Créditos de la imágen: Imagen generada por la IA de Gemini
MAR 14/07
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RECARGOS FEDERALES 2.07%
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Con una esperanza de vida de más de 79 años frente a los 73 de los hombres, las mexicanas enfrentan una vejez más larga y costosa.
Aunque se ha puesto mayor atención a la brecha de género en México, los números siguen arrojando que el sector menos favorecido en temas financieros, de empleo y ahorro son las mujeres.
En el estudio ‘El Ahorro en México. Otra brecha por cerrar’, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) informó que, los hombres concentraron el 62% del ingreso y prácticamente la totalidad del ahorro nacional con 101%, mientras que las mujeres brindan el 38% del ingreso y registraron un decrecimiento del 1% en el ahorro.
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GBM Advisors, plataforma de asesoría financiera, explicó que durante mucho tiempo, la planeación financiera tradicional ha operado bajo un modelo estándar en el que la capacidad de ahorro e inversión se asume idéntica para mujeres y hombres.
Sin embargo, las mujeres no solo necesitan ahorrar más; necesitan una estrategia financiera diseñada para su realidad. Una mayor esperanza de vida, junto con desafíos laborales y patrimoniales específicos, exige una planificación más sólida, personalizada y de largo plazo.
Retos económicos a los que se enfrentan las mujeres
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2026 la esperanza de vida de los hombres es de 73 años, mientras que las mujeres alcanzan más de 79. En promedio, vivir seis años más que los hombres representa un reto económico.
Por otro lado, sólo 35 de cada 100 mexicanas tiene una cuenta para el retiro según el análisis "Diferencias en el ahorro" del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección (CIMAD) del IPADE Business School realizado en colaboración con Afore SURA.
Esta diferencia marca una pauta sobre la injerencia de las mujeres en el sector financiero; no es que las mexicanas no sepan ahorrar o no piensen en su futuro, es que son expuestas a un sinfín de adversidades que limitan o incluso anulan cualquier oportunidad para tener un ahorro para la vejez.
Que las mujeres tengan una esperanza de vida más amplia impacta directamente en el ahorro que tenían destinado para esa etapa de su vida, además, se suma el incremento en los costos de salud y asistencia médica en la vejez y el riesgo de un estrés financiero que afecta su calidad de vida.
Por esta razón, GBM detalló que para las mujeres la solución no radica en “resguardar más dinero”, sino en cambiar los instrumentos financieros utilizados.
¿Cómo incrementar y fomentar el ahorro para las mujeres?
La plataforma de asesoría financiera aseguró que el ahorro tradicional en cuentas bancarias resulta insuficiente para combatir los efectos de la inflación a lo largo de las décadas; por ello, se debe contrarrestar con la implementación de opciones diversificables:
- Priorizar una inversión formal. Las mujeres suelen ser excelentes administradoras, pero con una mayor tendencia al ahorro informal o de corto plazo. El paso hacia plataformas de inversión reguladas es fundamental para ofrecer certeza financiera y rendimiento real a su dinero
- Mayor tiempo de inversión. Dado que el retiro será más prolongado, las carteras de inversión de las mujeres deben tener una visión de más largo plazo. Esto permitirá incluir activos de renta variable o instrumentos diversificados en etapas tempranas, aprovechando al máximo sus rendimientos
- Acompañamiento de asesoría financiera. La guía de un asesor financiero es clave para alinear las metas personales con proyecciones reales, permitiendo ajustar el portafolio según las necesidades de cada mujer. Asimismo, su acompañamiento y guía contribuyen a mitigar los riesgos del mercado, garantizando una estrategia sólida orientada a elevar su calidad de vida y tranquilidad
Especialistas de GBM Advisors concordaron en que:
“Un asesor financiero es fundamental para diseñar portafolios que den certeza y potencien las inversiones de las mujeres a lo largo de su vida. La clave es crear estrategias que no solo consideren plazos más largos de inversión, sino que se personalicen de acuerdo con las metas, necesidades financieras y estilos de vida de cada mujer inversionista”.