ZEE deben tener candados, considera estudio

El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas indicó que según la experiencia internacional, las empresas emigran una vez que se terminan los beneficios fiscales

 .  (Foto: iStock)

Rodrigo Hernández

Las Zonas Económicas Especiales (ZEE) deben tener candados, para evitar la salida temprana de las inversiones, considera un estudio realizado por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados.

"Como ha sucedido en la experiencia internacional, pues gran parte de las empresas ahí instaladas emigran una vez que se terminan los beneficios fiscales, imposibilitando el desarrollo sostenido de la región", indica el documento, “Serie de Zonas Económicas Especiales: 4. Impuesto Sobre la Renta”.

El texto delinea que es necesario estimular la reinversión enfocada a aprovechar la mano de obra existente para fomentar el crecimiento y que las empresas tengan un incentivo a permanecer en dichas zonas.

Con eso se creará un efecto multiplicador generalizado que no solo beneficie a sectores específicos.

El CEFP precisa que los beneficios en materia de ISR podrían ayudar a incentivar la actividad económica, en las principales áreas en donde se implementarán.

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Se describe que en la aprobación de las ZEE el uso de incentivos fiscales busca promover la inversión, aumentar el empleo y fomentar el comercio exterior, además de impulsar un crecimiento acelerado que pueda, incluso, estimular el desarrollo de las entidades con mayores carencias del país.

“Sería importante ver si el sacrificio fiscal es suficiente para influir en las decisiones de inversión de las empresas, que serán beneficiarias de un régimen fiscal preferencial durante un periodo de tiempo definido, además del atractivo para que permanezcan en estas zonas”, indica el documento.

El CEFP plantea determinar si la inversión es capaz de generar la disponibilidad de mano de obra adecuada para cada proyecto, un ambiente de negocios favorable, infraestructura de calidad y los servicios suficientes para el buen desarrollo de la región.

En el documento, el centro de estudios menciona que los contribuyentes de las ZEE tendrán un estímulo fiscal, equivalente al 25% del gasto efectivamente erogado en la capacitación que reciba cada uno de sus trabajadores activos dentro de la zona.

La deducción adicional únicamente será aplicable contra los ingresos acumulables generados en la ZEE en el ejercicio en el que se realice el gasto. En caso de que el contribuyente no use esta deducción del impuesto sobre la base gravable, en el ejercicio en que se realice el gasto, perderá el derecho de hacerlo en posteriores.

El análisis estipula que dichos beneficios no podrán ejercerse cuando se trate de mobiliario y equipo de oficina, automóviles, equipo de blindaje o cualquier bien de activo fijo no identificable individualmente.

Los contribuyentes que apliquen este estímulo fiscal, adicionarán a la utilidad fiscal (o reducirán de la pérdida fiscal) del ejercicio para el que se calcule el coeficiente de utilidad.

Adicionalmente, podrán aplicar durante los primeros ocho ejercicios fiscales, un estímulo consistente en una deducción adicional equivalente al 50% del gasto efectivamente erogado, por concepto de capacitación, que reciba cada uno de sus trabajadores dentro de la ZEE.

Las zonas francas de Costa Rica y República Dominicana son las regiones con mayor experiencia en Latinoamérica, pues tras su respectiva aprobación (en 1981 para la primera y 1969 en la segunda) ha existido una serie de reformas en materia de beneficios fiscales, que han sido precursoras de muchas de las iniciativas que ahora son clave en la construcción de diversas ZEE en América Latina.

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