El tiempo invertido en los traslados puede generar cansancio antes de comenzar la jornada e influir en las decisiones laborales
En la Zona Metropolitana del Valle de México, 58.1% de los viajes para acudir al trabajo duran entre 31 minutos y dos horas, mientras que 5.3% supera las dos horas, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Ante este panorama, Kolors, empresa de tecnología enfocada en la movilidad, advirtió que los traslados largos y la incertidumbre sobre su duración deben considerarse dentro de la gestión laboral. El desgaste acumulado puede afectar la productividad y la disposición para acudir presencialmente. También puede influir en la permanencia de los trabajadores.
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El problema no se limita a la distancia entre la vivienda y el centro laboral. Según el TomTom Traffic Index 2025, la Ciudad de México registró un nivel promedio de congestión de 75.9% y una pérdida estimada de 184 horas al año por el tráfico en horarios de mayor demanda.
¿Cómo afectan los traslados a la jornada laboral?
Para muchas personas, la jornada comienza antes de registrar su entrada. El tráfico, las esperas en el transporte público y la incertidumbre sobre el recorrido consumen tiempo que podría destinarse al descanso o a las actividades personales.
El cansancio generado por esta situación no siempre resulta visible, pero puede acumularse conforme se repite el trayecto. Sus efectos pueden presentarse desde el inicio de la jornada mediante estrés o una menor capacidad de concentración. También puede reducir la energía disponible para colaborar.
En 2023, Gallup encontró que los traslados de 45 minutos o más se relacionan con un menor bienestar y un peor estado de ánimo. Incluso los trayectos de 30 minutos pueden elevar el estrés y el enojo.
“Hoy las empresas no solo deben preguntarse si sus colaboradores llegan a la oficina, sino en qué condiciones lo hacen. Una persona que pasa una o dos horas trasladándose no empieza la jornada desde el mismo punto que alguien que tuvo tiempo para descansar”, señaló Rodrigo Martínez, CEO de Kolors.
La duración del recorrido tampoco es el único factor que genera desgaste. Un mismo trayecto puede requerir más tiempo según la hora o las condiciones del tráfico, lo que dificulta planear con certeza la llegada al centro laboral.
Tiempo de traslado también influye al elegir un empleo
La concentración de fuentes de trabajo en corredores como Santa Fe, Polanco y Reforma incrementa la presión sobre la movilidad. Al mismo tiempo, una parte de los trabajadores vive lejos de estas zonas debido al costo de la vivienda o a la disponibilidad de inmuebles.
En estas condiciones, el salario deja de ser el único elemento considerado al evaluar una vacante. La ubicación de la oficina y el tiempo necesario para llegar también pueden intervenir en la decisión de aceptar una oferta.
Esta situación cobra mayor relevancia en los puestos que requieren asistencia presencial. Cuando el centro laboral se encuentra en una zona de difícil acceso, la empresa puede enfrentar complicaciones para atraer candidatos. La duración del traslado también puede incidir en la decisión de permanecer en el empleo.
“Antes la conversación sobre beneficios se centraba en salario, prestaciones o flexibilidad. Hoy la pregunta también es cuánto tiempo me cuesta trabajar ahí. Ese cálculo ya forma parte de la decisión de quedarse, aceptar una oferta o buscar otra opción”, explicó Martínez.
¿Por qué la movilidad debe considerarse en la gestión laboral?
Para las empresas, el cansancio urbano no representa únicamente un problema externo. Sus efectos pueden observarse en la puntualidad y en la asistencia del personal. También pueden influir en el clima laboral y en la disposición para regresar a la oficina.
La forma en que estos factores se manifiesten dependerá de la ubicación del centro de trabajo y de las opciones de transporte disponibles. Los horarios de entrada y salida también pueden modificar el tiempo que las personas destinan diariamente al recorrido.
Considerar la movilidad dentro de la gestión de talento permite entender mejor las condiciones en las que el personal inicia sus actividades.