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La activación constante del organismo ante el estrés no solo afecta la mente, sino que debilita el sistema inmunológico.
Por medio de un comunicado, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) llamó a reconocer de forma temprana las señales de alerta del estrés, fortalecer hábitos de vida saludables y en caso de presentar algún problema de salud mental, acudir a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) para recibir evaluación y atención oportuna.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió el estrés como un estado de preocupación o tensión mental generado por una situación difícil. Todas las personas tenemos un cierto grado de estrés, ya que se trata de una respuesta natural a las amenazas y a otros estímulos. Es la forma en que reaccionamos al estrés lo que marca el modo en que afecta a nuestro bienestar.
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Por su parte, la directora del Hospital de Psiquiatría “Morelos” de la Representación de la Representación del IMSS Ciudad de México Norte, doctora Eunice Itzel Valle Arteaga, explicó que el estrés es una respuesta del organismo ante situaciones que requieren adaptación, ya sean físicas, mentales o emocionales.
También señaló que el estrés no siempre es negativo. Existe el eustrés, que motiva y favorece el rendimiento y la adaptación, y el distrés, que se asocia con malestar psicológico cuando la persona se siente rebasada en su capacidad para afrontarlo.
¿Cuáles son las señales de alerta para detectar el estrés?
La directora del Hospital de Psiquiatría indicó que entre las primeras señales de alerta se encuentran el agobio, la irritabilidad y la ansiedad, acompañadas de síntomas como nerviosismo constante, dificultad para relajarse, inquietud, sensación de desesperanza, tristeza persistente, cansancio sin causa aparente y/o dificultad para concentrarse, las cuales pueden afectar el bienestar.
Además, el estrés puede afectar la salud física al activar de manera constante el organismo, lo que puede provocar síntomas como dolor de cabeza, tensión muscular, problemas digestivos, alteraciones del sueño y fatiga. Cuando se mantiene por tiempo prolongado, también puede debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de enfermedades.
En niñas, niños y adolescentes, la irritabilidad puede ser una señal clave. Por ello, la especialista recomendó preguntarles cómo se sienten y observar cambios en su conducta, desempeño escolar y relaciones.
De acuerdo con la OMS, las situaciones estresantes pueden causar o exacerbar problemas de salud mental, frecuentemente ansiedad o depresión, que requieren atención médica. Hay problemas de salud mental que pueden deberse a la persistencia del estrés si este ha empezado a afectar a nuestra vida y nuestro desempeño educativo o laboral.
La OMS explicó que es normal que algunas situaciones generen estrés, como puede ocurrir con una entrevista laboral, un examen académico, un exceso de trabajo, un empleo inestable o un conflicto con un familiar, un amigo o un compañero de trabajo, si bien muchas personas logran reducir el estrés a medida que la situación mejora o que aprenden a controlar sus emociones
¿Cómo controlar el estrés?
El sitio de información médica, MedlinePlus, detalló que al sentirse estresado, las personas pueden recurrir a comportamientos poco saludables que lo ayuden a relajarse. Estos comportamientos pueden incluir:
- Comer en exceso
- Fumar cigarrillos
- Beber alcohol y consumir drogas ilegales
- Dormir demasiado o no dormir lo suficiente
Estos comportamientos pueden ayudar a sentirse mejor en un principio, pero pueden provocar más daño que beneficio.
Para el manejo correcto del estrés, la directora médica recomendó mantener hábitos de autocuidado como:
- Una adecuada higiene del sueño (establecer horarios regulares para acostarse y levantarse, dormir entre 7 a 8 horas y evitar pantallas antes de dormir)
- Una alimentación balanceada basada en el Plato del Bien Comer.
- Práctica regular de actividad física.
Asimismo, es importante establecer rutinas que incluyan la expresión de emociones, la identificación de factores de estrés y el fortalecimiento de redes de apoyo; en caso de que el malestar persista, la especialista del IMSS sugirió buscar orientación psicológica a través del Servicio de Orientación Telefónica en Salud Mental del IMSS, llamando al 800-222-668, opción 4.