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Descubre el potencial comercial que ofrecen 22 naciones árabes ante la necesidad de diversificar cadenas de suministro e inversiones.
La Cámara Árabe Mexicana de Industria y Comercio (CAMIC) informó, por medio de un comunicado, que la relación económica entre México y los países árabes ha adquirido mayor relevancia en el contexto actual donde las empresas buscan diversificar mercados, ampliar sus cadenas de suministro y encontrar nuevos destinos para sus productos, servicios e inversiones.
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La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) clasifica a los Emiratos Árabes Unidos (EAU) como el segundo socio comercial de México en la región. Del mismo modo, la plataforma Data México (Secretaría de Economía) documentó que los EAU se mantienen como uno de los tres principales destinos internacionales para los productos mexicanos del sector de metales, perlas y piedras preciosas.
Asimismo, los registros aduanales de Data México ubican a Arabia Saudita como un proveedor constante de insumos industriales, manufacturas textiles y partes de maquinaria hacia México.
¿Cuál es la situación actual de la relación comercial de México y los países árabes?
La CAMIC aseguró que aunque la relación comercial se encuentra en una etapa de consolidación, la escala económica de los países árabes y los procesos de transformación de sus mercados abren una oportunidad clara para construir una alianza comercial más sólida y amplia.
Los 22 países de la región árabe representan un mercado de más de aproximadamente 503 millones de habitantes y una economía de más de 3.6 billones de dólares, de acuerdo con datos del Fondo Monetario Árabe. La región reúne economías con perfiles distintos: desde grandes mercados consumidores hasta importantes centros financieros, logísticos e industriales.
“Hablar de los países árabes desde México implica mirar hacia una región con la que existe una creciente complementariedad económica y, sobre todo, un amplio potencial para fortalecer los vínculos y ampliar la cooperación en sectores estratégicos”, expresó la presidenta de la Cámara Árabe Mexicana de Industria y Comercio, Mariana Tuma.
De acuerdo con cifras del Banco de México, en 2025 México exportó 79.7 millones de dólares a Egipto e importó 137.6 millones de dólares desde ese país.
¿Cuáles son las expectativas de comercio con los países árabes?
En el Norte de África, la expansión urbana y la demanda de infraestructura están generando oportunidades para proveedores de alimentos y bebidas, manufacturas, materiales para construcción, equipo médico y productos farmacéuticos.
Al mismo tiempo, economías del Golfo, como Arabia Saudita, Qatar y Omán, están impulsando estrategias de diversificación hacia sectores como tecnología, salud, manufactura, logística, turismo, minería y energías limpias.
Para las empresas mexicanas, esto representa una oportunidad para los procesos de industrialización, infraestructura y diversificación económica que pueden abrir espacios para inversión, alianzas comerciales y participación en cadenas de suministro.
“La oportunidad está en dejar de ver a los países árabes únicamente como destinos de exportación. Hay mercados con una fuerte demanda de bienes y servicios, pero también economías que están invirtiendo en infraestructura, tecnología, manufactura y nuevos sectores productivos. Esa transformación abre una conversación mucho más amplia para México”, agregó Tuma.
Las empresas interesadas en incursionar en la región árabe enfrentan un entorno diverso que exige sortear barreras regulatorias, homologaciones técnicas y estricta normativa sanitaria. Pues al no tratarse de un bloque económico homogéneo, cualquier estrategia de penetración exige una aproximación a la medida de los marcos legales y dinámicas comerciales de cada país.
La CAMIC recalcó que la relación entre México y los países árabes presenta un potencial estratégico de gran escala. Si bien el comercio bilateral parte de un nivel en desarrollo, factores como la diversificación productiva, la inversión en infraestructura y la creciente demanda de bienes y servicios abren una oportunidad clara para consolidar su relevancia internacional.