Trabajadoras del hogar tienen derecho a aguinaldo

Las condiciones de precariedad de las trabajadoras del hogar se agudizaron

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 .  (Foto: iStock)

El Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) en alianza con la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo de la CDMX (STYFE) presentaron la campaña #MásqueOpciónEsUnDerecho, la cual busca crear conciencia en las personas empleadoras de trabajadoras del hogar para que cumplan sus obligaciones  de pagarles aguinaldo, elaborar un contrato laboral y registrarlas en la seguridad social, entre otras. 

“La campaña busca concientizar a quienes emplean a trabajadoras del hogar sobre algunos de los derechos que por ley les corresponden como el aguinaldo, contrato y el registro al Seguro Social. Hoy son obligaciones de las personas empleadoras, y también una responsabilidad del Estado garantizarlos. Cumplirlas son un paso fundamental para erradicar la desigualdad estructural. Desde el feminismo acompañamos esta lucha histórica de las trabajadoras del hogar”, señaló la Directora del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, Friné Salguero. 

Por su parte,  el Secretario de Trabajo y Fomento al Empleo, José Luis Rodríguez Díaz de León insistió en que no se habla de opciones, sino de derechos: por ello, indicó que primero se busca la difusión con esta campaña y después la conciliación.

Sin embargo en caso de que no se respeten los derechos, la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo junto con la Procuraduría de la Defensa del Trabajo, “cuenta con la facultad para asistir jurídicamente a las personas que así lo deseen y poder interponer los procedimientos legales que corresponden”.

Entre las iniciativas de la campaña se realizarán acciones territoriales de diálogo directo con personas empleadoras de las alcaldías: Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Coyoacán y Cuajimalpa abriendo el diálogo cara a cara para concientizarles y proporcionales información para cumplir con sus obligaciones, precisó.

COVID y trabajo doméstico

Frente a la COVID-19, las condiciones de precariedad de las trabajadoras del hogar se agudizaron. Se intensificaron las cargas de trabajo de cuidados y limpieza debido al confinamiento; por otra parte, las restricciones de movilidad y la suspensión de actividades escolares hacen más necesarios los cuidados a poblaciones de dependencia como niños, niñas, personas con discapacidad y personas mayores.

Esta emergencia sanitaria tiene consecuencias en cuanto al incremento de los riesgos a su salud: han sido presionadas o persuadidas a trabajar en esquemas de planta sin descanso adecuado y alejadas de sus familiares. Quienes trabajan en la modalidad de tiempo parcial se desplazan principalmente en transporte público, esto las expone a contraer el virus y ser transmisoras potenciales al interior de sus hogares, aumentando su vulnerabilidad al no contar con acceso a servicios de salud, pues la mayoría carece de afiliación a la seguridad social.

Estas condiciones profundizan las condiciones de pobreza y vulnerabilidad que se encuentran, además de enfatizar las desigualdades sociales porque los salarios precarios, la falta de prestaciones sociales y la condición de discriminación representan empobrecimiento y mínimas posibilidades para enfrentar situaciones emergentes o de invertir en su futuro o en el de su familia.