El impacto económico real del Mundial se reflejará en
meses posteriores
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Los beneficios financieros de la Copa del Mundo reflejan una marcada diferencia geográfica, concentrándose en las zonas metropolitanas de las ciudades sede.
Antes de que iniciara el Mundial 2026, se tenía prevista una derrama económica de entre 1.8 y 3,000 millones de dólares, principalmente en sectores como la gastronomía, el hospedaje, el comercio minorista y el transporte.
Sin embargo, a una semana de que inició el torneo, Aldo Heffner Rodríguez, Economista en Jefe del Banco de México, aseguró que aunque la Copa del Mundo tiene expectativas positivas, su impacto en el Producto Interno Bruto (PIB) será limitado.
Durante la presentación del Reporte sobre las Economías Regionales (enero-marzo 2026), el Director General de Investigación Económica de Banxico explicó que era necesario evaluar el impacto del torneo con rigor científico y no solo con entusiasmo comercial.
Heffner informó que la expectativa oficial de Banxico para la derrama total por gasto en consumo asociada al Mundial se mantiene en un tope máximo de 1,000 millones de dólares.
Además, detalló que la economía mexicana absorbe este tipo de eventos masivos sin que alteren de forma permanente variables macroeconómicas como el crecimiento potencial o la inflación general, es decir, aunque se visualice como un evento positivo para el país, es incapaz de alterar drásticamente el rumbo económico de México.
Abundó que los sectores como el de servicios, comercio y/o restaurantes reportaron un optimismo del 18.3%, mientras que el manufacturero se quedaba en 11.9%. Esto se debe a que la naturaleza del evento beneficia al consumo inmediato y local, no a la cadena de exportación o transformación pesada.
Heffner también aclaró que el beneficio económico no es uniforme; el impacto se ha concentrado en la urbe y en las tres zonas metropolitanas que albergan los estadios (CDMX, Monterrey y Guadalajara), con derramas limitadas en el resto de las regiones del país.
Aunque los datos de ocupación hotelera en las tres ciudades sede se ubicaron ligeramente por debajo de las previsiones iniciales, esta disminución de recaudación hotelera se está compensando porque la población local está gastando más de lo previsto en alimentos, bebidas y servicios comerciales con el torneo ya en marcha.
El Mundial 2026 terminará el próximo domingo 19 de julio y tomando en cuenta que se tenía previsto la llegada de 836,000 visitantes (tanto nacionales como internacionales), es muy probable que un gran porcentaje se quede dentro del país para seguir disfrutando de la cultura mexicana.
El economista detalló que gran parte del beneficio económico real del Mundial no ocurre durante el mes de los partidos, sino que se asimiló de manera anticipada a través de la construcción, las obras públicas y los proyectos de infraestructura urbana vinculados a la preparación del evento en las distintas regiones.
Aldo Heffner concluyó que el valor real del Mundial para México no se agota en los 90 minutos de los partidos ni en el gasto de un mes, sino en el "efecto vitrina". Explicó que la exposición global funciona como una campaña publicitaria que reactivará el turismo internacional hacia otros destinos (como las playas del sur y centro-norte) en los trimestres posteriores al evento.