El Paquete Económico 2027 plantea fortalecer la recaudación mediante mayores controles contra las factureras, las deducciones artificiales, las pérdidas fiscales recurrentes y otros esquemas de evasión, sin crear impuestos ni incrementar las tasas existentes.
La estrategia fue presentada por Antonio Martínez Dagnino, jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT) durante la conferencia matutina de la Presidenta Claudia Sheinbaum, en ella señaló que entre 2019 y el cierre estimado de 2026 los ingresos tributarios aumentarán alrededor de 2.7 billones de pesos.
En ese periodo, la recaudación pasaría de 3.203 a 5.916 billones de pesos y avanzaría de 12.7 a 15.4% del producto interno bruto (PIB). El objetivo para 2027 es continuar con esta trayectoria mediante mayor fiscalización y modificaciones a la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR).
¿Cuál es la estrategia contra las factureras?
La estrategia se dirige tanto a las empresas que emiten comprobantes fiscales por operaciones inexistentes conocidas como EFOS o factureras, así como a los contribuyentes que compran esos documentos para aplicar deducciones, reducir el ISR, generar pérdidas fiscales o solicitar devoluciones improcedentes.
Entre las principales medidas se encuentran:
- visitas domiciliarias específicas a empresas o personas que presuntamente emitan facturas falsas
- restricción o revocación de los certificados de sello digital (CSD)
- publicación de empresas que facturan operaciones simuladas en los listados correspondientes
- presentación de denuncias ante el Ministerio Público cuando se compruebe la emisión de comprobantes falsos
- auditorías a contribuyentes que utilicen facturas por operaciones inexistentes
- negativa de inscripción en el RFC cuando se detecte que representantes, socios o accionistas participaron en empresas factureras
- uso de información e inteligencia de datos para localizar inconsistencias entre ingresos, gastos, deducciones y pérdidas declaradas
La iniciativa advierte que las factureras no solamente reducen la recaudación. Sus comprobantes pueden ser utilizados para aumentar artificialmente las deducciones, disminuir la base del ISR, declarar pérdidas fiscales y obtener saldos a favor que posteriormente se solicitan en devolución.
SAT detecta facturas sospechosas en las deducciones
La iniciativa de reforma a la LISR señala que los contribuyentes que pagan más ISR registran operaciones con empresas que presentan características de factureras equivalentes al 3.5% de sus deducciones.
En contraste, entre los contribuyentes que pagan menos ISR o determinan pérdidas fiscales, estas operaciones pueden representar hasta el 10% de las deducciones.
En los argumentos que comparte el Ejecutivo para impulsar modificaciones a la LISR se identificó a 50 mil 322 personas morales como posibles evasoras en los sectores de servicios profesionales, corporativos y de apoyo a los negocios. El posible monto de evasión fue calculado en 131 mil millones de pesos.
Nuevos límites a deducciones y pérdidas fiscales
Una de las principales propuestas consiste en incorporar a la LISR un mecanismo de control de las deducciones autorizadas y las pérdidas fiscales.
El mecanismo estaría previsto al adicionar los artículos 78-A a 78-F y sería aplicable a personas morales residentes en México que obtengan ingresos acumulables superiores a 50 millones de pesos y determinen utilidad fiscal durante el ejercicio.
La propuesta establece dos reglas para las deducciones:
- Cuando las deducciones sean iguales o inferiores al 96.67% de los ingresos acumulables, solamente podría aplicarse en el ejercicio el equivalente al 99% de esas deducciones.
- Cuando las deducciones excedan el 96.67% de los ingresos acumulables, ese porcentaje funcionaría como límite máximo para el ejercicio.
En la práctica, se espera que la medida incremente el ISR que las empresas deben pagar en el ejercicio fiscal correspondiente y trasladar una parte de sus deducciones hacia años posteriores. Dicho análisis compartiremos más adelante en IDC.
Aplicación de pérdidas limitada al 50%
La iniciativa también propone que las pérdidas fiscales de ejercicios anteriores solamente puedan disminuirse hasta por un monto equivalente al 50% de la utilidad fiscal del ejercicio, después de aplicar el límite correspondiente a las deducciones.
El mismo límite de 50% se utilizaría para aplicar pérdidas fiscales en los pagos provisionales del ISR.
Empresas con pérdidas reiteradas, bajo revisión
El SAT informó que durante 2026 alrededor de 737 mil empresas presentaron la declaración anual correspondiente al ejercicio fiscal 2025 dentro del régimen general de personas morales.
De ese grupo, 524 mil reportaron ingresos positivos, pero 318 mil no determinaron ISR a cargo. De estas últimas, 223 mil no pagaron el impuesto porque sus deducciones fueron iguales o superiores a sus ingresos. El resto utilizó principalmente pérdidas de ejercicios anteriores.
Además, 129 mil empresas declararon pérdidas durante tres ejercicios consecutivos y 54 mil acumularon al menos cinco años en esa situación.
La autoridad contrastó estos resultados con el crecimiento de 9.8% real registrado por los ingresos acumulables de las personas morales entre 2021 y 2024. El argumento es que existen empresas cuyos ingresos aumentan, pero que continúan declarando pérdidas durante varios años.
¿A quiénes impacta la propuesta?
El nuevo mecanismo de deducciones y pérdidas se concentraría principalmente en empresas medianas y grandes con ingresos acumulables superiores a 50 millones de pesos.
Como antecedente para impulsar la estrategia, se informó que entre octubre de 2024 y agosto de 2026 el SAT realizó 3 mil 194 publicaciones en el Diario Oficial de la Federación relacionadas con empresas que facturaron operaciones simuladas.
Entre 2024 y agosto de 2026 también se efectuaron 38 mil 584 restricciones o revocaciones de certificados de sello digital.
Asimismo, de enero de 2024 a agosto de 2026 concluyeron mil 941 actos de revisión a empresas que utilizaron comprobantes por operaciones simuladas para aplicar deducciones.
Por ello, el Paquete Económico 2027 propone complementar estas acciones con límites a deducciones y pérdidas fiscales, así como fortalecer controles específicos sobre el ISR y vigilancia de los CFDI.