Informalidad laboral crece en México, pero crédito
empresarial disminuye
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Mientras aumentan los empleos informales, el financiamiento bancario a las empresas acumula cinco meses de contracción
La economía mexicana muestra señales mixtas durante 2026, por un lado, la inversión extranjera directa y las exportaciones continúan registrando resultados positivos, con un crecimiento de 21.8% en este último. Sin embargo, el mercado laboral y el acceso al financiamiento empresarial reflejan un panorama menos favorable.
De acuerdo con un análisis de CIAL Insights, entre el primer trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026 se generaron 552 mil puestos de trabajo. No obstante, el crecimiento se concentró por completo en la informalidad, pues se crearon 583 mil empleos informales, mientras que se perdieron 32 mil plazas formales.
Como resultado, la tasa de informalidad laboral pasó de 54.3% a 54.8% de la Población Económicamente Activa (PEA), lo que evidencia que una parte importante de los trabajadores continúa desempeñándose fuera de esquemas que les permitan acceder a prestaciones, seguridad social y protección laboral.
Aunque la población ocupada alcanzó 59.6 millones de personas durante el primer trimestre de 2026, la creación de puestos de trabajo sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades del mercado laboral.
Para CIAL Insights, México requiere alrededor de 1.2 millones de nuevos empleos al año para absorber a quienes se incorporan a la fuerza laboral. Bajo este escenario, los 552 mil puestos creados representan menos de la mitad de la demanda anual estimada.
Además, una parte relevante de las nuevas ocupaciones corresponde a actividades por cuenta propia o autoempleo, segmentos que suelen presentar mayores niveles de vulnerabilidad económica y menor acceso a beneficios laborales. Por su parte, el número de personas desocupadas es de 1.56 millones, lo que equivale a 2.6% de la PEA, 70 mil más que el año pasado.
A la par del crecimiento de la informalidad, el financiamiento destinado a las actividades productivas continúa mostrando debilidad. Durante abril de 2026, el crédito comercial otorgado por la banca registró una caída real anual de 5.1%, acumulando cinco meses consecutivos de contracción. Asimismo, fue el tercer mes seguido en el que el descenso superó el 5%.
Este comportamiento resulta relevante debido a que el crédito empresarial representa 57.3% de la cartera total del sistema bancario, por lo que suele considerarse un indicador adelantado de la actividad económica y de la confianza para invertir.
Es por ello, que la reducción del financiamiento puede limitar la capacidad de las empresas para expandirse, adquirir maquinaria, desarrollar proyectos o incrementar su plantilla laboral.
La contracción del crédito se observó en diversos sectores productivos. El financiamiento destinado al sector agropecuario disminuyó 1.3% anual en términos reales, mientras que el crédito para servicios cayó 2.0%.
Sin embargo, la mayor afectación se presentó en las actividades industriales, donde el crédito registró una reducción de 11.5%, la caída más pronunciada entre los principales sectores económicos.
Asimismo, actividades como minería y electricidad también reportaron retrocesos relevantes en el acceso a financiamiento, así lo reporta el análisis de CIAL Insights.
De esta manera, aunque el país mantiene dinamismo en sectores vinculados al comercio exterior y la atracción de capitales, los indicadores internos muestran que el fortalecimiento del empleo formal y del crédito empresarial siguen siendo tareas pendientes para consolidar un crecimiento económico más sólido y sostenible.