El ahorro ya es parte fundamental de un gran sector de la población mexicana, sin embargo, la inversión se sigue dejando de lado, entre la falta de conocimiento y/o de liquidez, los mexicanos se limitan a ahorrar cierto porcentaje de sus ingresos, sin embargo, esto no protege a su dinero contra la inflación ni tampoco hace crecer su patrimonio.
Anteriormente, crear un patrimonio seguía un solo camino: conseguir un empleo estable, comprar un auto, adquirir una casa y comenzar a generar activos, no obstante, conforme ha cambiado el mercado laboral y las aspiraciones de los trabajadores, también se ha transformado la manera en la que los mexicanos ponen en práctica la inversión.
Laudex, empresa mexicana de servicios financieros, explicó que cada vez hay más profesionistas que destinan parte de sus recursos a fortalecer su perfil profesional antes de realizar otras inversiones de largo plazo.
Por ejemplo, invertir en una maestría, una certificación especializada, el aprendizaje de un segundo idioma o incluso una experiencia académica en el extranjero, todo esto cambió de verse como un gasto para ser una decisión estratégica que puede ampliar las oportunidades laborales e incrementar el potencial de ingresos a futuro.
¿En qué invierten ahora los jóvenes en México?
Desde su experiencia dentro del sector de financiamiento educativo, Laudex identificó un interés creciente por programas de especialización y educación continua, impulsado por profesionistas que buscan mantenerse competitivos en un entorno donde la actualización constante se ha convertido en una necesidad más que en una opción.
Estos cambios han surgido paralelamente con la transformación en la forma de construir patrimonio. Aunque comprar una casa o un auto se mantienen como los principales objetivos, cada vez más personas entienden que, antes de alcanzar esas metas, resulta necesario fortalecer su capacidad para generar mayores ingresos y acceder a mejores oportunidades profesionales.
Por su parte, la Universidad Intercontinental aseguró que la inversión con propósito se ha convertido en un eje clave en la toma de decisiones financieras de los jóvenes mexicanos. Plataformas digitales como GBM+, Kuspit o Flink han democratizado el acceso a los mercados, permitiendo invertir desde el celular y con montos accesibles.
A diferencia de generaciones anteriores, estos nuevos inversionistas desean participar activamente en la transformación de su entorno. Por ello, prefieren apoyar a empresas con prácticas sostenibles, responsables y alineadas con sus valores éticos; incluso, si eso significa sacrificar parte de la rentabilidad inmediata.
Mitos sobre invertir en educación
Anteriormente, el patrimonio se asociaba únicamente con bienes materiales, pero ahora, desarrollar habilidades altamente demandadas, dominar un nuevo idioma o especializarse en áreas relacionadas con tecnología, inteligencia artificial, negocios o liderazgo representa una inversión con impacto directo en su crecimiento profesional.
“Cada vez vemos a más personas que entienden que invertir en educación no compite con construir patrimonio; por el contrario, suele ser el primer paso para lograrlo. Prepararse mejor permite acceder a oportunidades laborales que pueden acelerar el cumplimiento de otras metas financieras importantes” afirmó el CEO de Laudex, Francisco Cordero.
Aunque gran parte de la población es consciente de lo favorecedor que es invertir en educación, aún persisten mitos que limitan que el resto de mexicanos opten por este camino.
Por ejemplo:
- “Invertir en una maestría o certificación retrasa la construcción de patrimonio”. Cuando en realidad, en muchos casos, una mayor preparación puede traducirse en mejores oportunidades laborales y un incremento en la capacidad de generar ingresos a mediano y largo plazo
- “Solo vale la pena seguir estudiando al inicio de la vida profesional”. La actualización constante se ha convertido en una característica del mercado laboral actual. Cada vez más profesionistas regresan a las aulas para adquirir nuevas habilidades o especializarse.
- “El patrimonio únicamente se construye comprando bienes”. El conocimiento, las habilidades y la preparación profesional también pueden convertirse en activos que generan valor económico a lo largo del tiempo
Laudex puntualizó que la educación ya no solo prepara para conseguir un empleo; cada vez más, se convierte en una herramienta para ampliar oportunidades, fortalecer el desarrollo profesional y construir un patrimonio sostenible a largo plazo.