte de la idea de que la inteligencia artificial (IA) debe estar al servicio de las personas y del interés público. Su incorporación no se limita a automatizar trámites o utilizar nuevas herramientas digitales, sino que busca desarrollar capacidades propias para que el Estado pueda diseñar, adaptar, evaluar y supervisar sistemas de IA de acuerdo con las necesidades del país.
El plan también reconoce que la adopción de estas tecnologías implica riesgos. Entre ellos menciona respuestas incorrectas o discriminatorias, problemas derivados de la calidad de los datos, las amenazas de ciberseguridad y las diferencias en las capacidades tecnológicas entre los distintos niveles de gobierno.
La estrategia se construye sobre tres pilares:
contar con un marco ético y legal sólido
desarrollar capacidades, talento y software público, y
crear infraestructura estratégica que fortalezca la soberaníatecnológica de México
Los tres componentes se complementan. El documento señala que contar con infraestructura no es suficiente si no existe personal capacitado para utilizarla. A su vez, el desarrollo tecnológico requiere reglas y mecanismos institucionales para supervisar su aplicación.
Uno de los puntos más relevantes del plan es la propuesta de expedir un marco legal federal en materia de IA, para establecer las bases para el desarrollo, uso, supervisión y gobernanza de estos sistemas.
La futura regulación se plantea alrededor de seis principios: transparencia y explicabilidad, licitud y uso ético, no discriminación, proporcionalidad, supervisión humana efectiva y corresponsabilidad entre quienes desarrollen, distribuyan y utilicen estas tecnologías. Asimismo, deberá reconocer derechos para las personas y establecer obligaciones para los diferentes participantes del ecosistema de IA.
El segundo eje busca fortalecer las capacidades nacionales mediante dos vías: formar personal especializado y aumentar la capacidad del Estado para desarrollar, adaptar e implementar sus propias solucionestecnológicas.
Para ello se contempla una estrategia de formación vinculada con las necesidades del mercado laboral, las certificaciones, el inglés técnico y los conocimientos relacionados con el software, los servicios en la nube, la ciberseguridad, los procesos de negocio y la inteligencia artificial.
Dentro de este componente está el Centro Público de Formación en IA, dirigido a estudiantes de bachillerato y educación superior, con capacitación gratuita en inteligencia artificial, ciberseguridad, programación y análisis de datos.
A ello se suma la Fábrica de IA, concebida como un espacio para desarrollar soluciones tecnológicas aplicables a necesidades concretas del gobierno. Entre los proyectos que el documento identifica se encuentran herramientas para análisis de riesgo aduanal, localización de trámites federales, clasificación de patentes, detección de redes vinculadas con facturación simulada y gestión de información durante situaciones de emergencia.
El tercer pilar está dirigido a reducir la dependencia tecnológica mediante infraestructura propia. Uno de los proyectos centrales es el desarrollo de una supercomputadora denominada Coatlicue a través de la ATDT y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.
El documento indica una inversión pública aproximada de 6,000 millones de pesos y un horizonte de implementación de 24 meses.
La supercomputadora tendrá una capacidad de procesamiento de 314 petaflops y se proyecta como la infraestructura de cómputo de alto desempeño más potente de América Latina.
Su capacidad podrá utilizarse en áreas como predicciones climatológicas, planeación agrícola, energía, análisis de información fiscal y aduanera e investigación en salud, movilidad, inteligencia artificial y ciencias básicas.
La estrategia incluye además una red nacional de centros de datos para alojar servicios públicos digitales, contar con nube privada, almacenamiento y respaldo de información.
El Plan Nacional de Inteligencia Artificial busca fijar una política pública permanente en esta materia. Para ello, se plantea que el Estado mexicano cuente con la infraestructura, el personal capacitado, las reglas y las instituciones que permitan desarrollar soluciones propias, mejorar los servicios públicos, proteger derechos y utilizar esta tecnología como apoyo en la toma de decisiones.
Finalmente, el propio plan reconoce que su implementación deberá someterse a seguimiento, evaluación y actualización periódica, debido a la velocidad con la que evolucionan estas tecnologías.