El 50% de las empresas ha sufrido algún comportamiento inadecuado como robo, fraude o soborno, mientras que la presencia de estos actos impactan entre el 5% y el 10% en la pérdida de sus utilidades, aseveró Fernando Calderón, el director de Midot para México y América Latina.
En entrevista para IDC, Fernando Calderón explicó la importancia que tiene la integridad de los trabajadores y cómo afecta cuando éste valor está ausente dentro de una organización.
La integridad laboral es la virtud de actuar con honestidad, coherencia y profesionalismo en cada decisión, incluso cuando no hay supervisión directa. Es hacer lo correcto porque es lo correcto, no porque alguien te esté vigilando o porque busques una compensación.
Sin embargo, la ausencia de este valor dentro de una organización afecta en el clima laboral, en la reputación y en la productividad, representando una disminución de hasta un 30 y 40%.
“La integridad forma parte del modus operandi de las organizaciones y es parte de lo que el director de finanzas debe considerar, porque representa una pérdida muy importante de recursos contratar personal que no es íntegro”, expresó el director de Midot.
Además de invertir dinero y tiempo en contratarlo, también habrá gastos de desvinculación y al momento de contratar a un nuevo trabajador. Asimismo, implica costos hundidos o de oportunidad, que son aquellos en donde hubo una baja de productividad, un impacto en el clima laboral y un comportamiento inadecuado.
¿Cómo detectar a un trabajador que no es íntegro antes de contratarlo?
El especialista en marketing tecnológico y recursos humanos, detalló que las áreas de reclutamiento y selección deben apoyarse en las herramientas profesionales para detectar lo que no dice el candidato o lo que no dice su currículum.
“Existen evaluaciones profesionales para medir el nivel de integridad, de honestidad y de veracidad de una persona…esto nos hace seleccionar al mejor talento y así tener la oportunidad de conocer mejor a un candidato antes de ser contratado”, agregó.
Actualmente la integridad ya se puede medir y los impactos de ella también, las evaluaciones en línea, que son completamente confiables, permiten identificar a la mejor persona para un puesto y para la organización, según Fernando Calderón.
Por otro lado, también puntualizó que el uso de plataformas tecnológicas o inteligencia artificial para seleccionar al mejor candidato reduce hasta en un 70% los tiempos de gestión del área de recursos humanos.
“Las empresas que no usen herramientas e inteligencia artificial en sus procesos, difícilmente podrán ser competitivos en el mercado o no tendrán el mejor nivel de talento de capital humano que su negocio requiere…es muy importante e imperativo que las empresas utilicen la tecnología para su gestión”, declaró.
Asimismo, afirmó que para él, la integridad no es algo que se pueda aprender, pues las personas son honestas o no lo son, no hay un término medio y por esta razón, debe evaluarse en etapas tempranas.
Si una persona no tiene el nivel mínimo de veracidad o de honestidad, puede poner en riesgo tu negocio. De acuerdo con datos expresados por el miembro del Consejo Académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana, un mal reclutamiento puede fluctuar entre los 30,000 y los 150,000 dólares, aunado a que el 25% de los casos de comportamientos inadecuados se presentan en gerencias o en niveles de dirección.
¿Qué hacer al detectar la falta de integridad de un trabajador?
El especialista en finanzas manifestó que cuando se presenta una situación de ese tipo, lo idóneo es iniciar con un diagnóstico por medio de herramientas que permitan identificar brechas, procesos rotos o deficiencias en la operación que puedan propiciar a cometer este tipo de comportamientos.
Aunado a esto, aseguró que el proceder dependerá de la gravedad del caso. La empresa puede tomar la decisión de desvincular a la persona o de moverla a otra área. “En una organización hay áreas en las que estás más en contacto con activos…algunas empresas han considerado mover a este tipo de personas a puestos administrativos que no impliquen contacto con algún bien”, añadió.
Sin embargo, hizo hincapié en que las necesidades de los trabajadores van cambiando, no es lo mismo cuando eres recién egresado a cuando ya tienes una familia; las obligaciones van cambiando y de la mano también cambia el proceso cognitivo que prioriza ciertas actividades o justifica algunas otras. Frente a una contingencia o emergencia, las personas suelen tomar decisiones que en un contexto sin presión, no estarían dispuestos a hacer.
Por esta razón, Fernando Calderón insistió en la importancia de conocer mejor al personal y realizar, al menos, una evaluación anualmente para medir la integridad de los colaboradores.
Del mismo modo, el especialista de Midot, reconoció que el error más común que cometen las organizaciones es pasar por alto los procesos de reclutamiento y selección; al elegir a los trabajadores por compadrazgo, por dedazo o por simple recomendación de un conocido, sin hacer las pruebas necesarias de integridad, estabilidad y psicométricas.
También comentó que la falta de canales de comunicación afecta la cultura de integridad, es decir, si hay personas que están cometiendo actividades inadecuadas debe haber un medio para comunicar dichas situaciones, de manera anónima y confidencial.