Las mujeres se enfrentan a un sinfín de riesgos cada vez que usan el transporte público, entre el acoso y la inseguridad, el camino hacia el trabajo, la escuela u otras actividades se convierte en un campo minado.
De acuerdo con el Análisis de la movilidad, accesibilidad y seguridad de las mujeres en tres Centros de Transferencia Modal (CETRAM) de la Ciudad de México del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), casi la mitad de las usuarias afirmaron haber recibido piropos ofensivos u obscenos de carácter sexual.
Poco más de la mitad de las usuarias de cada CETRAM (también conocidos como “paraderos”) dijeron que en el último año recibieron miradas lascivas hacia su cuerpo, además, casi tres de cada 10 mujeres indicaron que les han recargado el cuerpo con intenciones de carácter sexual y, en el mismo porcentaje, mencionaron que tuvieron miedo de sufrir un ataque sexual.
Por otro lado, el robo en transporte público sigue siendo uno de los delitos que más preocupa a los capitalinos. Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción Sobre Seguridad Pública (Envipe) los robos suscitados en algún transporte público corresponden al 21% del total, mientras que los microbuses resultaron el medio más propenso a sufrir asaltos.
Importancia del transporte de personal para las trabajadoras de manufactura
Con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las mujeres ocupan alrededor del 36.5% del personal dedicado al sector manufacturero, es decir, 1.76 millones de empleos en las plantas textiles, automotrices y electrónicas, sin embargo,
Kolors, empresa de transporte de personal en México, aseguró que el reto no es el acceso y liderazgo del género femenino; la verdadera dificultad comienza antes de entrar a la línea de producción: garantizar un traslado seguro que permita cubrir turnos críticos y sostener la operación.
“En jornadas nocturnas y turnos extendidos, el traslado hacia y desde los centros de trabajo se convierte en un factor determinante. La exposición a zonas con poca iluminación, tiempos de espera prolongados o rutas sin monitoreo incide en la rotación, complica la cobertura de vacantes y limita la capacidad productiva”, afirmó el CEO de Kolors, Rodrigo Martínez.
La empresa dedicada al transporte de personal detalló que en los corredores industriales del norte, el Bajío y el centro del país, las empresas han incorporado el registro y monitoreo de rutas como parte de los protocolos para fortalecer la seguridad del traslado y sostener líneas de producción.
El CEO de Kolors reconoció que las compañías que registran rutas, monitorean unidades y auditan horarios, reducen incidentes, bajan la rotación y amplían su base disponible, aunado a garantizar la seguridad de sus colaboradores.
¿Cómo afecta la ausencia del transporte de personal?
Kolors explicó que cuando una trabajadora renuncia por condiciones de traslado inseguras, no solo se trata de reemplazarla, sino que la empresa debe asumir costos de reclutamiento, inducción y capacitación. La falta de transporte con estándares claros de seguridad puede acelerar la rotación y retrasar la cobertura de determinadas posiciones.
Por otro lado, la empresa mexicana detectó tres puntos decisivos que incrementan el riesgo y la rotación en plantas industriales:
- Rutas sin registro GPS. Las unidades que operan sin trazabilidad impiden verificar paradas, desvíos o incidentes. La ausencia de datos genera desconfianza y expone a las colaboradoras a escenarios adversos.
- Horarios descoordinados. Cuando el transporte se retrasa, el personal espera en zonas sin vigilancia ni iluminación adecuada.
- Falta de canales de reporte inmediato. La ausencia de herramientas para reportar incidentes o solicitar apoyo durante el trayecto deja a las trabajadoras sin respaldo ante cualquier contingencia.
Kolors aseveró que cuando se implementan sistemas de monitoreo en el transporte se reduce la rotación femenina y la estabilidad de los turnos mejora. El impacto no solo se limita al ahorro en reclutamiento y capacitación, también la operación gana previsibilidad, se fortalece la confianza en los tiempos de entrega y se amplía la posibilidad de contratar talento en zonas donde antes era imposible reclutar al personal adecuado.
“La movilidad laboral ya no es un trámite administrativo; es un factor crítico del negocio. Quien la ignore enfrentará rotación, vacantes crónicas y capacidad instalada subutilizada. Resolver el traslado no solo protege a las colaboradoras: determina qué industrias podrán expandirse y en qué regiones será posible hacerlo”, concluyó Rodrigo Martínez.