La temporada de lluvias de este 2026 estará marcada por un fenómeno de El Niño con alta probabilidad de alcance mayor intensidad, lo que incrementará la actividad ciclónica en el Pacífico y mantendrá bajo vigilancia a autoridades y especialistas.
Es por ello, que la prevención cobra mayor relevancia, especialmente cuando alrededor del 76% de las familias mexicanas no cuenta con un seguro de vivienda, por lo que cualquier afectación deberá ser absorbida directamente por su economía.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que los pronósticos meteorológicos permiten estimar escenarios, pero no predecir con exactitud el comportamiento de cada fenómeno, por lo que llamó a mantener medidas preventivas durante toda la temporada.
“Recuerden que en meteorología, en el clima no se puede decir exactamente qué va a pasar, si no es la probabilidad de que ocurra algo, sobre todo de acuerdo a los estudios previos. Entonces, se espera que este año y el próximo sea muy intenso el fenómeno del Niño, que es el calentamiento del océano Pacífico principalmente. ¿Qué consecuencias puede tener para el país? Que haya lluvias más intensas, particularmente en el norte de México hacia finales del año y también la probabilidad de que haya más ciclones, incluso más intensos”, señaló.
¿Por qué las lluvias representan un mayor riesgo este año?
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, existe entre 97 y 100% de probabilidad de que se consolide el fenómeno de El Niño durante los próximos meses y una probabilidad cercana al 63% de que alcance la categoría de “muy fuerte” entre noviembre y enero.
El pronóstico también contempla una temporada más activa en el océano Pacífico, donde se prevé la formación de 18 a 21 ciclones tropicales, superior al promedio histórico, aunque ello no significa que todos impactarán territorio nacional.
Ante este escenario, Protección Civil informó que ya instaló puestos de mando en los 17 estados costeros, actualiza mapas de riesgo y trabaja en un sistema de alertamiento por telefonía celular para advertir oportunamente sobre huracanes y lluvias intensas.
Sin embargo, mientras las autoridades fortalecen los mecanismos de respuesta, especialistas consideran que una parte importante de los daños puede evitarse mediante acciones preventivas en las viviendas.
¿Cuánto cuesta no dar mantenimiento a una vivienda?
Filtraciones, humedad en muros, desprendimiento de acabados y daños estructurales suelen aparecer durante la temporada de lluvias, aunque en realidad son consecuencia de problemas acumulados durante meses o incluso años.
De acuerdo con Ricardo Rojas, gerente de Marketing de Imperquimia, muchas familias únicamente intervienen cuando el daño ya es visible, lo que incrementa considerablemente el costo de las reparaciones.
“Miles de hogares sufren humedad en muros, desgaste de acabados y afectaciones que incluso pueden ser dañinas para la salud a causa del moho que se genera. Además, arreglar el problema cuando surge puede triplicar el costo en comparación con prevenirlo. Es necesario cambiar esa mentalidad y apostar por un mantenimiento preventivo antes de que aparezcan las afectaciones”, explicó durante entrevista.
El especialista indicó que una impermeabilización preventiva puede representar una inversión cercana a 3,500 pesos, dependiendo de las condiciones de la vivienda, una cantidad considerablemente menor frente a las reparaciones que implican retirar acabados, corregir filtraciones o atender daños estructurales.
Asimismo, recomendó que estos trabajos sean realizados por personal especializado, ya que una aplicación incorrecta puede reducir la vida útil de los materiales y comprometer su desempeño durante la temporada de lluvias.
¿Por qué la mayoría de las familias está más expuesta?
Además de las condiciones meteorológicas, la baja protección patrimonial incrementa el impacto económico que pueden generar las lluvias.
De acuerdo con Imperquimia, alrededor del 76% de las familias mexicanas no cuenta con un seguro de vivienda, por lo que afectaciones como filtraciones en techos, humedad en muros, drenajes colapsados, fallas eléctricas o pérdidas de muebles y electrodomésticos deben ser cubiertas con recursos propios.
A ello se suma a estudios del INEGI, donde señala que más del 60% de los municipios del país reporta problemas de inundaciones o encharcamientos durante la temporada pluvial, mientras que la Comisión Nacional del Agua documentó un incremento en la intensidad de las lluvias en diversas regiones del territorio nacional.
En este escenario, banquetas, azoteas, estacionamientos, vialidades y sistemas de drenaje suelen convertirse en puntos críticos cuando no reciben mantenimiento periódico.
“La temporada de lluvias no genera los problemas, los revela. Es ahí donde se hace evidente la importancia de contar con soluciones constructivas adecuadas y, sobre todo, con una cultura de mantenimiento preventivo. Hoy vemos cómo pequeñas fisuras, falta de sellado o materiales no adecuados terminan convirtiéndose en afectaciones mayores que impactan no solo en la infraestructura, sino en la economía de familias, empresas y gobiernos. Por eso es fundamental anticiparse, revisar constantemente las superficies expuestas y actuar antes de que el daño sea irreversible”, afirmó Rojas.
¿Qué acciones ayudan a reducir los daños por lluvias?
Para Ricardo Rojas, la principal recomendación es realizar inspecciones periódicas en azoteas, impermeabilizar antes del inicio de la temporada pluvial, revisar grietas, limpiar coladeras y sistemas de desagüe, además de atender cualquier filtración desde sus primeras manifestaciones.
Asimismo, antes de comprar un impermeabilizante es necesario contextualizar al experto sobre la zona de aplicación con el fin de utilizar el producto más adecuado, así como recibir ayuda técnica para su instalación, ya que contrario a la pintura, este material requiere mayor precisión y condiciones climáticas adecuadas para buen funcionamiento.
Esto se suma a valorar la contratación de un seguro de vivienda que cubra daños ocasionados por fenómenos hidrometeorológicos, ya que muchas familias enfrentan pérdidas económicas importantes cuando las afectaciones alcanzan instalaciones eléctricas, acabados o bienes muebles. También, se sugiere investigar si estos seguros brindan beneficios adicionales como coberturas que ayuden a financiar la compra de productos de construcción, una forma de aliviar el bolsillo de las familias mexicanas.