Doble nacionalidad: El nuevo candado para gobernar
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Se reformó la Constitución para exigir nacionalidad única a presidentes y gobernadores. Conoce los requisitos y cuándo aplicarán
Se establecieron nuevas restricciones para quienes aspiren a ocupar la presidencia de la República, una gubernatura o la jefatura de gobierno de la Ciudad de México. A partir de los procesos electorales de 2028, las personas que tengan doble nacionalidad deberán renunciar a la extranjera antes de registrar su candidatura.
Los cambios forman parte del Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 7 de octubre de 2026, mediante el cual se reformaron los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM).
La reforma establece que únicamente podrán acceder a los siguientes cargos las personas mexicanas por nacimiento que no tengan otra nacionalidad:
Quienes posean otra nacionalidad podrán participar, siempre que renuncien a ella antes de solicitar su registro como candidatos, conforme al procedimiento que establezca la legislación.
Las restricciones no terminan con el registro de la candidatura. Durante el ejercicio del cargo, sus titulares tampoco podrán solicitar o adquirir otra nacionalidad ni invocarla ante autoridades extranjeras.
También se prohíbe utilizar pasaportes o documentos de identidad extranjeros, ejercer derechos políticos asociados a otra ciudadanía o solicitar protección diplomática de otro país.
Su incumplimiento dará lugar a las responsabilidades previstas en el Título Cuarto constitucional y, tratándose de autoridades locales, en las constituciones correspondientes.
Aunque el decreto entrará en vigor el 8 de octubre de 2026, sus disposiciones serán aplicables a partir del proceso electoral correspondiente a 2028.
Los nuevos requisitos no se aplicarán a quienes ya desempeñen esos cargos al momento de su entrada en vigor.
Además, el Congreso de la Unión contará con 90 días naturales para adecuar la Ley de Nacionalidad y la legislación electoral. Las entidades federativas dispondrán del mismo plazo para armonizar sus disposiciones.
La reforma tampoco elimina la doble nacionalidad para la población mexicana en general: precisa restricciones específicas para ocupar los tres cargos señalados.